Economía: ¿Qué esperar del precio de la gasolina?

Por Dr. Rafael Marrero.

 

Como la espuma. Así está subiendo el precio de la gasolina en los Estados Unidos, y para muestra, tres datos recién divulgados por AAA Gas Prices: la semana pasada, el precio promedio nacional de un galón aumentó tres centavos ($2.49), lo que representa cinco centavos más que la semana antepasada y 18 centavos más que hace un mes.

Lo anterior no ha hecho más que confirmar la razón por la que innumerables consumidores se están quejando a lo largo y ancho del país, luego de casi un año de precios realmente bajos a raíz de la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con la misma fuente, la alarmante subida experimentada en este 2021 está respaldada por el incremento del valor del petróleo crudo, que alcanzó los $58.68 por barril la semana pasada, en lo que viene siendo el precio más alto reportado por la Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) desde enero de 2020.

 

Panorama nacional

 

Según el reporte de AAA Gas Prices, los estados que han visto un mayor aumento en el precio promedio de la gasolina son: West Virginia (11 centavos), Nuevo México (10 centavos), Missouri (9 centavos), Indiana (8 centavos), Wisconsin (8 centavos), Michigan (7 centavos), Nueva Jersey (7 centavos), Illinois (7 centavos), Iowa y Kansas (7 centavos).

 

En el caso de Florida, el precio podría llegar a $2.60 por galón en las próximas semanas mientras las refinerías se preparan para el abastecimiento del verano, dijo el vocero de la American Automobile Association (AAA), Mark Jenkins, en una nota difundida por el portal Local10.

 

En lo que respecta al Sur de Florida, la propia AAA ha dicho que esta región es la que registra los valores más altos de todo el estado, partiendo de los siguientes precios.

  • $482 en Miami-Dade.
  • $2.514 en Broward.
  • $2.564 en Monroe.
  • $2.587 en Palm Beach.

 

En sentido general, y teniendo en cuenta que ha disminuido el inventario nacional del crudo y, paralelamente, ha aumentado la utilización total del crudo de refinería, se espera que los conductores sigamos afectados, cuando menos, hasta la primavera.

 

Efectos económicos

 

El precio de la gasolina tiene un efecto directo tanto en la economía como en los consumidores. Cuando es bajo, alivia el costo en industrias clave, como el transporte, y también nuestro bolsillo, aunque afecta el desarrollo de la industria petrolera nacional. En cambio, cuando es alto, propicia que suban muchas cosas, como, por ejemplo, el costo de los boletos de avión y el monto que, usualmente, destinamos para abastecer de combustible a nuestros autos.

 

Por supuesto, cuando ambos fenómenos ocurren se produce una reacción en cadena tanto en la economía general como en la doméstica. Veamos qué es lo que, mayormente, ocurre cuando experimentamos un incremento en el precio y cómo eso altera el desenvolvimiento de diferentes sectores económicos.

 

Ventas minoristas

 

Si nosotros, los consumidores, tenemos que invertir más dinero en gasolina, probablemente, lo primero que hagamos es tratar de conducir menos a efectos de equilibrar la situación. Tiendas y centros comerciales, por ejemplo, ya no serían destinos habituales, de ahí que, si tuviéramos que comprar algo, lo más seguro es que lo haríamos online.

 

Expertos en la materia citados por Investopedia sostienen que este cambio de comportamiento es habitual cuando sube el precio del combustible, y si a ello le sumamos las medidas de confinamiento social derivadas de la pandemia, pues con más razón optaremos por hacer nuestras compras desde casa.

 

A nivel de hogar, esta es una solución viable, por supuesto. Sin embargo, para los comercios minoristas es un problema, dado que enviar productos a diferentes lugares les saldrá más caro debido, precisamente, al alto precio de la transportación derivado, a su vez, del alto precio de la gasolina. Cabe destacar que este escenario empeora si estos productos vienen del extranjero o son hechos de algún derivado del petróleo, como el plástico.

 

Transporte público

 

Los usuarios del transporte público suelen aumentar cuando no resulta tan atractivo llenar el tanque del auto. Es un hecho comprobado que, en épocas similares a la que estamos viviendo, mucha gente ha optado por acogerse a esta rentable opción de traslado, tal como ha informado la Asociación Estadounidense de Transporte Público, citada por Investopedia.

En abril de 2011, por ejemplo, la región de Raleigh-Durham-Chapel Hill, de Carolina del Norte, experimentó un aumento del 18 % en los pasajeros del autobús expreso que conecta esas tres ciudades. En ese mismo período, Nuevo México registró un incremento del 14 % entre los pasajeros del Rail Runner, un tren de cercanías que presta servicios entre Santa Fe y Alburquerque.

 

Industria automotriz

 

Cuando el precio de la gasolina sube, el sector automotriz también reacciona, en este caso, fabricando autos más pequeños, autos que requieren un menor consumo de combustible e, incluso, autos eléctricos (capaces de recorrer hasta 250 millas entre una y otra carga).

Según resalta la propia fuente, desde el año 2010 a la fecha, las ventas de carros híbridos y eléctricos han aumentado considerablemente debido a que los conductores prefieren contar con un carro así para enfrentar mejor cualquier altibajo que se produzca en el precio del petróleo.

 

Líneas aéreas

 

Si el precio de la gasolina asciende, las aerolíneas igualmente toman medidas. En este sentido, lo primero que hacen es aumentar el precio de los boletos, hecho que afecta el bolsillo de los viajeros y, por ende, desestimula los viajes no esenciales.

Lo otro que, comúnmente, hacen es comprar y vender petróleo al precio futuro esperado a fin de protegerse de los costos volátiles del petróleo. A esta práctica se la conoce como cobertura de combustible y se realiza para aprovechar el aumento de los precios.

 

Sector empleo

 

Empleados y empleadores, por igual, también suelen verse afectados con este tipo de situación. Por un lado, algunos trabajadores podrían descartar empleos por el simple hecho de que el puesto laboral queda muy lejos y tendrían que gastar demasiado dinero en gasolina. Por el otro, ciertos empleadores valorarían cambiar sus planes de contratación mientras no estén seguros de hacia dónde va la economía.

Algunos empleados por cuenta propia, entretanto, también tendrían limitaciones, especialmente, en lo que respecta a la zona geográfica en la que desenvuelven, ya que, según donde hagan negocios, podrían determinar si continúan con sus labores habituales o no.

 

Ahorro de combustible

 

En lo que el precio de la gasolina vuelve a bajar, AAA Gas Prices recomienda, finalmente, poner en práctica algunos consejos que, sin lugar a dudas, nos ayudarán a no desperdiciar combustible:

 

  1. Planificar con anticipación y realizar varios recados en un solo viaje (de ser posible, fuera de las horas de mayor tráfico vehicular).
  2. Si se cuenta con más de un automóvil, usar el que ofrezca un consumo más eficiente en combustible.
  3. Evitar arranques estrepitosos y aceleraciones bruscas.
  4. Si se detiene por más de un minuto, apagar el motor.
  5. Al acercarse a un semáforo, quitar el pie del acelerador y dejar que el auto avance solo hasta el momento de frenar.
  6. Si se enciende la luz del Check engine, llevar el auto al taller lo antes posible.
  7. Mantener los neumáticos debidamente inflados.

 

Sobre el Dr. Rafael Marrero:

Economista. Graduado de las universidades de Stanford y Cornell, es un reconocido experto en EE.UU. en contratación federal, emprendimiento para pequeñas y medianas empresas y gestión de proyectos. Autor del bestseller de Amazon La salsa secreta del Tío Sam.

 

 

Fuentes:

 

AAA

 

Local 10

 

Investopedia

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