Mundo

Pablo debiera llamarse Pedro

Por Zoé Valdés.

Todo está en la mitología griega y bíblica. No hay nada nuevo que no hayamos leído en esas páginas que atesoran buena parte de la sabiduría de la humanidad. Para desdicha nuestra no hay nada más lejano del Pedro, la roca, la piedra en la que Cristo se apoyó para edificar su iglesia, y del Pablo reconvertido de perseguidor de cristianos a apóstol de los gentiles, evangelizador de la esperanza y de la causa del reino de Dios, que el tema que hoy nos ocupa aun si los nombres pudieran aproximarnos mediante sencilla referencia.

Hoy toca escribir -vaya agonía- de Pablo Casado y Pedro Sánchez. Durante la entrevista que dio el primero a Carlos Herrera, el viernes pasado, en la Cope, durante un mínimo instante se le notó la costura, o como decimos en cubano, se le salió la chaveta, se deschavó, cuando expresó eso que le salió del alma: “cuando yo dirija España”.

El problema de Pablo Casado es que va desajustado con su apurillo permanente. Es un hombre más que impaciente, es irritable. Necesita gobernar España ya, como sea. Resulta imperioso en él convertirse en el presidente de este país a la mayor brevedad posible. Y, eso lo sabe Pedro Sánchez; se lo ha adivinado en los ojos, esos ojillos de curiel que se le ponen a veces cuando él mismo se saca de quicio.

Pedro sabe que Pablo quiere ser él, que lo anhela como nadie, incluso más que el propio Pedro. Si para ello tuviese que devenir un poco socialcomunista le daría igual. Es más, si tuviera que serlo mucho, también estaría satisfecho. Total, nadie se enteraría a estas alturas, tan entretenidos como están en cualquier pandemia o ‘guarever’.

Pablo Casado sabe que deseando ocupar el puesto de Pedro Sánchez no cambiaría nada en España, sólo dilataría un poco más el suicidio colectivo en que quiere sumir Pedro Sánchez a todo un pueblo, tal como hizo Mariano Rajoy, cosa de estirar, de prolongar… Ganar tiempo, eso sí, con poder, investido de potestad y dominio… A ninguno de ellos les interesa arreglar nada, como no sea lucirse mediante el mando…

Pulse aquí para continuar leyendo el artículo en La Gaceta de la Iberosfera.

 

 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*