Cultura/Educación

Nuestro idioma de cada día ¡Escenas por todas partes!    

Por Emilio Bernal Labrada.
de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
Estimadas-os amigas-os lectoras-es:  ¡Nuestros amigos de la prensa dondequiera ven escenas! Los ladrones huyen de la escena —¡como si fueran actores!—, y otros delincuentes también abandonan la escena —¡como para que el público no vea sus maldades! Y algunos, de malas, “mueren en la escena”.  Así lo afirman, transliterando scene. En cambio, los no anglómanos diríamos “el ladrón huyó” o “se dio a la fuga”. Si alguien le quitó la vida “en la escena”, es que “murió en el acto”.  Y, para colmo, si el malhechor “se fue corriendo de la escena”, es que simplemente “¡se fue corriendo”. Nada de escenas por parte alguna.
Estamos aquí (transliteración de “we are here to help”). ¿Dónde es “aquí”? ¿Es un lugar conocido, un locutorio telefónico, un sitio internético, terrenal o celestial? Señores: lo que ustedes quieren decir es “estamos listos”, “estamos a sus órdenes”, “preparados y dispuestos a ayudarles y apoyarles en lo que necesiten”. ¿De acuerdo?
Reality show. Aunque no se crea, esta frase tiene traducción: “programa/espectáculo verídico”, o bien “programa natural”, es decir, tal cual y (supuestamente) sin ninguna producción ni modificación.
“Volvemos con ustedes”. Es lo que, con variantes, dicen al concluir su reportaje los corresponsales al transmitir informes desde el lugar (no la “escena”) de la noticia. Pero ellos no “vuelven” con nadie. Lo que pretenden decir es muy distinto: “De vuelta al estudio”.
Rango. Aunque parezca mentira, range equivale a “rango” en apenas ciertos casos. Significa principalmente, según el Diccionario, “categoría, nivel, jerarquía o grado”. Luego no procede usar “rango” para indicar distancia o penetración, como en esta frase noticiera respecto a drones, misiles, etc.: “su rango de alcance tiene límites”. Si le quitamos “rango”, queda correcto: “su alcance tiene límites”.  Este principio tiene “rango” (jerarquía) prioritario.
Incidente. La noticia reza así: “Incidente causa graves lesiones a una joven mujer”. Dudamos mucho, digamos muchísimo, que un “incidente” fuera responsable: sería más bien un desalmado AGRESOR.
Podría ser, acaso, accidente, pero no incidente. Como en esta instancia se cometió una demoníaca agresión, habría que haberlo expresado así, con todas sus letras: “Criminal agrede brutalmente a jovencita, causándole graves lesiones”.
En cualquier caso. Esta expresión significa, trastruecando palabras, “en un casocualquiera”, lo cual viene a ser UNO SOLO. ¿Será que la moda anglómana prefiere la transliteración de “in any case”  a lo que siempre hemos dicho en buen español, “en TODO caso”? Ello  indica totalidad, conjunto e integridad, sin instancias cualesquiera.
El 50 aniversario. Claro que no, ya que lo correcto es “cincuentenario”. Pero nuestros ordinales son medio complicados: el aniversario 251 es “ducentésimo quincuagésimo primero”. Si no podemos con los ordinales, pongamos las cosas en orden: NO decimos “el uno aniversario”, sino “el aniversario (núm.) uno”, el aniv. dos”, el aniv. 250, etc. ¿No es así?
LA PUBLICIDAD, PERSISTENTE PECADORA.  Se lleva el Gran Premio Espánglico del mes una gran cadena estadounidense, llamémosla “Low”: su lema, aunque no se crea, reza así: “Nuestra mejor selección está aquí”.  ¿Le importará al cliente eso de “nuestra”, o sea lo que almacena la empresa (por no hablar de este otro “aquí”), o lo que le ofrece al comprador?  Pongámoslo, pues, en la perspectiva del cliente: “Low te da la óptima selección”.
Un fabricante automotor pretende convencernos de que sus vehículos tienen más alcance con esta frase antigramatical: “Lo único que puede acabarse SON temas de conversación”. Así que “lo único SON”, ¿eh? Luego entonces también acéptese “los únicos ES”.  Señores, si tienen dudas, opten por esto: “Lo único que puede acabarse: temas de conversación.”
Amigos, el ESCENARIO está clarísimo: en TODO caso, ¡evitemos anglicismos de bajo
RANGO que merman el donaire y la elegancia tan admirables del español!
Emilio Bernal Labrada, de la Academia Norteamericana, es autor de: El buen uso impide el abuso / Good Usage Prevents Abusage; Asesinatos impunes y crímenes de Costra en la vida pública de EE.UU.; La prensa liEbre o los crímenes del idioma,  etc. Pedidos a emiliolabrada@msn.com. “La fuerza sin razón es la sinrazón.”
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