Identidad. ¿Qué es y qué significa?

Imagen ThreeMilesPerHour

Por Lucimey Lima Pérez.

Suena a algo complejo y difícil de internalizar, me figuro, pero no creo que sea así para todos los que pensamos en cultivarla y mantenerla. La identidad va de la mano con nuestras propias experiencias, los recuerdos, las relaciones, los principios, los valores, los entornos, eso es, los ambientes, incluso la geografía nos identifica, y grandemente el sentir de sí mismo. Sin duda, muchos seres en el mundo más bien, tienen una elevada concepción de identidad, como si fuera poco, otros no la toleran.

Qué es un mar tibio y qué es un mar frío, simple parece, simple es, lo cual no excluye su complejidad. Identidad… quién soy donde quiera que me encuentre, cuál es mi creatividad para preservar y para incluir.

El concepto de identidad nos acosa con preguntas tales como: quién soy, de dónde vengo, con quiénes me relaciono, a dónde me dirijo, cuáles son mis afinidades en relaciones interpersonales, y mucho más. Cree usted sus propias preguntas. Eso lo ayudará a identificarse. Y jamás a menoscabarse, la gama de culturas en nuestro Planeta es tremendamente inmensa, pero bien aprendimos, no sé si bien internalizamos, que no hay culturas superiores ni inferiores, solo diferentes. Y ahí está la riqueza, en reconocerse miembro de una cultura particular y tener la capacidad de asimilar aspectos de otra muy diferente, nunca superior ni inferior.

Pero qué tiene qué ver esto con la Salud Mental, nuestro tema central. TANTO, que lo dejo abierto a cada cual para que aprecie y distinga su identidad y los beneficios que otorga el reconocimiento de la misma.

Podemos ir a cómo se considera que la identidad individual se constituye: física, intelectual, ejecutiva, sexual, afectiva, cognitiva, relacional… Estoy consciente del aspecto escabroso que estamos atravesando juntos… Pero no me asusta, porque así es, y tampoco quisiera que a nadie le asuste, debemos empezar por nosotros mismos.

Suavemente, paseemos sobre la propia identidad, quisiera que nadie temiera, es algo tan común, además, fuente de orgullo. Comprendo, sí, hay traumas interpersonales que no podemos eludir en retrospectivo, pero que sí podemos rescatar ¨hoy¨.

¿Cómo se constituye? ¿Qué tan sana es? La familia, y quizás los padres especialmente son los grandes influyentes de la identidad. Sin embargo, existen múltiples elementos externos al núcleo familiar, pero ligados a nuestro devenir, que ejercen una gran influencia, es decir, la escuela, las actividades extracurriculares, los compañeros de escuela, la familia extensa (abuelos, tíos, primos, parientes) y tantos otros elementos de vida que son ineludibles y afrontables sin temor.

Sin embargo, los movimientos del vivir nos llevan a no comprender nuestra propia identidad, lo cual resulta en crisis existenciales de envergadura. Erick Erikcson inició un estudio sobre las ¨crisis de identidad¨, luego fue documentado por muchos investigadores en el área. No pretendo ser exhaustiva, pero sí quiero enviar un mensaje que llegue. Una crisis existencial nos coloca en un reto ante nuestro Self, en la línea de Erickson y seguidores, humildemente me incluyo en este aspecto. ¿Difícil? No, solo un reto más. Sin embargo, consume mucha energía de nuestro Self.

Así vamos, pues qué es el Self, me disculpo, seguro muchos están conscientes del término y su significado. Sin embargo me permito insistir. El Self es casi sinónimo de YO, es cómo nos concebimos, qué tanto conocemos de nosotros mismos, y cuánto podemos modular nuestro progreso cognitivo, emocional y activo.

Incluye aspectos tales como I) el ser distinto a otros, sentir la constitución del sí mismo; II) la inclusión en una posición categórica que pueda ser una clasificación propia.

Si volvemos a las identificaciones, tan relacionadas con el Self, entramos en niveles de identidades que pueden ser cuestionadas en forma individual, solo señalo y recalco algunas: edad, raza, grupo étnico, país de origen, género, orientación sexual, estatus socio-económico, religión, entre otros. Considero que la clave está en el análisis individual y si esto no es suficiente, por favor, buscar ayuda terapéutica. La vida es para la disfrutarla con orgullo no para sufrirla con auto mengua.

En otra oportunidad profundizaremos sobre el Self, maravillosa ¨internalidad¨ que precisa ser nutrida cada día.

Me permito citar brevemente un ejemplo, una viñeta.

José supo que su padre adoptivo, tierno y amoroso, no era su padre biológico, el cual conoció a los 18 años. No sabe por qué su madre hizo cambios ¨legales¨ no aceptables en nuestros días, pero así sucedió. Busca tener su apellido de origen, porque significa mucho personal y socialmente, lucha y avanza. Su dolor emocional es que no encuentra su identidad, un padre adoptivo acogedor, gran maestro y uno que le dio el apellido inicial y con el cual intercambió hermosos momentos. Ambos fallecidos. José se balancea, y yo trato de sostenerlo de lado y lado. Él es único, siempre, y le ayudo a obtener provecho de esas dos situaciones para integrarlo. Sinceramente, es su sentimiento, lo aprecio tan centrado que no me inquieta su devenir, le doy soporte terapéutico, estrategias, tips, y mucha empatía. ¿Qué más puede hacer un simple mortal como yo?

Lucimey Lima Pérez es Psiquiatra, Psicoterapeuta, Máster y PhD en Neuroquímica.

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