Economía

INFORME ECONÓMICO. Ley de Biden para incrementar vehículos eléctricos colapsará sistema eléctrico para el 2030.

Por Carlos Carballido.

La administración de Joe Biden ha firmado dos leyes ejecutivas relacionadas con la agenda climática que, de acuerdo con estudios de factibilidad, harán que el sistema eléctrico estadounidense colapse a más tardar en el 2030.

Biden ordena  con esas leyes (léala aquí) que la industria automotriz debe potenciar  la producción de vehículos eléctricos de modo acelerado para que en unos 8 años las ventas de ese producto representen el 50 por ciento del sector. Es decir, la mitad de los vehículos que rodarán en EE.UU. deberán ser eléctricos porque según el presidente, garantizan energía limpia y patentiza el compromiso del país con el cuidado y preservación del medio ambiente.

Biden ordenó que a tal efecto sean construidas unas 500 mil estaciones de recarga a lo largo del país cuyo financiamiento está contemplado en el presupuesto aprobado (por Demócratas y Republicanos) en la actual Ley de Infraestructura. Presupuesto que recaerá en los impuestos del contribuyente norteamericano.

Según la administración demócrata, para el 2030 deben estar rodando en el país unos 50 millones de autos eléctricos que se publicitan como más limpios y autónomos, llegando incluso a un rendimiento de más 100 millas (unos 170 kilómetros) por recarga.

Lo que Biden, o su equipo de asesores, no ha entendido es que para que esos vehículos eléctricos puedan rodar deben ser recargados cada día utilizando…. Eso… Energía proveniente mayormente de los tradicionales combustibles fósiles, un hecho que no podrá ser modificado en tan solo 8 años.

Las estadísticas que matan el relato de Biden

En Estados Unidos los consumidores residenciales pagan aproximadamente de 14 a 23 centavos el kilovatio/hora. Pero imagine usted qué sucederá si de pronto ese precio aumentara desproporcionadamente porque unos 50 millones de autos nuevos necesitan ser recargados cada día. Pues eso… El precio de la electricidad se disparará hacia el infinito.

Usted dirá… entonces construirán más plantas generadoras. Bueno… la noticia es que las dos leyes emitidas por Biden, NO mencionan la construcción de nuevas instalaciones para la producción de energía tanto de combustibles fósiles como nuclear. Más bien limitan la existencia de esas mismas.

Un vehículo eléctrico, promedio y moderno, necesita 25 kilovatios/hora para recorrer 100 millas (datos oficiales aquí). Una simple cuenta matemática nos dice que el propietario deberá pagar unos 172 dólares más en su factura eléctrica cada mes. El problema no es pagarlo porque no difiere mucho de los estándares actuales de consumo de gasolina. El problema está en generar esa cantidad de electricidad extra que necesitará el país a tal efecto.

La realidad es que para responder a ese consumo de un 50 por ciento más de autos eléctricos, anualmente el Sistema Eléctrico estadounidense deberá generar al menos 150 mil millones de kilovatio horas más que lo que hasta ahora lo hace.

¿Cómo generar tanta electricidad?

La administración Biden ha ratificado los acuerdos de París en los que se compromete a reducir las emisiones ambientales y dar paso a la generación de energía limpia. Sin embargo, la pregunta que no pueden responder es ¿cómo lograrán la Energia eléctrica para recargar un 50 por ciento más de vehículos eléctricos en el mercado para 2030?

Datos de la America Electric Power Grid, AEPG, indicaron que la generación eléctrica del 2021 estuvo sobrecargada, sobre todo tras el azote de varias inclemencias del clima en invierno.

La generación total según la AEPG correspondió en un 40 por ciento al gas natural, 19 por ciento al carbón, 20% a plantas nucleares, 8% eólica, 7% a hidroeléctricas 4% a las fuentes solares y un porcentaje mínimo a otras fuentes no especificadas. En resumen, la infraestructura de generación nacional está diseñada para que opere con un 60 por ciento de utilización de energía fósil. Y la mala noticia es que en una década lo más que puede potenciarse será un incremento de un 5% al 7% porciento de las energías renovables porque además de ocupar extensas áreas, aún no existe forma viable para almacenar el excedente generado.

La conclusión tomando como referencia los datos estadísticos a corto y largo plazo en EE.UU. es una realidad que parece desconocer la administración Biden: no hay suficiente energía eléctrica disponible o en proceso para alimentar 50 millones de nuevos vehículos eléctricos para 2030. Eso requeriría 150 mil millones de kWh adicionales por año de electricidad entregable. Incluso las plantas de energía más grandes, en su conjunto (recordemos que son el 60 por ciento) sólo entregan alrededor de 8 mil millones de kWh por año. Es decir 142 mil millones más de déficit deberían suplirlo las energías alternativas pero la realidad es que no pueden. Primero por la imposibilidad física de construirlas y segundo porque tanto el clima como la imposibilidad de almacenar la producción excedente (de haberla) no garantizan en un plazo de 10 años o menos que estas limitaciones puedan ser abolidas.

Entonces, tomando en cuenta la evidencia empírica y las estadísticas, si estas leyes no son abolidas solo ocurrirá un hecho… Para el 2030 el Sistema Eléctrico estadounidense,  de Canadá y México (recordemos que en frontera se le compra unos 50 mil kilovatios/hora anuales a estos países) colapsará inevitablemente sin lugar a dudas.

Carlos Carballido es periodista. Vicedirector de Zoepost.

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