Cultura/Educación

La bobera militonta

Dave Chappelle. Netflix

Por Zoé Valdés.

¿A alguien le extraña todo el escándalo y cancelación en torno al humorista afronorteamericano Dave Chappelle y contra su nuevo espectáculo en Netflix titulado The Closer? A mi no.

Confieso que no conocía a Chappelle hasta que se armó lo que se armó y entonces, desde luego, me interesé en ver su propuesta. Me gustó lo que vi, reí, lloré, me enfadé y me reconcilié; por último, reflexioné. De eso se trataba el espectáculo, el objetivo de un comediante ha sido invariablemente lograr que las emociones del público afloren y que más tarde esas emociones conduzcan al razonamiento, al pensamiento, al análisis. Con toda evidencia ese efecto, como una época en que primaba la inteligencia por encima de las estupideces, han terminado. Vivimos en unos momentos críticos, tiempos en los que la mayoría no sólo posee una incultura abismal, además no consigue separar la vida real de la creación, del arte, y de todo lo demás.

En su nuevo espectáculo Chappelle nos invita a reflexionar mediante el chiste crudo, poco elaborado, cierto, pero certero como un disparo, precisamente acerca de lo que significa el respeto desde las libertades, porque su show va, en primera instancia y como no puede ser de otra manera, de libertad, y de la complejidad del ser humano.

No deja títere con cabeza, ni las feministas, ni los gays, ni los trans, ni los nuevos extremistas de todo tipo… Del mismo modo que se declara antiblanco -lo dice claramente, que su problema son los blancos-, manifiesta su transfobia, la que en la medida que avanza usando anécdotas falsas y reales mezcladas, personales y no, veremos y confirmaremos que su transfobia no es verdad, ni lógica, aunque su rechazo a los blancos sí es real, palpable e intransigente. Soy de piel blanca, sentí el tufillo antirracista blanco desde el inicio, lo que no hizo mella en mi apreciación ni que naciera en mi un rechazo bestial en contra de su persona, ni que hoy mientras escribo esta columna sienta deseos de acabarlo con mis palabras y opiniones.

Sin embargo, los TRANS, las comunidades neo feministas y LGTBQX se han sentido ultra ofendidos. Ni siquiera comprendieron el mensaje que envió el humorista al contar su amistad con una artista trans, que se suicidó lanzándose desde un balcón cuando debió defender a Chappelle, su amigo y mentor, tras los monumentales ataques que recibió con anterioridad en las redes sociales; ni siquiera cuando afirma, momento en que saca lágrimas, que un día hablará con la hija de su amiga TRANS, y le dirá que “tu padre fue un gran hombre, y una gran amiga”, o algo parecido según mi traducción. Tampoco entendieron al decir que no le importaría lo que opinaran de él en Twitter porque al fin y al cabo Twitter no es la vida real. Una verdad como un templo. Se han quedado en el bocadillo de “soy transfóbico”, que no es el centro del espectáculo ni mucho menos. Pero lo elemental, lo bobera, el cretinismo, han ido ganando terreno, y han llegado a Netflix como a todas partes.

De modo que reitero, el show de Dave Chappelle me ha parecido soberbio y muy libre. Eso sí, su problema, como él mismo lo afirma, no son los gays, ni los trans, ni las perras (mujeres), ni las feministas, pues al final de manera directa u oblicua se declara todo eso, su problema son los blancos, él lo deja más que evidente. O sea, como ya dije, tufillo a racismo antiblanco.

Me pregunto si un actor blanco pudiera hacer un espectáculo tan soberbiamente libre como el de Dave Chappelle desde la perspectiva de su color de piel. Con todo lo dicho, la jauría se ha desatado otra vez contra el actor. Me pregunto también si en el futuro existirán actores, artistas, o lo que sea que tenga que ver con la creación, que se puedan definir por la calidad de su arte, o por el contrario reduzcan todo a mediocres simpatizantes de lo trans, neo feministas, gays, etcétera, o que distingan su contenido por el color de la piel…

Fuente Libertad Digital.

Zoé Valdés es escritora y artista. Fundadora y Directora General de ZoePost y de Libertad de Prensa Foundation. Fundadora del Movimiento Republicano Libertario Martiano.

One Comment

  1. Félix Antonio Rojas G

    Mientras leía este exquisito texto… recordé una fotografía del Michael.

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