Oh, yeah! ‘A la’ mierda!

Masacre islamista Bataclan

Por Félix Antonio Rojas.

La noche se detuvo con todos sus ángeles y demonios danzantes mientras sonaba el cover de Save A Player entre luces rutilantes y la oscuridad de las almas, a las afueras de París comenzaban a dormir los obreros de los polígonos industriales, lejos de los cuerpos de los metalhead que empezaron a caer y teñir de verde-islámico el río de sangre entre el desconcierto y el sonido detenido de improviso y los gritos de horror que bajaban desbordando las escaleras de la zona de guerra en la que se había convertido la sala Bataclan, mientras sobre el suelo se dibujaba una media luna tenebrosa y medieval.

Las ráfagas de la AK-47 de Ahmah Al Mohammad, impactaban en los cuerpos de Robert Johson, Eric Johnson, Keit Moon, Rita Lee, Frank Zappa.

Los disparos de Samy Amimour hacían blanco en los rostros de Tommy Bolin, Stevie Ray Vaughan, Ronnie Janes Dio, Shannon Hoon, John Bonham.

Los balazos de la AK-47 de Salah Abdeslam destrozaban el pecho de Cliff Burton, Eddie Van Halen, Janis Joplin, Neil Peart, Bon Scott.

El autor intelectual Abdelhamid Abaaoud también asesinó sin piedad, a Jim Morrison, George Harrison, Syd Barrett, Kurt Cobain y Freddie Mercury.

Se cumplen hoy 5 años de los brutales actos criminales contra la gloriosa nación francesa, en lo que fue una guerra como la definió el antiguo comisario Jean Michel Fauverguer.

Entre las 9 de la noche del viernes y las dos de la madrugada del sábado, el Estado Islámico desató el inferno del profeta Mahoma en el Estadio de Francia en los suburbios de la ciudad, en diferentes cafés y terrazas y en la sala de concierto Bataclan. Terroristas agrupados en tres comandos con armas automáticas y cinturones explosivos asesinaron a 130 personas pacificas e inocentes y dejaron gravemente heridas a 350 con secuelas psicológicas de por vida.

Esto fue la continuación de una saga de ataques yihadistas que comenzaron en Toulouse, con el asesinato de tres soldados y los crímenes en la escuela judía, una matanza que se perpetró en el 2012, el doble atentado en el mercado judío Hyper Cacher y en la prestigiosa revista satírica Charlie Hebdo en enero del 2015.

La contienda terrorista siguió con el ataque del 14 de junio del 2016 en la ciudad de Niza donde un terrorista al volante de un camión embistió a una multitud de peatones, asesinando a 86 personas. La guerra continuó con el asesinato de un cura, heridos dos periodistas con arma blanca cerca de los antiguos locales de Charlie Hebdo, la decapitación del profesor Samuel Paty, y de tres personas en la catedral de Notre-Dame de Niza.

El profesor Samuel Paty como el resto de inocentes fue decapitado, pero antes vendido por varios de sus alumnos simplemente por educarlos en las normas y la educación occidental y enseñarles a ser librepensadores dentro de una república laica democrática, que poco a poco se va desmoronando bajo los pies del primitivismo del islamismo radical ramificado en la actualidad en toda la sociedad europea.

Aun hoy siguen vibrando y dando timbre los teléfonos portátiles de las víctimas de la sala Bataclan, aun hoy sus padres y amigos siguen llamando a esos fantasmas que cinco años atrás respiraban, cantaban y bailaban en un concert de desert rock con los Eagles of Death Metal, mientras sonaba Make it wit Chu… Y, quizás felices entre acordes y riff , sin saber y sin querer, se fueron muriendo entre quimeras truncadas frente al escenario y los bafles; iban muriendo entre el odio y la fe de sus verdugos. Murieron como un manojillo de versos del último invierno que ya no recordarán, se fueron muriendo solos…

se fueron

solos

muriendo.

 

Félix Antonio Rojas es friki free-lance.

3 Comments

  1. Maria Enriqyez

    Excelente articulo, una masacre de estos terroristas.

  2. Heidys Yepe

    Desgarrador. Cuanta vida tronchada por gusto. Gracias por recordar a las victimas. EPD

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