EDITO

Cómo se elimina el cristianismo

Por Gloria Chávez Vásquez.

Durante estas fechas navideñas hacemos una pausa y nos sumergimos en la hermosa tradición de las navidades donde, se supone, reina la armonía en familia, la paz en el mundo y felicidad universal entre las personas de buena voluntad. Desafortunadamente no es así para todos los cristianos en el mundo. Dentro de la burbuja que pende de nuestro árbol o pesebre, suspendemos una realidad, la cual lamento mencionar en esta época precisamente. Pero es necesario que se haga presente en la conciencia colectiva: El cristianismo viene siendo eliminado.

Reflexiono ante una estampa pasajera: En el año 1931, la liga de Ateos Militantes publicó en la portada de la revista soviética Bezbozhnik, la caricatura de un sacerdote cristiano ortodoxo al que se le prohibió comprar un árbol de navidad. La imagen dio la vuelta al mundo como epítome de la intolerancia religiosa del sistema impuesto en Rusia por los bolcheviques. Era solo el comienzo de una nueva etapa para los cristianos.

Cualquiera diría que hablamos de un raro evento del pasado, pero la censura a la celebración del nacimiento de Cristo, prohibida en ese entonces por la doctrina marxista leninista, continúa vigente, no solo en países comunistas (el único dios es el estado), sino en las naciones donde el islam, (y solo Mahoma) es la versión oficial.

Aunque la navidad se viene festejando en tierras cristianas desde hace dos siglos, la tradición ha estado expuesta, de manera perpetua, a los ataques de fanáticos y ateos con diferentes nombres y denominaciones. En la actualidad los gobiernos socialistas del mundo, incluyendo a los Estados Unidos y Europa, insisten en abolirla utilizando la corrección política.

A esa censura se ha añadido la hostilidad del llamado Nuevo Orden Mundial contra una tradición en la que reconocen un poderoso rival. En un paroxismo del capitalismo salvaje, los medios de comunicación, las plataformas sociales (Facebook, Twitter, Utube etc.), la industria del entretenimiento (Disney, Hollywood, et al) y el comercio internacional, impusieron su agenda inicial y maquiavélica, con un “felices fiestas” reemplazando el de “Feliz Navidad” para, de ese modo, eliminar gradualmente las prácticas cristianas en la vida pública.

Este no sería un problema de gran envergadura, como no fuera por los cristianos inconscientes, que, por esnobismo o ignorancia, contribuyen a los esfuerzos de eliminar sus tradiciones en su entorno social-cultural.

Pero, repasemos, a vista de pájaro, la historia. Por varios siglos el cristianismo fue víctima de la crueldad y persecución de los paganos, hasta que, el emperador romano Constantino, al convertirse, la declara la religión oficial del imperio (S.IV A.D.) En el Edicto de Milán, se decreta la libertad de cultos, se reconoce a los cristianos sus derechos y se restituyen los bienes eclesiásticos. Gracias a la iniciativa de su madre, Santa Helena, se recuperan los lugares y objetos simbólicos y sagrados, relacionados con la vida de Jesús. Lo que constituiría la formación de la liturgia básica de la religión cristiana.

Como tradición, la Navidad nos recuerda la llegada del redentor al mundo y el comienzo de una nueva era donde, por fin, se dio importancia, en la convivencia, a la paz y al amor. Aun cuando los seres humanos no asimilaron la enseñanza de inmediato, y más bien con el tiempo la convirtieron en una religión fragmentada, el mensaje de la Navidad sigue celebrándose en todas las manifestaciones del cristianismo.

En esta época de materialismo y susceptibilidades, cada vez menos familias están conectadas espiritualmente; aun así, muchos se mantienen fieles a la tradición de preparar el árbol o el pesebre, rezar la novena, cantar los villancicos, cenar juntos durante la Nochebuena y compartir la costumbre de los regalos que, según la leyenda, deja el Niño Jesús.

En muchos países de Asia y África las celebraciones navideñas están reguladas o directamente prohibidas. Se limita la compra y venta de ciertos productos alusivos e incluso las reuniones familiares para celebrarlas: adornos o motivos de Navidad, comidas navideñas, intercambio de regalos, representaciones etc.

Pero no hablamos del ataque a la tradición clave, solamente. En su Lista Mundial de Persecución (LMP) contra los cristianos en el mundo, la organización Puertas Abiertas señala 10 países donde la vida se les ha hecho imposible a los cristianos: Corea del norte, Somalia, Afganistán, Pakistán, Sudán, Siria, Irak, Irán, Yemen y Eritrea. Que China ocupe el puesto 17 es tan solo cuestión de tiempo, porque el reporte mas reciente de varias organizaciones con relación a las violaciones de derechos humanos en ese país acaba de destapar más de una caja de Pandora. Una de las denuncias incluye la venta de órganos extraídos a los prisioneros por motivos religiosos. En China hay alrededor de 100 millones de cristianos a quienes no se les permite practicar su fe.

El informe 2021 reporta que 340 millones de cristianos (Uno de cada 8 en el planeta) se encuentran perseguidos; 4,488 iglesias fueron atacadas en este año solamente, y por lo menos 4,761 fueron asesinados por esta causa. Según este informe, uno de cada 6 cristianos es perseguido en África. Dos de cada 5 en Asia. Uno de cada 12 en América Latina.

En China no solo se prohíben las festividades religiosas de todo tipo. En la provincia oriental (Wenzhou) por ejemplo, el gobierno pide que se denuncie cualquier actividad relacionada con la navidad en escuelas y centros públicos. El gobierno de Xi JiPeng confisca biblias, cruces y objetos considerados religiosos. Utiliza además las iglesias como fábricas.

En Argelia, donde el 98% de sus habitantes son musulmanes, ya no existe la navidad. En 2012, 41 cristianos fueron detenidos por la policía religiosa árabe acusados de “conspirar para celebrar la Navidad”. Arabia Saudita cuenta con una reglamentación que prohíbe todo signo visible de esta celebración desde el 2014.

En Tayikistán, donde la religión musulmana no ha dejado de crecer desde su separación de la extinta Unión Soviética (1991), se busca acabar por completo con las navidades y con ellas a los cristianos. Este año su gobierno anunció duros castigos y restricciones para quienes se atrevan a celebrarlas. En Brunéi, en el sudeste asiático, se prohibió el uso público de cualquier adorno o indumentaria relacionados con las fiestas navideñas. De igual modo, el gobierno de Somalia prohíbe estas festividades, argumentando que “este tipo de fiestas irrespeta y no forma parte de las creencias religiosas del islam”. En Afganistán, Kirguistán y Uzbekistán, las fiestas navideñas están prohibidas bajo pena de cárcel o inclusive de muerte.

En Corea del norte, un decreto de 2016 censura cualquier reunión en donde se consuma bebidas, se realicen cantos, bailes y cualquier otra actividad que agrupe a la gente, así como toda clase de celebraciones cristianas. El régimen comunista de Kim Jong-un, encabeza la LMP desde 2004. Junto con Afganistán, es el país que más oprime a los cristianos en todos los ámbitos: privado, familiar, social, eclesial y nacional.

Nigeria, un país 99% musulmán, entró por primera vez en la lista de los primeros diez, tras alcanzar los más altos niveles de violencia contra los cristianos. Quienes se animen a celebrar las navidades son perseguidos por las autoridades.

Sorpresivamente, en la lista de naciones que reportan persecución religiosa se incluyen aquellos con tradición cristiana como Colombia y México que ocupan el puesto 30 y 37 respectivamente.  Según el informe, la delincuencia callejera, las pandillas, narcoguerrillas, y fanáticos que apoyan el aborto y otros desatinos, se ensañan y amenazan la vida de los cristianos que se oponen o critican la inmoralidad social.

Invitación cordial a que en estas navidades pensemos en la situación de estos seres humanos que padecen persecución y que comparten nuestra fe y elevando la oración y peticiones para que por fin el mensaje divino de amor y paz trascienda en todos los rincones de esta tierra.

“Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses 2:16-17).

 

Gloria Chávez Vásquez es escritora, periodista y educadora residente en Estados Unidos.

 

2 Comments

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  2. Esteban Alvarez-Buylla

    Excelente articulo, lo peor es la mojigateria de los cristianos haciendole el juego a todos estos arrebatadores de la Fe y las costumbres cristianas por seguir la letania de ser “politicamente correctos”. Es una guerra abierta en donde estan unidos en contra nuestra los globalistas totalitarios y los musulmanes quienes no soportan LA LIBERTAD Y EL AMOR.

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