Por /Omar Sixto.
Poco a poco, México se ha ido degradando, descomponiendo. Desde que Andrés Manuel López Obrador ocupó la silla presidencial en 2018, de inmediato inició un proceso de degradación de la democracia, la economía y la sociedad mexicanas. Ha sido un proceso lento pero constante. Tanto así que, si uno no presta atención, tendría la impresión de que nada ha cambiado. Lamentablemente, ha cambiado muchísimo, y para mal. Acompáñeme, no lo demoro.















