Requiem por el Teatro Payret

Teatro Payret, La Habana

Por Dra. Mimi Cuesta.

Acabo de oír un rumor que me llenó de consternación: van a derrumbar el Teatro Payret, van a demoler el Cine Payret, no lo puedo creer. Ese fue el cine de nuestra infancia, los que vivíamos en centro Habana, Habana Vieja, Cuba, y de todos los habaneros.

¿Quién ha olvidado las largas colas para ver películas como ‘La vida sigue igual’ con Julio Iglesias? No sabíamos a esa edad toda la historia y la importancia de aquel edificio, pero sí una cosa percibíamos: resultaba imponente, bello, y nos enseñaba arte y cultura a través de su edificación. Recuerden las nueve musas que rodeaban al escenario esculpidas por Rita Longa al igual que la escultura de la entrada; no había que buscar, el edificio entero te enseñaba a apreciar lo bello como toda mi Habana con sus construcciones de diversas corrientes arquitectónicas, por donde caminar, admirar y aprender.

Casiopea (una de las musas), Rita Longa, (1950)
Ilusión. Escultura de Rita Longa, a la entrada del Teatro-cine Payret. La Habana

Pero vamos a hacer un poquito de historia; el teatro Payret fue inaugurado el 21 de enero de 1877 gracias al Catalán Joaquín Payret. En sus comienzos y a través de los años tuvo varios percances y dueños, pero eso no impidió que se presentaran obras famosas, y que desfilaran numerosas celebridades por su escenario. Entre los cubanos están Luisa Martínez Casado, Ópera Patria, de Hubert de Blank, Carlos Anckerman y Riera, Rodrigo Prats, Gonzalo Roig y Ernesto Lecuona, y entre algunas de las personalidades de reconocimiento mundial Andrés Bretón, Tita Ruffo, Esperanza Iris (la Emperatriz de la opereta) Sara Bernhardt, y la compañía de ballet ruso de la genial bailarina Anna Pavlova.

Ahora pregunto: ¿Quién es el descocado que va a permitir tamaño crimen contra la historia de una de las ciudades más bellas de América? ¿Cuánto dinero hay  de por medio para que la dirigencia siga usando marcas caras mientras el pueblo se muere de hambre?

Mimi Cuesta es médico, cubana.

5 Comments

  1. Liliam Garcia

    Si pudieran derrumbar el capitolio tambien lo hacian, esa es la idea, que no quede vestigio de lo que fue esa ciudad, ni ese pais, no hace mucho escuche a unos jovenes decir que la plaza civica fue hecha por la revolucion, que mas se puede esperar?

  2. Manny Beltran

    Que bellos recuerdos nos trae a quienes en nuestra juventud vivimos momentos inolvidables en ese lugar. Recuerdo ademas la cafeteria que se encontraba en el mezzanini a donde con frecuencia concurria a finales de los años 60 y principios de los 70 cuando recibia clases en el Instituto de la Habana a solo 2 cuadras de alli.

  3. Juan Fernandez

    Solo. Nos quedan recuerdos ellos son los mejores en destruir lo poco que queda en la isla

  4. Enaida Unzueta

    Era el lugar obligado de todos. Los domingos al mediodía íbamos a disfrutar de lo poco que permitían de “afuera”. Un último contacto con las pelis españolas de la época o las italianas, con el mundo que nos era vedado y ninguniado. Alli llevé a mis primeros amores y quizá , hasta el primer beso, escapada entre clase y clase, del pre aledaño. Cuando empezaban lentamente a atenuarse las luces, nos sentiamos todos como en la sala de casa, vigilados por las musas…..quieren aniquilarlo todo, arrasar los vestigios….pero la memoria y los recuerdos, son nuestros. Gracias Dra. Cuesta, por el coraje.

    • Zoe Valdes

      Así mismo fue, pero la última vez que fui una rata del tamaño de Sócrata me pasó por los pies.

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