Malas ideas

Alexander Otaola en Ciudad del Vaticano

Por Ray Luna.

Aquí, allá y acullá, sólo se producen malas estrategias, son mínimas las acciones efectivas. El contenedor de Rosa es ya un clásico de la mitología anticastrista (que no anticomunista). También tenemos a Orlando Gutiérrez-Boronat, la cara más desagradable —literal— de la oposición en el exterior. Gutierritos, desangelado como es, nos cayó con una huelga general hace poco a la que los medios de Miami (capital del reparto y sede de la Asociación Nacional de Tarjeteros) dieron la bienvenida con bombos y platillos. De más está decirte que fue un TOTAL fracaso. Un paro general hubiera tenido sentido al día siguiente o a los pocos días del 11 de julio. Pero esa idea también fue puesta sobre la mesa primero en este medio: ¿Qué hacer? 

Antonio y su piquete —Sats— producen material audiovisual de calidad, pero sólo cuando se trata de hacer el recuento histórico de los daños. Porque cuando hablamos de impulsar políticas capaces de impactar la realidad cubana actual, Sats fracasa estrepitosamente. Por ejemplo, llevan años proponiendo la dolarización, una iniciativa que anima a los cubanos a ahorrar y hacer negocios en dólares, no en pesos. En principio parece una idea excelente, sin embargo, es una idea descabellada, puesto que la gran mayoría de las transacciones cotidianas que realizan los cubanos no superaban la unidad de dólar hasta que la inflación dio al traste con su escaso pouvoir d’achat. Además, tamaña transición monetaria requiere un suministro constante de dólares y de moneda fraccionaria para las transacciones más pequeñas. De otra parte, la “gran minoría” de los cubanos con capacidad de ahorro, sabe perfectamente que se debe ahorrar en divisas u oro. (No hay maceta en Cuba que no conozca esta regla —valga la redundancia, de oro—.)

El Internet libre es otra de las iniciativas de Sats destinadas a fracasar. Esta misma iniciativa fue recogida (¿plagiada?) por María Elvira Salazar, pero ya hemos demostrado en este periódico que es IMPOSIBLE. Lo hemos dicho aquí y aquí. Y para terminar, está el tema del escaso influjo de cash hacia la “oposición interna” que como disco rayado Rodiles, Claudio y Gorki no paran de reprochar. Bueno, desde un punto de vista netamente político, tiene sentido. Ahora bien, desde un punto de vista histórico y desde un ángulo político-filosófico más abstracto, hay que tener en cuenta que, pongo por caso, la revolisyon ayisyen no tuvo prácticamente financiamiento. Todo indica que la superioridad numérica jugó un importante papel en ese cambio de régimen.

¿Alberto Fonseca recibe grants? No, no recibe ni un centavo del gobierno. De modo que, para llevar a cabo un boicot económico contra el castrismo no se necesitan cientos de dólares, sino un puñado y mucha, muchísima imaginación.

La verdad es que el plan para una transición ordenada que por años ha impulsado el grupo Estado de Sats, si bien sería deseable, no parece ser un pronóstico apropiado. ¡Hey! ¿A quién no le gustaría un final feliz? Por desgracia el legitimismo está totalmente paralizado, el movimiento que se autodenomina de “la C-40” es tan sólo una ilusión. Para poner en práctica una ley fundamental en Cuba hará falta la fuerza.

El proyecto para una transición ordenada fue intentado por Oswaldo Payá con su célebre iniciativa legislativa. Pese a ser lo que los cubanos llaman “una idea original”, la vía electoral no parece tener cabida en el futuro cambio de régimen. (Por está razón su hija, con su afán plebiscitario —y oportunista— no pasa de ser una vil imitadora. Y ya sabes que el que imita…)

No me estoy ensañando con Sats, la realidad es que ni el CID, ni UNPACU, ni FANTU, ni el Movimiento Cristiano Liberación, ni Arco Progresista, ni Otro 18, ni el grupo de Biscet, ni nadie —que se sepa— ha sido tan enfático a la hora de programar iniciativas como Estado de Sats. No obstante, es necesario recalcar que las transiciones ordenadas no son la panacea.

(Hungría es la prueba de que no todas las transiciones ordenadas funcionan en todas partes; los húngaros se sintieron traicionados y por eso han votado en masa por lo que ellos —orgullosos— consideran un régimen iliberal pero democrático.)

El caso cubano es muy particular, porque el régimen ya aprendió su lección y no hay poder blando capaz de derribarlo a estas alturas. No habrá un Euromaidan en la Habana, eso es seguro. Sería, incluso, menos desatinado apostar por la rebelión de los mandos medios del ejército.

Aunque el primer lugar en la aplicación de malas estrategias lo tienen el Movimiento San Isidro y los influencers de Miami. (Resulta preocupante observar a Coco Fariñas de gira por Europa acompañado del arribista Manuel Milanés.) Entre los últimos, Otaola marcha al frente en representación de este club (el de los errores garrafales).

Al menos “Ale” no vive de Grants. No me mal interpretes, no tengo nada bueno que decir acerca de este intrépido fiscal, salvo eso: sufraga sus propios errores. Aunque sus malas ideas, como marchar por el Vaticano vestido de papa bañado en sangre o la infame “lista roja”, tienen consecuencias no anticipadas, por lo general, también malas. Nunca se sabe qué nuevas desgracias traerán sus estallidos neurasténicos.

Criatura pecadora y débil esta, que sólo tiene por bueno lo que le parece bueno y verdadero lo que le parece verdadero (bueno es lo que le gusta y verdadero aquello que lo satisface plenamente); en cuyo show la verdad y el bien son relatividades, sólo existen con relación a él mismo (características propias del homosexual extravagante —loca de argolla—, según el propio Reinaldo Arenas). Es cierto que este ladrón de ropa interior femenina no vive a cuenta del erario público, pero sí que hace mucho dinero robando contenido.

No pienses lector que estoy resentido “por el éxito de este programa”, nada de eso. El programa tiene éxito precisamente por la nivelación de clases sociales que ha tenido lugar en Miami. Soy realista, describo las cosas simplemente tal y como son. (Miami está tan degradada que hasta los balseros llegan vestidos de policía. Ni siquiera tienen el pudor de llevar consigo un cambio de ropa en la escapada.)

Hace poco me topé con una plataforma llamada Democracia TV, que por lo visto, promueve el show de shows. Para mi sorpresa me percato de que se está impulsando una iniciativa para reformar la CAA (Cuban Adjustment Act) o Ley de Ajuste Cubano desde ese programa. No fue una sorpresa para mí, porque sé perfectamente que sus productores —y tal vez él mismo— monitorean el Zoepost. No sólo para robar ideas, también buscando medios para destruir a su directora.

No te asombre saber, lector, que la idea de derogar (que no reformar) la mentada ley salió de este medio:

Proponer la derogación de la Ley de Ajuste sería una medida impopular que ningún político cubanoamericano, ningún “opositor” y ningún influencer se atrevería a defender. Sin embargo, no nada más es la única acción real que podemos tomar para evitar que el castrismo continúe alterando la demografía de la Florida, sino contra el éxodo vía Nicaragua. Piénsalo, el castrismo no tiene el control de su propia válvula de escape. Sé que mucha gente sufrirá con una medida tan extrema; pero a veces hay que amputar un miembro para salvar el cuerpo.

La pregunta que se sigue es ¿quién le pone el cascabel al gato?

También se lo dejé caer alguna vez en un hilo de Twitter…

Por supuesto, fue una provocación de mi parte, pues, como ideólogo no me importa quién impulse o ponga en práctica mis ideas; pero no es lo mismo proponer la derogación que la reforma de esa ley. Proponer la reforma es hacerlo a medias; como cuando en vez de paralizar un aeropuerto federal se conminó a la gente a desperdiciar su tiempo y recursos gritando “intervención” frente a la Casa Blanca. Es que en Miami lo que faltan son cojones.

Derogar una ley es la acción opuesta a la promulgación, es dejarla sin vigencia y, por ende, es un proceso mucho más rápido y barato. Pero esto no lo saben Alexander y su cáfila. La Corte Suprema tiene la función de legislador negativo; o sea, puede derogar una ley mas no promulgarla. También los legisladores cubanoamericanos podrían ultimar esta ley.

La Ley de Ajuste es obsoleta hoy. El gobierno comunista la usa a su favor para drenar la isla de jóvenes en edad militar y aprovecharse del fruto del trabajo de la población económicamente activa cubana en el extranjero.

Veamos qué dice la Biblioteca del Congreso:

La Ley bipartidista de Ajuste Cubano, promulgada por el presidente Lyndon B. Johnson el 2 de noviembre de 1966, otorgó permisos de trabajo y residencia permanente legal (estatus de green card) a cualquier nativo o ciudadano cubano que se estableciera en los Estados Unidos por al menos un año. La población cubana en los Estados Unidos creció de 79000 a 439000 entre 1960 y 1970 cuando miles de exiliados cubanos buscaron asilo en los EEUU luego de las hostilidades que rodearon a la Revolución Cubana y la terminación de las relaciones diplomáticas entre los dos países el 3 de enero de 1961.

Dos eventos adicionales llevaron a migraciones significativas de Cuba a los Estados Unidos. El éxodo del Mariel de 1980, que duró seis meses, llevó a 125.000 cubanos a las costas de la Florida. En agosto de 1995, la política de pies secos/pies mojados de la administración Clinton respondió a la declaración de Fidel Castro de que ningún cubano se vería impedido de salir de la isla en barco. Esta legislación permitió a los cubanos que llegaron con éxito a suelo estadounidense solicitar el estatus legal. Los interceptados en el mar fueron repatriados a Cuba.

Por “hostilidades que rodearon la Revolución cubana” entiéndase: ejecuciones sumarias, juicios simulados, expropiaciones, censura y una guerra civil que duró años. Los cubanos de ahora, del 2022, no huyen porque podrían ser condenados al paredón. Es cierto, que algunos podrían ser condenados a largas penas —de permanecer en la isla—; pero en su gran mayoría, los cubanos emigran no se exilian.

Reformar la ley sería una completa imbecilidad. Primero, porque para que haya un cambio de régimen se necesita que haya músculo dentro de la isla. Para comprenderlo sólo tiene que hacerse la siguiente pregunta: ¿qué hubiera pasado en Cuba si el éxodo de Mariel nunca se hubiese producido?

De lograr una reforma de la ley, el gobierno comunista permitiría entrar a la isla a los cubanos usando cualquier tipo de documento alternativo —al pasaporte—, o simplemente dejará de sellarlo; y los viajes por un tercer país no podrían evitar que los cubanos continúen viajando a la isla.

Derogar la ley beneficia no sólo a Cuba en el largo plazo, sino a Estados Unidos, un país que muchos amamos verdaderamente y adonde muchos vinimos a vivir, no a “hacer dinero”.

Claro está, Otaola no se equivoca repitiendo una y otra vez que es necesario detener la inmigración masiva hacia los Estados Unidos. Ni tampoco en que ya no existe gran diferencia entre los cubanos y cualquier otro inmigrante. Miami ha sido sobrecargada con hordas de parásitos viviendo a costa de la asistencia social. No tengo los datos, pero no me sorprendería que el crimen vaya en aumento

Los cubanos que llegan hoy a Miami traen su educación alienígena, su cultura y sus tradiciones torcidas, no aprecian la libertad y están destinados a convertirse en futuros partidarios del Estado de bienestar. Además, la inmigración debe ser sólo por invitación. Todos los cubanos que vengan deberían ser personas productivas y, por lo tanto, deben estar excluidos de todos los pagos de asistencia social. Para garantizar esto, ellos mismos o quienes los traen deben evitar a toda costa que nuestros compatriotas se conviertan en una carga pública, pero sucede justo lo contrario.

Sería ideal que sus familiares o amigos pagaran el mantenimiento o el salario del inmigrante, y también a la comunidad residencial por el desgaste adicional de sus instalaciones públicas —asociado con la presencia del inmigrante—. Pero es una ilusión, esto jamás sucederá.

Desde el punto de vista de los cubanos que deseamos la liberación de Cuba pero queremos vivir aquí, este fenómeno es simplemente una desgracia porque los cubanos que llegan no tienen afinidad cultural ninguna con este gran país. Sería igualmente ideal que a cualquier comunista o represor conocido se le prohiba obtener residencia permanente, pero eso no sucederá.

Síganme para más recetas.

Ray Luna es filólogo y bloguero reaccionario.

2 Comments

  1. Magnifico articulo pusiste el dedo donde mas duele los $$$$ , la inmigracion, los grants y las sinverguencerias de muchos mejor explicado imposible y estos motivos son los que me han llevado a non identificarme mas con nada que tenga que ver con los cubanos, no reniego mis origenes pero ni estos opositores, ni estos pseudos exiliados/ inmigrantes frijoleros nada tienen que ver ni con mi historia ni con mi vida,y mucho menos con mis anhelos claro esta despues de 46 años viviendo en Europa creo que algo habrè mutado en positivo, pero ya no forma parte de mis prioridades, puedo decir me cansè? pues si me cansè ,gracias Ray estas bien claro

  2. Bertha María

    Sin duda, es un artículo tan bueno como extenso, explícito y contundente donde el autor expone sus argumentos muy claramente y con una claridad que no deja nada a la imaginación o interpretación. Eso me parece muy bien. Siempre me ha gustado, personalmente, el lenguaje directo y claro, y Ray Luna se luce con ello. Ciertamente Otaola y el resto de los youtubers o influencers visibles, la oposición en Cuba, etc, no han logrado la caída del régimen criminal que desgobierna a esa maltrecha isla, pero si me fijo en la Historia de esos sistemas, pocos opositores lograron cambiar esos regímenes violentos, asesinos, impiadosos y tiránicos. En todos los casos se producen las mismas regularidades. A saber: la gente huyendo hacia donde sea y como sea, opositores vigilados, asesinados o encarcelados, miseria extrema, moralidad delictiva y equivocada en muchos casos, ruptura de los valores tradicionales de esa población en cuanto a cierta educación formal, respeto, trabajo, esfuerzo, espiritualidad, lenguaje, escritura, etc. Y lo peor es que esos regímenes duran mucho tiempo. Demasiado!! Así que el daño moral y cultural a varias generaciones es nefasto y terrible (muchos le llaman «Daño Antropológico»).
    No veo yo un problema en los opositores o youtubers actuales porque cada cual hace lo que cree que es mejor, sea efectivo a corto plazo o no. Pienso que cada cual debe hacer lo que estime y crea apropiado, a su modo y criterio. Y si no estamos de acuerdo con ello, ok, es válido, entonces hagamos lo que nosotros creemos que es lo correcto. Opino que todas las balas deben ir dirigidas a la dictadura, que como reza aquel libro de Vargas Vila «he ahí el enemigo!» La labor que hace Zoe en todos las tribunas que asiste, las cartas que ha enviado, sus exposiciones, sus libros, etc, son su manera de luchar contra ese régimen de oprobio que como una maldición ha venido a caer en esa desgraciada isla. Y así, cada persona hace lo que cree que es lo más adecuado, en medio de una sociedad enferma, destruida y oxidada.
    No nos asombremos con la moral delictiva, onerosa, chusma, mal educada, oportunista, arribista, desagradable, vulgar y marginal de nuestros paisanos: he ahí el hombre nuevo!! Siempre pasa igual en todos esos regímenes policíacos, comunistas, represivos, abusivos, demagogos y siniestros! ¿Qué puede esperarse de 62 años de miserias, carencias, improductividad y Mefistófeles dirigiendo los destinos de Cuba? Así es la escuela del Diablo!
    La solución para tanta ignominia es (según yo), protestas masivas similares a la primavera árabe en la que nadie se fue a su casa hasta la caída del régimen; eventos parecidos a los de Rumanía o Polonia; drones dirigidos a la cúpula del poder específicamente o una invasión armada que culmine con la destitución de esa nomenklatura parásita, malvada, hp, mafiosa, homicida, torturadora, espantosa e infernal que expulsa a sus ciudadanos hacia todos los confines de la Tierra.

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