¡George Soros ya tiene su guaguancó!

Luant

Por Alfredo Fernández.

“Cuba primero, Cuba ahora y Cuba siempre”

Agustín Tamargo

En opinión del historiador español Cesar Vidal ningún político comprendió mejor que Fidel Castro el cambio de época en el que se adentraba el mundo luego del derrumbe del Muro de Berlín. El habilidoso tirano captó los pormenores de lo que sucedía por aquellos días con minuciosidad, a tal punto que reavivó el añejo contacto que siempre mantuvo con la familia Rockefeller, se dice que la hija de un Rockefeller lo visitaba en La Habana, de inicios de los años noventa, una vez por semana, de la misma manera creó el Foro de Sao Pablo.

No había tiempo que perder, era un mundo nuevo y por tanto se tendría que conducir con reglas nuevas. Castro ya en su primera juventud había trabajado para los Rockefeller con éxito venerable, durante el asesinato de Jorge Eliecer Gaytán en Bogotá. Luego, años después, el New York Times lo premiaba con un reportaje en su portada en donde hacía creer al mundo que su minúscula grupa de forajidos de la Sierra Maestra era un ejército enorme y organizado.

En los años noventa, al interior de la isla, el dictador no era menos y ahora permitía a religiosos entrar a las filas del Partido Comunista Cubano (PCC), también, las compañías turísticas ya podían construir hoteles en Cuba. Poco a poco, mostró al mundo una Cuba más occidentalizada y lejos del comunismo real. De manera que ya a nadie se le encarcelaba por ser homosexual y encima, su sobrina, Mariela Castro Espín, en persona comenzaba a acercarse a los grupos LGBT. Años antes, en la década de los ochenta, tal vez ante la inminente caída de la Europa socialista, había autorizado la primera operación de cambio de sexo en Cuba. A no dudar, era un guiño a la agenda globalista.

Con los años, la cara visible de esa agenda fue cediendo paso de la familia Rockefeller al Sr. Georse Soros, el húngaro, nacionalizado estadounidense, que junto a otros multimillonarios tiene como agenda, disminuir la población mundial e implantar un gobierno planetario, algo muy parecido a lo que es Cuba hace 62 años. Soros declaró hace un año que “La crisis del COVID era la crisis de su vida”.

El Globalismo cubano es más que un hecho, este sortea con facilidad la vieja disquisición entre izquierda y derecha, prueba fehaciente de ello es, que en el caso de Cuba, su espectro es amplio y está conformado con personas que se suponen en las antípodas, como lo son Carlos Alberto Montaner y Mariela Castro Espín, pasando por los miembros del Movimiento San Isidro (MSI) y el periódico digital El Estornudo. Tanto Mariela como la gente del MSI y El Estornudo reciben fondos directa o indirectamente del Sr. Soros, tal es la influencia en Cuba de este señor que auspicia a los dos grupos teóricamente en pugna.

En cualquier caso, aquí lo que resulta más que evidente es que Raúl Castro no sólo ha puesto a dedo a sus dirigentes, sino también que ha terminado por escoger a su oposición, así como lo ha hecho con cada miembro del Buró Político. La labor de opositores como los Dres. Oscar Elías Biscet y Eduardo Cardet, que en verdad anhelan la salida irrestricta de los Castro y del socialismo en Cuba, nunca tendrá un mínimo de visibilidad, por solo citar dos ejemplos, no obstante, el MSI pudo trasmitir en diciembre último su huelga de hambre performance a tiempo completo por las redes sociales, y, pese a que estaban rigurosamente cercados por la policía política el director de El Estornudo, Carlos Manuel Álvarez, apareció en la sede de San Isidro en un hecho que solo se puede comprender en términos de un viajero en el tiempo, pues como él aseguró: “nunca supe cómo llegué hasta aquí”.

La realidad es que Raúl Castro logró también secuestrar a la oposición pacífica cubana, un viejo anhelo suyo desde que esta surgió en los años setenta, si bien siempre estuvo penetrada, no pudo gracias a líderes como Oswaldo Payá, Antúnez, Coco Fariñas y otros más trazarles la agenda, hoy ya puede, es más que evidente, el conflicto más visible opositor cubano se reduce a la superflua disputa entre Socialistas Revolucionarios vs. Socialistas Democráticos, pero siempre socialismo al fin.

Les ruego no se asusten si a la vuelta de un tiempo, no muy largo, ven a algún miembro del MSI en amistad con Mariela Castro, ambos tienen mucho más en común de lo que puedan imaginar; odian el machismo, son ambientalistas, apoyan el aborto, defienden el lenguaje inclusivo, ah, y lo más importante, ninguno quiere tumbar la dictadura, baste que Mariela haga algunos ajustes en su discurso y el “milagro” sucederá, tiempo al tiempo.

George Soros no tiene de qué preocuparse con Cuba, lo tiene todo bajo control, cualquiera de los grupos que hoy supuestamente están en conflicto triunfe, será su grupo, su labor continuará de manera inalterable en la isla experimento y decana de lo que él y sus compañeros de ruta aspiran que sea el mundo.

Alfredo Fernández es ensayista y escritor.

5 Comments

  1. Magnifico articulo certero y bien explicado, esperemos que antes de que todo esto suceda Soros y sus compinches globalistas a 90 millas todos viejos incontinentes se vayan a dar un paseo al infierno para la eternidad , hasta pocos años atras a esto se le llamaba teoria de la conspiracion, pero ellos mismos se cortaron los pies y las manos con las redes sociales censura o no too late la gente se ha informado y solo los incautos y sinverguenzas caen en esa trampa

  2. Pingback: ¡George Soros ya tiene su guaguancó! – – Zoé Valdés

  3. Juan Fernandez

    Soros es probablemente el peor enemigo que tiene usa Excelente artículo

  4. howard

    Maravilloso articulo, en una Cuba futura sus lideres y dirigentes tendrán que volver a la Europa del este a recibir capacitación y entrenamiento, pero esta vez mas específicamente a Hungría y no precisamente para aprender técnicas de represión sino para aprender como lidiar con gente como los Soros y los Gates.

  5. Alberto Serra

    De acuerdo, muy certero el articulo.

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