Alive I

Por Félix Antonio Rojas.

Los frikis (Metalhead) que no nos pudimos escapar cuando Mariel en 1980, quedamos atrapados en una realidad paralela, ácida, lacerante y burlesca de una Habana detenida en la esquizofrenia de un enemigo imaginario, en lo absurdo en lo inverosímil, en el anacronismo del terror cultural.

Recuerdo en una clase de materialismo científico, se me ocurrió sacar unas fotografías de la banda Kiss mientras teníamos el imperativo de leer el soporífero manifiesto comunista (recuerden que entre los jóvenes revolucionarios desinformados de la Isla, existía la leyenda irracional que Kiss era un grupo del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, por  el diseño las  dos SS en forma de rayos), de súbito advertí las garras del profesor sobre las imágenes kabuki de los cuatro de New York y en diez minutos tenían montado un jurado inquisidor, con la directora del PRE, el presidente de la UJC y toda la parafernalia bolchevique tropical.

El educador me hizo el honor de escribir en mi expediente pedagógico las palabras ¨diversionismo ideológico¨, que era el estigma definitivo para etiquetarte como imberbe enemigo de la revolución.

El profesor clavándome la mirada severamente me espetó: “No sabes en qué clase de problema te has metido, ¡en una clase de marxismo mirando enajenado unas fotos de un grupo musical que ni siquiera son revolucionarios, ni humanos, ni de este sistema planetario! ¿Porqué tú crees que llevan máscara? Yo tengo la información secreta que la NASA y la CIA han contratado a cuatro extraterrestre para que con su música estridente, desvíen y perturben las mentes de los jóvenes del campo socialista; y parece que contigo los alienígenas lo han logrado¨… A lo que yo le conteste: “Para ser un graduado de materialismo dialéctico tiene usted más imaginación que Issac Asimov y Frank Herbert juntos”.

Veinte años más tarde me tropecé por casualidad con el profesor de Marxismo, compraba pastelitos de guayaba en Presidente Supermarker.

I wanna rock and roll all night and party every day.

Félix Antonio Rojas es Freelance.

2 Comments

  1. Carlos Garcia-Castaneda

    Cuanta coincidiencia, cuantos de manera silenciosa sufrimos y por muchos años la despiadada persecucion y acoso por simplemente tener una preferencia musical. Tiene uno que haberlo vivido, y sufrido, para poderlo creer. Mi historia fue asombrosamente similar. Año 1980, segundo semestre del tercer año de Derecho en la Universidad de Las Villas, en cuya entrada bien visible un letrero te helaba la sangre «LA UNIVERSIDAD ES SOLO PARA REVOLUCIONARIOS», primera de las tristemente celebres «asambleas de educacion comunista», segunda parte de la asamblea para «analizar una informacion que se habia recibido de una fuente confidencial cuya credibilidad era absoluta y no estaba en discusion». Ahi me cayo encima el mundo, con el peso de tanta gente oportunista y de pesima fe. Yo, el peor de todos, ya privado por obvias razones del apelativo de «compañero», «gravemente afectado por el diversionismo ideologico concretado en la audicion asidua de estaciones musicales norteamericanas y correspondencia con personas de paises imperialistas». Por supuesto la medida debia y tenia que ser ejemplarizante: tres años de separacion de la Universidad, ingreso inmediato al «glorioso» Ejercito Juvenil del Trabajo y si con mis meritos y mi trabajo me ganaba el reingreso a la universidad, entonces seria en alguna carrera, pero no Derecho. Ya comprobadamente yo habia perdido mi condicion de estudiante revolucionario.
    Hoy, muchos años despues, graduado y no como estudiante revolucionario, lejos de aquel infierno surrealista, tambien coincido con los dueños y dueñas de los dedos acusadores, de visita o emigrados, literalmente dispersos por el mundo, excepto en Cuba a la que tanto juraban defender.

  2. Félix A Rojas G.

    gracias Carlos Garcia por tu realista y fiel testimonio

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