Los 7 de Chicago

Por Zoé Valdés.
¡Qué grande es América! Digo, rectifico, ¡qué grande es Estados Unidos de América! Anoche vi Los 7 de Chicago en Netflix. A juzgar por lo que ahí se cuenta basado en hechos reales, el juicio que duró lo que duró y fue lo que fue, probó lo que había que probar y punto.
 
Ahora, imagínense ese mismo juicio en Cuba, o aquí mismo en Francia: en Cuba, al primer gracioso que hiciera la primera monería de las tantas que hizo el hippie Abbie Hoffman durante el juicio y en contra del juez lo habrían fusilado al momento; aquí le triplicarían la condena y para una celda de la Santé de cabeza.
 
Por otra parte, ¿creen que un abogado de la defensa se hubiera salido airoso con casi 300 imputaciones así tan facilito como en América? No, en Cuba, el abogado de la defensa primeramente trabajaría en contra del defendido y a favor del gobierno, no existiría ningún juez rebelde que declarara en contra del gobierno y del FBI y en favor de unos revoltosos, porque de llegar a hacerlo no habría terminado más que con sus huesos en una celda tapiada, o fusilado también.
 
Queda el Black Panters, que en Cuba lo habrían colgado de la primera guásima a mano, mientras debajo, al pie del colgado, la jauría aplaudiría dando vivas y «paloqueseas» al régimen, mientras gritarían y lanzarían improperios tales como ¡gusano, escoria, traidor! al recién ahorcado.
 
Lo mejor de la película son las actuaciones, aunque no como para definirlas de memorables, además de un montaje muy acorde con la historia que cuenta el guión. Pero siendo Netflix el promotor de la película eché en falta más espacio para los afros en la misma, y me extrañó sobremanera que el Black Panters desapareciera de un plumazo, y al final ni se le mencionara acerca de su destino.
 
En cuanto a los destinos de los demás, una joya: por sólo citar a los tres más rebeldes: uno, Abbie Hoffman, se convirtió en traficante de drogas y en autor de un best-sellers titulado ‘Roba este libro‘, con el que pudo hacerse millonario, pero precisamente dado el título no lo consiguió aunque fue leído por millones de personas que la mayoría de las veces hacían caso a pie juntillas del título; terminó suicidándose con una sobredosis. El otro hippie, Jerry Rubin, se hizo empresario y murió aplastado por un autobús. El tercero, Tom Hayden, con mayor suerte, se hizo político y tal como lo predijo el juez fue reelegido en seis ocasiones para el mismo cargo, con sus aburridas consecuencias. De los otros cuatros no retuve los detalles de lo que devinieron.
 
El final de la película como el del juicio en la vida real fue verdaderamente muy emocionante, con esa lectura en voz alta frente al jurado de los más de cuatro mil muertos durante la guerra de Viet-Nam. Lo que comprueba que una lista puede ser otra cosa bien distinta en dependencia de quién la haga y de sus propósitos últimos.
 
Zoé Valdés es escritora y artista. Fundadora y Directora general de ZoePost.

One Comment

  1. OAN Newsroom
    ACTUALIZADO 8:45 AM PT – Martes, 27 de octubre de 2020
    El Presidente ha sido nominado para otro Premio Nobel de la Paz,esta vez por su trabajo con Corea del Norte. Esta es la primera nominación para presidente Trump para la temporada 2021 del Premio Nobel.

    El Presidente fue nombrado por el experto en seguridad nacional Dr. Peter Pry y sus colegas por su trabajo en la desescalada de las amenazas nucleares de Pyongyang y «disuadir la guerra nuclear».
    El presidente Trump ha sido nominado cinco veces este año hasta ahora, aunque cuatro de esas nominaciones fueron para el Premio Nobel de la Paz 2020.

    VER EN : oann.com -One America News Network.

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