La metamorfosis del Partido Demócrata hacia el Neofascismo Moderno en EEUU

Por Carlos Carballido.

 

La noche del 10 de Mayo de 1933 el mundo contempló horrorizado la quema de toneladas de libros en la Alemania fascista impulsada por estudiantes e intelectuales que radicalmente se opusieron a cualquier opinión disidente dentro de la sociedad, sencillamente por considerarlas antialemanas.

 

Medios de comunicación y pueblo en general se sumaron, idiotizados y arengados por la propaganda de Joseph Goebbels, a uno de los episodios de asesinato de la cultura y la libertad de expresión más escandaloso de la historia contemporánea.

 

La Alemania de Hitler, en tan sólo horas, se convirtió en un monolito ideológico sin disidencia y sin expresiones contrarias al oficialismo nacionalsocialista por más de una década.

 

Unos 88 años después y en pleno siglo 21, Estados Unidos ha comenzado a revivir un episodio similar. El Partido Demócrata, sus medios de prensa serviles y el llamado Big Tech, han experimentado una metástasis ideológica muy parecida al nacionalsocialismo alemán, o quizás peor, pero en tan solo 4 años tras el triunfo legítimo del presidente Donald Trump.

 

En un artículo de Daniel Horowitz, publicado en ZoePost en su versión al español, el analista político y abogado criminalista advierte que, por primera vez, en la historia de EEUU la libertad de expresión está a punto de ser criminalizada a nivel judicial. Levantada de sus cenizas la «Aktion wider den undeutschen Geist» ha revivido nuevamente, pero a un nivel más agresivo que va más allá de cualquier material impreso consumido por las llamas en 1933. Hoy sólo es necesario un pensamiento libre de dogmas para que te corten cualquier libre expresión en lo social o en lo judicial.

 

Los sucesos posteriores al 3 de noviembre, en los que hay millares de evidencias que apuntan a un robo de elecciones por fraude, han encontrado en el poder judicial una fortaleza de negación a siquiera escuchar argumentos debido a que » la derecha trumpista exagera y miente» y ello va en contra del espíritu americano según estamos escuchando. Es una similitud peligrosa a la consigna de Joseph Goebbels cuando justificaba la quema de libros sustentado en el sentimiento antialemán al que convocó por Radio, una noche antes de encenderse las hogueras.

 

En tan solo tres meses, EEUU, ha suprimido de un cantazo toda libertad de expresión para esa mayoría de la sociedad norteamericana (casi un 69 por ciento) que está apegada a la Ley, el Orden, la familia, la Constitución y la religión o a cualquiera de estas formas por separado. Todo aquel que las refleje en su diario vivir en sociedad o en redes sociales corre el riesgo de una golpiza real o censura digital de por vida, sencillamente porque así lo estipula el Partido Demócrata y sus políticos que han llegado a plantearlo como proyectos de leyes en ambas cámaras ganadas en estas elecciones totalmente amañadas.

 

La nueva ala liberal- socialista que nos gobernará a partir de este 20 de enero, está demostrando un comportamiento agresivo y neonazi contra toda idea disidente por mínima que sea. Más allá de un neofascismo, están viajando galopantemente hacia lo que el ideólogo alemán, Klaus Martin Schwab, se refiere como el Neofeudalismo Global, dónde libertad, propiedad y libre expresión ya no serán necesarias porque, << No tendrás nada pero serás eternamente Feliz>>.

 

Los Patriotas, esa inmensa mayoría que ama a los Estados Unidos, su bandera y su Constitución, han sido amenazados con ser incluidos en una lista negra (a sugerencia de la congresista de origen puertorriqueño, Alexandra Ocasio Cortez) en la que pueden esterotiparlos de tal manera que les sea casi imposible sobrevivir con dignidad en esta nueva sociedad a la que estamos siendo arrastrados. Ya no hace falta un tatuaje en el antebrazo para ser enviados a un campo de exterminio nazi. Hoy, en la nueva América, posterior al 6 de enero cuando se válido el fraude electoral en el Congreso estadounidense en franca violación al artículo III de la Carta Magna, sólo basta con pertenecer a un partido que no sea el que gobierne en La Casa Blanca. Este nuevo delito ideológico del neofascismo demócrata es suficiente como para que la libertad de expresión sea reducida a cenizas.

 

Las similitudes de esta nueva administración Biden-Harris con la Alemania Nazi son casi copiadas al carbón. Ambos están basados en el socialismo, la Tiranía ideológica, el asesinato de la disidencia y el silenciamiento agresivo de cualquier voz que quiera surgir. No exageramos. Las propias noticias nos dan cuenta de ello. En Houston, Texas un policía que en sus vacaciones asistió a la convocatoria de Trump en Washington está sometido a juicio para ser expulsados de las filas. Una corredora de bienes raíces de Dallas, en ese mismo estado, acaba de ser cesanteada debido a igualmente asistir en apoyo de un presidente legítimamente electo.

 

La única diferencia es que ya no necesitan quemar libros como aquella fatídica noche de la Alemania Nazi.  Hoy los Big Tech se encargan hasta de silenciar a un presidente elegido por el pueblo y cientos de miles de sus seguidores. Van mucho más allá cerrando plataformas de libre expresión y ejerciendo presión a empresas e instituciones financieras para que dejen de negociar con quiénes no lleven consigo el nuevo pasaporte del izquierdismo liberal demócrata.  Esta distopía ya no es simple ficción novelera en USA y me atrevo a decir que también en el resto del mundo. La estamos viviendo y es tan confusa que terminamos con la sensación de que nos tomó por sorpresa.

 

Las probabilidades de revertirlo ya se reducen a cero. En este minuto lo que parecía una locura del General Michael Flynn quizás hubiera sido la solución expedita para evitar entrar en un punto de NO retorno.  La Ley Marcial con base o sin ella fue la oportunidad que perdimos. Uno de los más grandes presidentes de la Historia, Abraham Lincoln, la aplicó unilateralmente en medio de millones de críticas, pero gracias a ello, América fue lo que conocimos hasta el día de las elecciones del pasado 3 de noviembre. Hoy, esa América de Gloria, ya está muerta junto a su Constitución y a su derecho más preciado: La libertad de Expresión.

 

Lic. Carlos Carballido. Free Lancer Journalist. Vice Director de ZoePost.

 

 

 

 

8 Comments

  1. Pingback: La metamorfosis del Partido Demócrata hacia el Neofascismo Moderno en EEUU – – Zoé Valdés

  2. Ana Bonilla

    Como se agradece poder leer algo como esto. Gracias, Sr. Carballino. Ha hecho Ud, un magnifico trabajo.

  3. idd00jea

    De acuerdo totalmente con lo que indica Carballido.

  4. Dulce González-Vallinas Claverie

    Estoy totalmente de acuerdo. En España, está gobernando los enemigos de la patria que quieren despedazarla. Sánchez es un traidor y tiene a media España callada y sin posibilidad de manifestarnos.
    Viva la Libertad !!!!

  5. Berta Lavandera

    Un triste día para la democracia, no solo en USA, pero para el mundo entero.
    La Libertad de expresión es el derecho inalienable con el q nacen todos los seres humanos. Habrá q luchar como sea contra esa mordaza. A tantos años de la lucha x Libertad , no dejemos q se nos escape . Muchos han pagado con sus vidas para ello. 🇺🇸🇺🇸🇺🇸

  6. Alejandro G.

    Totalmente de acuerdo. Muy triste lo que estamos viviendo además de la guerra biológica iniciada por China.

  7. Federico

    En USA los opositores a este Nuevo
    Orden se llaman PATRIOTAS .
    Tengo confianza en ellos.
    Aquí hasta la supuesta derecha los
    acusa de populistas y de recibir
    un voto inútil.
    Desconfío.

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