Desde la eternidad: Frida, Frido

Por Zoé Valdés.

 

ZoePost inicia una sección con tintes humorísticos: entrevistas imaginarias con personalidades de la política y de la vida social y cultural, ya fallecidos. Como si esas celebridades nos quisieran decir desde el más allá lo que no se atrevieron a decir nunca, además de seguir callando y tergiversando.

 

ZoePost nuevamente es recibido por una figura estelar de las artes de la izquierda. Desde el más allá la inmensa Frida Kahlo recibe a nuestro corresponsal en su distinguidísimo museo llamado Casa Azul; sólo que allí, en medio del cielo tissú, el museo pasa inadvertido porque donde ella se halla todo es de un azul celeste tornasolado que hiere la córnea, de modo que el azul chillón con el que está pintado el museo resalta de manera excesiva por el mero hecho de ser simplemente chillón, y no porque sea verdaderamente de un azul inquietante, como, por ejemplo, los azules de Van Gogh.

Frida espera pinchada por enormes clavos adherida a un sillón que es el menos confortable del lugar, pero a la artista más grande de América Latina -según la izquierda- le resulta muy alentador que la observen tan corajuda ella, así, toda claveteada, como Cristo a la cruz, aunque vestida con todos los féferes típicos mexicanos encima.

El corresponsal apenas balbucea unos buenos días, no sabe qué decir ante tanto sacrificio y crucifixión, y sin embargo tanto adorno; todavía vacilante, inicia la entrevista:

ZPost: -Señora Frida Kahlo, gran dama de la pintura…

La artista lo para en seco:

FK: -De gran dama nada de nada, que soy feminista, digo feministo. Hoy no debiera usted llamarme Frida, pudiera hacerlo como camarada Frido, o Fride, que es género…

ZPost: -No va a caer usted también en eso tan a la moda de lo del género fluido para definir la sexualidad, y en lo de lo inclusivo y patatí patatá, mire que usted es una gran artista universal.

FK: -Pues a mí eso del género fluido me va a la medida, como si lo hubiera inventado yo, vamos. Porque yo jamás me sentí exclusivamente mujer, ni totalmente hombre, yo era eso, un Eso, con mayúsculas, un tareco en mis propias manos, en la punta torturante de mi pincel y del pincel de Diego.

ZPost: -Es cierto que el leit-motiv de su pintura es el amor y el dolor, como en uno de aquellos boleros de Agustín Lara.

FK (interrumpe): -Agustín Lara, un gran compositor muy bien servido por sus partes íntimas, y si no me cree vaya y pregúntele a María Félix. Feo como un mal trago de tequila, pero con aquello del tamaño de su miembro, como una farola de carnaval, y bonito, bonito, bonito por abajo. Porque por arriba, no se podía mirar…

ZPost: -Diego tampoco era muy agraciado, que digamos…

FK: -Un sapo toro, pero era comunista, y yo una revolucionaria comunista, y sólo con eso hacíamos la pareja perfecta para triunfar mundialmente.

ZPost: -¿A usted le gusta la obra de Diego?

FK: -Horrenda, pero a él tampoco le gustaba la mía, ojo al dato. Aunque ambos fingíamos que nos gustaban nuestras respectivas obras.

ZPost: -¿Con qué objetivo semejante fingimiento?

FK: -Él no podía vivir sin mi dolor, y yo no podía vivir sin su fealdad. Cuestión de apuntalamiento de almas rebeldes.

ZPost: -¿Se siente usted un mito mexicano?

FK: -Soy un mito revolucionario, más bien. Un mito de la izquierda.

ZPost: -¿No sería mejor ser un mito y basta, sin apellidos?

FK: -“Es un delito ser mujer y tener talento”, qué frase tan genial esa, es mía, la dije yo… Bien, le aclararé algo, no se puede ser un mito así sin apellidos. En primer lugar, la que decide quién es un mito y quién no, es y será siempre la izquierda. Si usted es de derechas o va por libre, aunque sea Dios, no será jamás un mito, ni siquiera será Dios, porque Dios no existe.

ZPost: -¿Un mito es más grande que Dios?

FK: -La prueba soy yo.

ZPost: -Usted sabrá que durante mucho tiempo las mujeres se sacaron las cejas y se rasuraron y hasta se depilaban sus intimidades, bueno, algunas quedan todavía con esos rezagos… Sin embargo, en la actualidad se pone de moda un poco lo que usted impuso: las cejas anchas y hombrunas, el bigote, etcétera…

FK: -Aquí en este no man’s land o no man’s sky, es muy mexicano dejarse pelos, sobre todo dentro de una cierta etnia, porque dejándose pelos es como único usted dejará entrever que no es solamente una indita más, los indios son pelones, sin pelos…

ZPost: -A propósito del racismo…

FK: -No soy racista, sólo manifiesto lo que es una realidad. Fíjese si no soy racista que cuando conocí a todos esos surrealistas franceses expresé que prefería estar sentada en el suelo del mercado de Toluca vendiendo tortillas que tener tratos con esas putas ‘artísticas’ de París.

ZPost: -Conoció a Trotsky…

FK: -¡Y cómo! Pero de ese asunto ya advertí que no hablaría nunca. No hablo de mi vida privada.

ZPost: -Aunque su vida privada se puede apreciar en toda su pintura.

FK: -En mi pintura aparece mi vida privada sacrificada, y no la gozosa. Lo gozoso no vende. Y yo con Trotsky gocé mucho, qué ímpetu el de ese soviético, mucho más impetuoso que Diego, que es fama nada más…

ZPost: -¿No sería más correcto llamar ruso a Trotsky?

FK: -Él para mí era, es y será un soviético, yo me enamoré de un soviético, no de un ruso cualquiera…

ZPost: -¿Se enamoró o…?

FK: -Advertí que no hablaría de mi vida privada peligrosa.

ZPost: -Muy peligrosa, en eso lleva razón, sobre todo para él, que mire usted cómo terminó.

FK: -Cuidado, nada tuve que ver en eso. No como Tina Modotti que sí tuvo que ver en lo del cubano, en lo de Mella. Muy modosita la Modotti con su cámara retratando por todas partes, pero mire usted lo que hizo…

ZPost: -¿Qué hizo Tina Modotti?

FK: -No yo en enredos de otros no me meto. Yo soy la pintora más importante de México. No puedo caer en el trapo.

ZPost: -Hablando de pintoras importantes… ¿Qué piensa usted de la obra de Remedios Varo, de Leonora Carrington…?

FK: -Algo europeas, ¿no cree?

ZPost: -Ambas de izquierdas.

FK: -No tan de izquierdas como yo. Yo soy la única pintora de izquierdas reconocida por el mundo. Lo siento, esta entrevista me ha tomado demasiado tiempo, me siento extenuada; y desclavarme de aquí para ir a clavarme a mi taburete de pintora también conlleva lo suyo.

ZPost: -Volveré mañana para terminar con la entrevista, si usted lo permite.

FK: -Mañana, uf, no sé si habrá un mañana o un nunca. En mis condiciones es difícil saberlo a ciencia cierta.

ZPost: -Hasta mañana, Frida.

FK: -O hasta nunca, camarada, y recuerde que hoy me llamo Frido, no lo olvide, Frido…

ZPost: -Por cierto, muy bonito su collar.

FK: -Es una medalla con la hoz y el martillo, me lo regaló mi amigo, el camarada Luant.

El corresponsal de ZoePost se despide con una reverencia frente a la mujer a la que hasta ese día había amado como el mayor de los símbolos. Ella frunce las cejas (¿o el entreceño?) de búfala desde su intransigente posición.

 

Caricatura Luant.

Zoé Valdés es escritora y artista. Fundadora y Directora de ZoePost.

 

17 Comments

  1. Pingback: Desde la eternidad: Frida, Frido – – Zoé Valdés

  2. Ulises Fidalgo

    Suerte que Dante hizo un trabajo topográfico del Infierno, porque ahora el reportero de ZoePost puede viajar por el ultramundo sin la ayuda de Virgilio. Un día le preguntaré al reportero cómo se dio cuenta de que Frida frunció la cejas.

  3. Ulises Fidalgo

    Contento con la vuelta de Zoé Valdés a FB, y sobre todo con la esperanza de que no vuelva a ocurrir tamaña censura.

  4. Alejandro González Acosta

    ¡Qué divertida crónica, Zoeño! Esta Frida es quizá el mito más sobrevaluado de la izquierda mundial. En México suelen sentenciar que «este año se llamará Frida Kahlo» y cuando uno pregunta por qué dicen: «Porque pinta de la chingada». La «Casa Azul» es el sitio más horrible que he visto, llena de dolor, de crueldad, de fealdad… «Con mala vibra», dicen. Y muchos amigos que vienen a México me piden que los lleve a verla. El último que llevé a ese lugar fue al Niño Conte. Pero ya yo me quedo afuera esperando que salgan. Es espantoso. La Frida -o Frido o Fride como dices- tiene sobre su cama nada menos que los retratos de Stalin y Mao, que me parece lo menos erótico que se pueda imaginar. Y sus aparatos ortopédicos regados por toda la casa. Horrible sitio. La «moda de Frida» la empezó Madonna cuando compró unos cuadros de ella en Christie’s, porque hasta ese momento sus pinturas se compraban por unos pesos. Además de Carrington y Varo, la verdadera gran pintora mexicana es María Izquierdo, pero a esta la gente de su «apellido» no la ayudó.

  5. Edmme Baguer García

    Muy divertida esta entrevista a Frida/o/e.

  6. Luis Mac-Beath. LuAnt

    Jajajajaj. … De nada, Frido. Esa medallita te la ganaste a pulso…

    ¡ Genial, Zoé !.

  7. Heidys Yepe

    Genial! Como disfruto estas entrevistas Zoé.
    Frida Khalo=un Eso, un tareco en sus propias manos.

  8. Pedro Blas

    Poeta Zoe. Genial Zoe, magnanime …como todo lo tuyo Poeta.

  9. Muy bueno me encanto ¡¡
    Fea, comunista ,no se mucho de arte pero que feos y horripilantes sus pinturas sobre todo cuando era ella la modelo.

  10. Victor Fernandez

    ¡Claro que no quiere hablar de Trotsky! Conspiró para que lo asesinaran.

  11. Enaida Unzueta

    Me encanta la idea de las entrevistas. Diversión a la vista.

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