Biología y Comunismo  

Stalin por Picasso

Por Andrés R. Rodríguez.

La biología (rama científica) y el comunismo (pretendido Sistema Social), no se llevan bien. La razón fundamental es que el comunismo es anticientífico, aunque insistentemente pretende ser una ciencia. Esta afirmación, les parecerá horrorosa y sin base a los miles de intelectuales,  profesores y aventureros disfrazados de justicieros, que en el mundo viven de decir lo contrario.

UNA FABULA SOBRE LA Sra. SELECCIÓN NATURAL

En la pasarela del Arca de la vida, se ubica Noé, un viejito inteligente y bonachón, que deja subir a muchos de los que se presenten. A otros los rechaza, sin violencia porque sus acciones tienen ritmo geológico. Para subir por esa pasarela de los milenios, cada entidad tiene que haber demostrado una gran capacidad de ajustarse a las condiciones del momento, pero además, adaptabilidad ante condiciones del futuro. De comprobarlo se ocupa la asistente de Noé, llamada Selección Natural, que es más puntillosa que su jefe. Cuando un aspirante recibe de ella su nota, rara vez la cambia. Aun así, muchos de los rechazados, luego intentan subir de todas formas. ¿Cómo lo hacen?  Se cambian de disfraz, careta, nombre y hasta de su acervo genético.

La Sra. Selección Natural, no se deja engañar. Realmente el que regresa, tiene que ser otro. O no sube por la pasarela. Ella es a la vez conservadora y liberal. Pero no es izquierdista ni derechista, sino todo lo contrario. Ella es una llama danzante, con áreas de altísima temperatura, propias a la forja del acero, y otras de muy poco calor, apropiadas para estatuas de mármol, de madera y hasta de cera. Esta puntillosa Sra. es a la vez celosa sostenedora de su estirpe con una prolija selectividad, pero reservada vía abierta a los aspirantes que puedan ir surgiendo con el tiempo y demuestren fortaleza.

Selección Natural no es de malos sentimientos, instruye a cada especie que se acerca a la pasarela, a que sea elástica y dual, con un centro consistente en una gran mayoría de individuos repetitivos de su acervo, muy conservadores y mediocres, pero una periferia de individuos distintos, alocados, desfasados, algunos muy pero que muy brillantes.

En otras palabras,  los pasajeros de la nave Biosfera, de manera enérgica y extenuante, van emergiendo por los laberintos del planeta, siendo a la vez conservados y cambiados. Conservan muy celosamente su información en cromosomas, que guardan en un cofrecito en cada célula (el núcleo). Pero ello no impide totalmente que algunas partes de los cromosomas sean afectados y cambiados en ciertos momentos, dada la acción de ciertos agentes mutágenos (tiempo, sustancias químicas, radiactividad, rayos ultravioletas…).

Generalmente toda mutación es muy riesgosa, hace inviable al individuo que lo porta. Las mutaciones, son casi siempre un suicidio del mutado, una condena a muere del que se separa del montón. Pero el entorno (el ecosistema,  el planeta Tierra o biosfera, la sociedad como ecosistema cultural) no es estático, sino cambiante, y ahí reside la ventaja de los raros. A la entidad que se aferre a las condiciones del presente o de un lugar, le está vedado el futuro.

En otras palabras, la alta bio-diversidad se alcanza manteniendo a cada entidad tal cual es, pero a la vez permitiendo que algunos ejemplares se conviertan en otra entidad (otra especie, proceso de especiación). De los genes que mutan (es decir, se vuelven “locos” a los ojos del presente y de los mediocres), surgen nuevas entidades (especiación, negación de la negación, de lo posible nace lo imposible).

Con esos juegos y contradicciones, la vida no es una alquimia única y estática sino un experimentar constante y una ampliación del número de los participantes en su fórmula.

La Sra. Selección Natural (de guardia frente a la escalerilla del Arca de Noe, tal vez por órdenes no solo de Noe, también de demiurgos varios), está favoreciendo constantemente nuevas variantes, para las próximas singladuras de la gran nave. Los biólogos, llamamos a estas entidades que entran al juego de la vida especies, subespecies, variedades, clones, cepas, etc.

¡INTERRELACION, DESIGUALDAD, SISTEMATICIDAD!

A la Naturaleza NO le conviene la igualdad,  NO favorece lo uniforme. Si un demiurgo obligara a un bosque a actuar bajo el slogan “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, en una semana se desmantelaría. Por el contrario, todo ecosistema busca crear y fomentar diversidad. A partir de lo diverso y variado, lo natural (y basal de lo social) selecciona las opciones más viables como portadoras de futuro.

La Madre Natura busca la biodiversidad como forma de evitar que catástrofes la eliminen. Su método apunta a que más entidades (especies, géneros, familias) la conformen, disminuyendo así la probabilidad de que una catástrofe la borre de la faz del planeta. En caso de que ocurran varias catástrofes, eso la empuja al borde del precipicio, la aproxima a la extinción o a ser insostenible. En este planeta periódicamente ocurren catástrofes como la caída de un rayo o la erupción de un volcán. Ello implica retrocesos en la biodiversidad. Pero son retrocesos parciales y regulados. Sin embargo, a veces las cosas se van de las manos. Ocurren, han ocurrido,  algunas catástrofes de envergadura planetaria, que han llevado periódicamente a una situación comprometida a la vida sobre el planeta. Se conocen al menos 5 grandes catástrofes planetarias, la más conocida la del meteorito que chocó con el planeta en Chicxulub (actualmente Banco de Campeche, Yucatán). La resultante emisión de grandes cantidades de calor y polvo, determinó un enfriamiento de la atmósfera que casi eliminó la vida sobre este planeta, de lo que recordamos a los dinosaurios, pero olvidamos otros muchos.

La naturaleza es muy selectiva. Es discriminatoria con total crudeza. Al enfermo y al débil en un grupo, simplemente los elimina primero. No tienen una segunda opción. Es el humano el que crea opciones desde su humanismo. Cura a sus enfermos, cuida a sus ancianos, alimenta y defiende a sus críos, les incrementa la probabilidad de supervivencia. Eso es humanismo. Eso es parte de la esencia humana. Pero una cosa es humanismo y otro idiotismo. Una cosa es solidarizarse con el que cae herido, mas aún si ese ha sido un individuo valiente, inteligente, arriesgado. Otra es favorecer que el lento, el lerdo, el vago, o el enfermizo estén en iguales condiciones reproductivas que el que se arriesga o el que evidentemente es más capaz. Y eso es exactamente lo que plantean las actuales tesis de estos buenistas perdidos en la realidad del mundo, la mayoría de ellos atrincherados detrás de muros académicos, sin ningún tipo de consecuencias por sus disparates y desaciertos, disparando humanismo con ametralladoras de gran calibre de palabrerío, pero ninguna evidencia factual. Es asi, que poetas y filósofos travestidos en científicos sociales están desmontando la cultura Occidental.

El llamamiento al imperio de lo común, no es razón sino pasión, es emotividad, no efectividad.  Meter a la fuerza toda la sociedad en la comuna, el comunitarismo, el colectivismo, el igualitarismo, el socialismo o el comunismo, se trata de darle voz privilegiada a la lentitud, la envidia y al odio del que se queda atrás. Y es contranatura. Eso no impide que en determinadas actividades y circunstancias, se trabaje y viva en comuna.

Queda claro que los eco(sistemas), generalmente eliminan al “raro” pero a la vez son permisivos con algunos especialmente dotados para lo que viene. Los que mejor se adaptan a condiciones externas en un momento y lugar son la mayoría, pero siempre existe una minoría de reserva, preparada para el cambio. La supervivencia no es un número sino una fórmula compleja.  La evolución biológica es un proceso muy lento, que puede ser llamado, especiación, adaptación. Desemboca en el caso de los seres humanos en la evolución cultural. Porque lo biológico está en la base de lo cultural.

La Biología, en cuanto a ciencia, es antidogmática, pero que el cambio ocurre gracias a las mutaciones y a darle valor a lo raro, es un principio genético muy estudiado y casi un dogma.

MARX RASPADO EN BIOLOGIA

Marx, era un analfabeto en Biología. Muchas cosas absurdas planteadas por él, son totalmente inviables en la realidad de lo biológico.

La historia humana no es un fatalismo economicista, sino un enfrentamiento entre centro y periferia, de los inauguradores contra las inercias de las sociedades, más aún contra sus integrantes de bajos instintos y los simplemente repetitivos de lo que hacen otros.

No existe posibilidad de que “la clase obrera” sea la que nos va a refundar porque nada en la naturaleza se basa en que la mayoría sea fundadora de futuro. Y actualmente, el industrialismo ha desdibujado la división de las sociedades en clases.

El valor, es un artificio humano. no tiene precedente alguno en un ecosistema. En cuanto al concepto de plusvalía de Marx, central en sus tesis economicistas, es totalmente inválido y artificioso, más bien un ejemplo claro de su baja capacidad de disquisición. El valor (y el precio que trata de reflejarlo) es un convenio cultural. El que paga £500 000 por una pintura de Picasso, no pregunta cuántas horas se pasó el maestro frente al lienzo. Simplemente lo ve, le parece hermoso y si otros coinciden (sobre todo expertos certificadores), paga. Desde luego, en ello lo más importante es un componente de especulación financiera, a veces totalmente aparte de un criterio y convención estética.

Las contradicciones del pensamiento marxista, no hay que demostrarlas en un congreso de sesudos. La humanidad se basa en los raptos de unos cuantos genios, no en las horas que el individuo promedio usa en hacer un objeto. Volvamos a la plusvalía de Marx. El valor de un objeto está relacionado con las horas de trabajo que incluye. ¿Una hora de abstracción de Einstein, es menor que una semana de ensoñación de un poeta? ¿Si un lerdo se demora 40 horas en hacer lo que el otro hace en 5, va a valer más la mesa que hizo el lento, tal vez defectuosa? ¿Qué motivó a Engels (un capitalista) a auxiliar a Marx (un cerebro inadaptado, una mutación intelectual)  en sus penurias económicas? ¿Lo que movía a Engels, esperaba recibir parte de los derechos de autor del Capital? No fue así, era simple amistad e idealismo. Nos debemos más a impulsos espirituales que a cálculos materiales. Somos mucho más idealismo que economicismo. Hemos sido fundados por idealistas de la talla de Buda, Cristo, Lao Tse, Platón, San Agustín, Voltaire, Pasteur, Tesla, Elon Musk… y varios miles de prominentes seres humanos mutados, con un muy leve contacto con lo material. Lo cual no quiere decir que no existan móviles económicos en parte de la sociedad.  Pero las afirmaciones economicistas de Marx no resisten un análisis serio.

Pero, además, planteamientos del siglo XIX. ¿Por qué hoy aún se quiere discutir afirmaciones de un filósofo apenas habilitado con información científica dura, pero que se pretendía ingeniero social?¿Qué tiene que ver un pensador aislado en una biblioteca hace 200 años, con la situación presente de enorme sinergia y desarrollo de las comunicaciones, de la inventiva científica-ingenieril, del genio de tantos actuales eminentes, interactuando ente sí, con traspaso exacto de sus conocimientos en lenguaje de planos y fórmulas?

Lo planteado por Marx es irracional, pero se mantiene vigente por ser un llamado a la vanidad de muchos filósofos y sociólogos actuales y una apertura a la envidia a esos muchos que trabajan con la cabeza en las capas menos creativas de las sociedades.

Marx y el marxismo no han sido destilados con los métodos exactos de las ciencias duras, sino con mucha palabrería, mucha propaganda y mucha exaltación de la mayoría (populismo, “favorecedor” del llevado y traído “pueblo”) del que es capaz de emplear inteligentemente sus manos, por otros oportunistas buenistas. Pero Marx olvidó la pieza clave de la evolución cultural: el individuo excepcional.

Marx, de manera oportunista, consiente en la sistemática disminución de la minoría excelsa y de las personalidades descollantes (verdaderos mutantes de la especie humana), los que son capaces de usar la cabeza de manera muy creativa. Nada asombra el asesinato de tantos cabezudos, en las revueltas y revoluciones. Ejemplos breves de ello son Pitágoras, Antoine Lavoisier y Vavilov.

El Capital, como libro, es inválido desde la A hasta la Z. Es una sistematización y entronización de la envidia como columna vertebral moral de las sociedades. Ha sido forrado con verborrea seudocientífica, pero lo que plantea es contranatura. Por tanto, inviable en este planeta. Desconoce algunos principios claves de la Biología.

ALGUNOS PRINCIPIOS DE BIOLOGIA

Muy temprano en la Evolución, los seres vivos pluricelulares adoptaron la vía de favorecer la diferenciación de las células, para crear órganos. Las líneas evolutivas que se mantuvieron en la “igualdad” de las células (esponjas, corales, etc.), se quedaron atrás en cuanto a su eficiencia fisiológica. Los organismos pluricelulares que aprovecharon la natural tendencia a crear diversidad y especializaron células como tejidos y órganos, son las especies que continuaron evolucionando, emergiendo desde sus orígenes igualitarios ineficientes. Son los organismos con órganos, la inmensa mayoría de los existentes, los que florecieron.

Por otro lado, un cardumen de peces, todos idénticos, se repite como estructura por millones de años, apenas cambia en todo ese tiempo. El pez que “decida” comportarse diferente de los miembros del grupo, es eliminado instantáneamente. Si un pez es mucho más eficiente que sus compañeros de la mancha y crece más rápido, nada más rápido (la velocidad y natación es función del tamaño). Por tanto, se sale del grupo. Y si un depredador los ataca, el primero que elimina es el más aislado. Los grupos de animales inferiores pueden ser una trampa evolutiva.

Salir de esta trampa a puede haber costado millones de años de evolución, de especiación. Tienen que haber surgido otras especies que no dependían para su supervivencia del grupo. Por ejemplo, se refugiaban en el fondo, y desde allí, evolucionando en escala geológica, reptaron hacia las tierras emergidas y se convirtieron en anfibios y luego en reptiles.

Una manada de mamíferos, con una estructura interna muy compleja, e individualidades más diferenciadas, tiene más probabilidad de emerger evolutivamente. Y dentro de los mamíferos, las especies que más evolucionaron pertenecen a los homínidos (Homo spp.). Es cierto que evolucionaron culturalmente porque muchas veces el grupo se constituía en refugio del individuo. Pero también es cierto que generalmente el grupo humano aplasta a sus avanzados. Hay ambivalencia y compensación de los humanos hacia admirar al distinto, al forastero, al arriesgado, al pensador que no puede dominarse con amenazas, látigo, rejas o miserias.

EL NIVEL BIOLÓGICO Y EL COMUNISMO

Uno de los más serios problemas del Comunismo es que la Biología, y dentro de esta la Genética (asentada sobre las leyes de Mendel) es indudablemente pro-capitalista.

En la evolución de las especies, entre los biólogos se conoce un proceso que llaman cefalización. Consiste en que se va favoreciendo que los individuos inferiores, con apenas algún ganglio cerebral, sean superados evolutivamente por individuos de más cabeza y cerebro. Y la palabra capitalismo, se deriva de la palabra capita, cabeza en latín.

La molestia del comunismo con las ciencias biológicas, no solo es algo terminológico y teórico. Se ha concretado en la defenestración de muchos biólogos, acusados de cualquier estupidez que se la pueda ocurrir a un funcionario de los servicios secretos o a un científico al servicio del dogma marxista. Uno de los ejemplos más representativos de esto es el de Vavilov, un genio científico que falleció de hambre en los gulags stalinistas.

Vavílov procedía de una familia de pequeñoburgueses, hablaba varios idiomas, era elegante, conocido internacionalmente, muy popular y exitoso. Era peligroso a los ojos de la KGB porque viajaba y mantenía contacto con homólogos de muchos lugares. Para colmo se atrevió a incorporar concepciones de científicos extranjeros, en especial las del monje (un religioso!) austríaco Gregorio Mendel y el aristócrata (¡!) británico Charles Darwin. En la URSS, conducida por toscos bolcheviques estalinistas, eso era más que una señal de conspiración contra el gobierno soviético. Aparte de ello, Vavilov aplicaba métodos científicos, o sea, tenía planes a largo plazo, no una varita mágica como quería Stalin.

Todo conducía a la tragedia la vida de este hombre, en una sociedad oscurantista como la generada desde el bolcheviquismo, una sociedad brutalmente igualitarista. No podían soportar que fuera en su tiempo un biólogo de los más admirados del mundo como destacado pionero en el campo de fitomejoramiento y genética. Aportó el innovador concepto de “centros de origen”, áreas geográficas donde una especie surgió. A partir de allí los humanos le fueron cambiando sus propiedades genéticas y morfofisiologías, mediante selección artificial. Vavilov estableció que cuando un cultivo pierde su potencial, hay que irlo a buscar a su origen para regenerarlo.

Lo arrestaron bajo cargos de espionaje, sabotaje y destrucción, y lo condenaron a a muerte en 1941, pena luego conmutada por 20 años de gulag. Murió de hambre el 26 de enero de 1943. Es una enorme contradicción que muriera de inanición el científico que había dedicado su vida y genio a disminuir las hambrunas en el mundo y ya avanzaba un método para ello. Este es un  claro ejemplo, de cómo la política llevada a totalitarismo, detiene y revierte la evolución cultural.

Para la supervivencia del bolcheviquismo, era imprescindible encontrar cultivos o variedades vegetales adaptados a los extremos inviernos rusos. No había tiempo para los agrobiólogos soviéticos y que trabajaran científicamente en acelerar por selección artificial. Eso requería años de trabajo, pero el Zar Rojo atrincherado en el Kremlin, decidió que la URSS tenía que parir instantáneamente ciencia soviética. Stalin consideró la herencia mendeliana como teoría burguesa. Y fue ilegalizada. En 1948 Stalin adoptó las ideas lamarckianas de Lysenko como ciencia biológica oficial y única de la URSS. Eso se reflejo que aun a principios del siglo XXI, los biólogos rusos no habían alcanzado a los de Occidente.

Trofim Denisovich Lysenko pretendió que tenía la varita. Era un científico de “origen campesino”. Concibió la vernalización, o sea, tratar con frío y humedad las semillas invernales de trigo. El tratamiento de frío y humedad aplicado a las semillas invernales permitía usarlas en cultivos de primavera, facilitando asi cosechas si un invierno demasiado frío arrasaba los cultivos. Su base teórica era la línea de pensamiento del científico francés Jean-Baptiste Lamarck sobre herencia de caracteres adquiridos, que desechaba la línea de Mendel. Es decir, Lamarck propuso que rasgos adquiridos podían transmitirse inmediatamente a la descendencia.

Independientemente de las burradas de Stalin, Lysenko y de sus seguidores en otras latitudes, la genética acumula un capital: información en los cromosomas. La vida crea diversidad (mutaciones) y las somete a inmisericorde selección. La que soporta esa prueba, queda como opción de futuro. Ello a su vez se representa muy visiblemente en la fecundación de los mamíferos, en que el macho inocula millones de espermatozoides en el tracto de la hembra, que deben emprender una selectiva carrera, trompas de Falopio hacia arriba. El espermatozoide que primero llega, es el único que fecunda a un único óvulo. Todos y cada uno de los seres humanos, pasamos por este inmisericorde proceso de discriminación y selección. Somos, ¡sépanlo sociólogos!, muy pero muy discriminatorios. Eso es lo que garantiza que la mayoría tengamos una vida plena, apta, saludable. De no ser por esto, la humanidad estaría llena de individuos enfermizos y débiles.

En realidad, todo el proceso civilizatorio, ha implicado que el ser humano ha readaptado ciertas entidades biológicas para alimentarse o servirse de ellas. Un agricultor ancestral o más recientemente un genetista, imponen Selección Artificial a sus cultivos o crías. Va discriminado determinadas variedades, líneas evolutivas, razas, cultivares, especies. El proceso civilizatorio puede ser considerado un enorme acto de discriminación, de selección de especies y variedades, para hacer más abundantes y viables las variedades que son útiles culturalmente.

EL NIVEL ECOLÓGICO Y EL COMUNISMO

Comprender cómo funcionan los ecosistemas es una adquisición reciente y aún en desarrollo. El comunismo,  el socialismo, el igualitarismo, en sus diversas versiones y esquemas simplistas y antropocentristas, ni siquiera llegan a concebir la sociedad como sistema, como ecosistema.  Eso puede explicar que en la actualidad tantos pretendidos científicos de los social, expongan e impongan que las sociedades humanas deben ser igualitarias y tender a disminuir su biodiversidad, incluso diluir su cultu-(diversidad).

En la naturaleza impera la Selección Natural, que opera ciega y dolorosamente. Pero aún así, la biodiversidad y la sucesión ecológica, buscan incrementar el número de jugadores en el terreno. Es como si la vida se agarrara por todos los medios a este planeta (o a cualquier ecosistema, sea un bosque o un arrecife coralino), creando nuevos jugadores.

En el planeta Tierra están documentadas 5 grandes extinciones, pero cada vez que ocurren, la vida vuelve a tender a incrementar la biodiversidad, es decir, a tener menos probabilidad de que una próxima catástrofe la borre totalmente. La vida se ha enraizado en su sustrato (el planeta Tierra) con todas sus energías. Es como si temiera al frío cósmico circundante, protegida en su cuna, en su invernadero.

¿Cuándo una sociedad se estructura alrededor del mito del príncipe valiente que compite con otros pretendientes en la búsqueda de la más bella princesa? ¿No es ello una representación de la selección y discriminación, que antes sufrieron los espermatozoides? Las sociedades viables ha sido las que han adoptado moralidades que garantizan su continuidad temporal.

También en una célula, hay un principio que se llama transporte activo, en que la membrana deja pasar determinadas sustancias hacia lo interior pero expulsa otras hacia el exterior ¿No es esto estricta selección y discriminación?

La naturaleza no es igualitarista. Los ecosistemas tienden a acumular energía e información, ese es su capital. Y las especies menos evolucionadas no tenían cabeza. Mientras más evolucionada, más depende de su cabeza (proceso de cefalización).

La Ecología destaca que los ecosistemas acumulan información, como bien destaca el eminente Profesor Ramón Margalef en su libro “Ecología”. Un bosque o un arrecife capitalizan información, tendiendo a una mayor biodiversidad. Todo ecosistema crea variantes y escoge las más apropiadas.

Que todos seamos iguales ante la justicia, es una cosa. Que todos seamos clones, otra totalmente diferente e inaceptable. ¿Qué lógica tiene que hoy Sociólogos y Economistas insistan tanto en el igualitarismo y colectivismo? Es como si un cuerpo no tuviera células diferenciadas. ¿Pretenden que el cuerpo social de la humanidad esté conformado por monótonas células no especializadas?

CONCLUSIÓN

La actual evolución cultural hacia el igualitarismo globalista, es una tendencia opuesta a lo que busca la naturaleza y es reduccionista. Es muy poco selectiva y eso puede ser peligroso para el futuro humano. Estos globalistas que plantean que nos integremos en un mundo muy igual en todos lados, son antivida.

Andres R. Rodríguez es Científico, Biólogo. Investigador premiado con varios libros editados, entre los que se encuentran: «Lista de Nombres comunes y científicos de peces marinos cubanos (Nomenclator)» (1984, CIP, 82 pp); «Breve Diccionario de Biología Pesquera” (Mar y Pesca, 1986-1987 80pp), «Peces marinos importantes de Cuba» (1987, Ed. Científico-Técnica, 236 pp), “Ecología Actual, Conceptos Fundamentales” (2000, UdO, 134 pp.), “Maritime Dictionary-Diccionario Marítimo (Eng-Spa)” (2009, Ed. Myths and Books, 400 pp) ¨Fábulas vivas¨ (Amazon/Alexandria Library, 2015), «Colonial Havana˗Trinidad” (2018, Amazon/Ed. Alexandria 150 pp), «Havana 500 Anniversary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp). ), «Destellos al Alba” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp, Ensayo). «Caribbean Touristic Dictionary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 165 pp), «Ecologia para Ecotourismo» (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 380 pp), «La Verdad es llama” (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 180 pp) En preparación: «Caribbean Ecotourism and Submarinism Eng-Spa”, «Ecotourism Multilingual Dictionary”, «Diccionario de Biología Pesquera”. Ha sido finalista en los concursos literarios “Historias sobre la Historia”. Silva Editorial (2006, Barcelona.) y Premio Orola con “Tacto”, (2009, Madrid). Actualmente es hombre de negocios, consultor de pesca, turismo, medioambiente, periodista freelance.

6 Comments

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  2. Armando Perez

    Andrés:

    Interesante análissi, pero discrepo cuando dices “Generalmente toda mutación es muy riesgosa, hace inviable al individuo que lo porta. Las mutaciones, son casi siempre un suicidio del mutado, una condena a muere del que se separa del montón.”

    La mayoria de las mutaciones son neutrales. No hacen ni mal ni bien en el ambiente dado y todos los oranismos llevan en si mutaciones. Se ha calculado que cada ser humano porta unas 60 mutaciones respecto a sus progenitores. De esta forma, todos los organismos son mutantes. Al producirse un cambio en el ambiente, algunas de estas mutaciones, hasta ese momento neutras, pueden resultar perjudiciales (y sus portadores tener menos probabilidades de reproducirse), o beneficiosas, en cuyo caso los portadores tienen una ventaja reproductiva.

    Saludos,

    • En una epoca padecimos al “Chino Andres” con su artilleria pesada de verborrea babosa, Armando debe acordarse muy bien, ademas de otros ataques de furia revolucionaria. Menos mal que, aunque tarde, ha rectificado.

    • Andrés R Rodriguez

      Thank You, Dear Pérez. Creo tienes razón, pero los genes mutados no deben determinar cuestiones vitales. En todo caso, este no es el medio para afinar eso. Nos vemos, AR

  3. Alejandro González Acosta

    En efecto, el Marxismo o el comunismo, no es una ciencia: es una religión, con sus dogmas, sus deidades y sus textos sagrados. Pero su asombrosa pervivencia, contra toda lógica y razón, se explica quizás porque es la única religión donde la responsabilidad del pecado no recae en el pecador sino en otra persona o cosa.

  4. Alejandro González Acosta

    …en el pecador, sino en cualquier otra persona o cosa. Así se entiende que sea “la idea equivocada que nunca muere”…

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