ABRACADABRA: Ojo al fraude electoral

 

 Por Gloria Chávez Vásquez.

 

El fraude electoral se ha convertido en una empresa multinacional, cuyos miembros, aventureros multimillonarios disfrazados de filántropos, como el globalista George Soros, o el amo de las plataformas sociales, Mark Zuckerberg facilitan el fraude, a favor de sus agendas políticas personales. A nivel local o regional, en países como Perú, Bolivia, Argentina y el resto de Latinoamérica el fraude electoral es histórico gracias a candidatos, lideres, funcionarios, burócratas y votantes inescrupulosos y no es raro ver que terminen en los asesinatos políticos.

En Europa y Estados Unidos el fraude electoral se ha hecho cada vez más evidente gracias a la intervención ciudadana e informativa, conscientes de la corrupción política y el deterioro de la democracia y sus libertades. El Instituto Nacional Electoral en México (2014) puso en marcha una reforma activando el uso de credenciales de elector infalsificable o la presencia de miles de ciudadanos conscientes en el recuento de votos. Aun así, la vigilancia debe ser constante porque detrás de la ley surge la trampa.

En Colombia, que lidia con todo el repertorio del chanchullo electoral, aparte del robo y falsificación de cédulas, hay quien esconde la de un familiar para evitar que vote por el candidato contrario. Y como si fuera poco, a la lista se ha añadido la de los venezolanos “refugiados” en el país, que ahora votan por los colombianos fallecidos.

Pero como en la solución de un problema conviene identificar las causas y llamar por su nombre al infractor, el escritor y abogado mexicano Fernando Montes de Oca, ha contribuido con un amplio repertorio encaminado a identificar los trucos y diferentes modos de trampas durante las elecciones: “Glosario para entender el tejemaneje de las elecciones en México” (2018).

He aquí algunos de los más comunes;

Operación tamal es la compra de votos mediante el reparto gratuito de desayunos o almuerzos.

Votante cadena estudiantes universitarios o miembros de sindicatos u otros conglomerados obligados a votar y a demostrar a sus profesores o supervisores que votaron.

Boletas planchadas a la hora de contar, salen sin doblez ni arrugas para que hayan podido entrar en la urna. Es una señal de que la urna estaba “embarazada”.

La urna embarazada contiene fajos de boletas previamente votadas para inflar los votos de un candidato, partido u opción electoral.

El carrusel consiste en pagar a grupos de individuos para depositar votos en diferentes casillas.

Votante hormiga es un partidario desocupado que por dinero se presta a hacer filas, ocupar espacio, quemar tiempo, votar varias veces, suplantar votantes, falsificar firmas.

Operación tortuga las demoras o quema de tiempo en la votación. Aquí juega un papel, ocupando puestos en las filas, los “votantes hormigas”.

Votante resucitado el impostor que suplanta la identidad de personas fallecidas.

El infiltrado es el partidario de un candidato, que opera en una mesa electoral, pretendiendo ser imparcial, pero anulando o eliminando votos contrarios con cualquier excusa.

El ratón loco es el votante legal que no encuentra su nombre en la lista o se lo han borrado. Frustrado, camina de un lado a otro buscando respuestas hasta que se cansa y se va sin votar.

La casilla zapato es aquella en la que todos los votos aparecen de manera inexplicable en la columna de un mismo candidato.

Fraude burocrático: En esta categoría se colocan: la suplantación de votantes (cédulas falsas, o de personas fallecidas); boletas llenas de antemano; soborno de jurados, mesas y testigos; la urna de doble fondo; Trasteo de votos o electores. Además, está la demora en la entrega de documentos relacionados con la votación; la compra y venta de votos de papel; la destrucción del voto; el voto múltiple en distintas urnas; la sustracción de ánforas con cédulas o paquetes de actas electorales antes de que sean computados; la adulteración de las actas de elección modificando las cantidades de sus resultados auténticos, etc.

Fraude electrónico: la manipulación del voto por maquina o computadora, corrupción en los sistemas informáticos que cuentan los votos. Caída de los sistemas de cómputo en red para confundir a la opinión pública y manipular los resultados electrónicamente.

Fraude mediático: Esta toma lugar cuando se desequilibran las campañas de los candidatos en los medios: desacreditar a un candidato o favorecer a otro. Control de los medios para confundir a los electores haciéndolos creer que el resultado fraudulento es legítimo.

Fraude en las urnas: funciona gracias a la apatía del ciudadano de bien, la falta de recursos o complacencia de las autoridades, la complicidad burocrática o el soborno de jueces, testigos y funcionarios.

La quema de urnas después del conteo, para destruir las preferencias contrarias. El hecho de que sean organismos ciudadanos los que estén a cargo, avala la legalidad del proceso e impide computar la elección, anulándola.

Para evitar el fraude electoral, las sociedades que lo han sufrido de manera sistemática, elaboran leyes destinadas a impedirlo. En este orden de ideas se han creado:

No al proselitismo político prohibiendo a los partidos todo tipo de presión al votante.

Urnas transparentes para evitar el depósito ilegal de votos previos.

Credenciales electorales con hologramas y fotografía del votante registrado.

Boletas únicas de papel o el de Boleta Única Electrónica previene el voto múltiple.

Tinta indeleble en uno de los dedos del elector que ya votó (para que no vuelva a hacerlo), este ha sido uno de los mejores métodos ya que impide en efecto que el elector vote más de una vez.

Selección de ciudadanos decentes como funcionarios en la mesa electoral que garanticen el proceso.

Revisión y mejora del método para contar las papeletas.

En momentos en que los destinos de la democracia están en juego en el mundo occidental, es imperativo que los ciudadanos tomen un papel más activo en defender sus libertades. Y su alternativa mas realista son las urnas.

 

Gloria Chávez Vásquez es escritora, periodista y educadora residente en los Estados Unidos.

 

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