Por Ángel Santiesteeban/El Debate.
pocos días de las conversaciones en La Habana que John Ratcliffe, director de la CIA, mantuviera con la alta jerarquía del Ministerio del Interior (MININT), donde Cuba intentó aparentar que, de ninguna manera, significaba una amenaza para los Estados Unidos, se destapa a la prensa la compra de 300 drones a Irán y Rusia. La revelación exponía también la existencia de un plan militar para atacar la Base Naval de Guantánamo y puntos estratégicos en la Florida. Por lo que las alarmas se han encendido en Washington, y en La Habana, el verse descubiertos.
Una vez más, se prueba que la intención de Cuba es solapada y agresiva. En esas conversaciones con Ratcliffe también negaron que existieran en el archipiélago cubano instalaciones chinas y rusas de espionaje que, por supuesto, jamás admitirían, como tampoco que Cuba apoya a grupos terroristas ni del narcotráfico, ni acoge en territorio nacional a perseguidos por la justicia norteamericana, ni de ningún otro país, aun cuando hay evidencias que así lo demuestran.
Es decir, de pronto Cuba es un modelo de «buena vecindad», incapaz de sacar sus uñas. Sin embargo, se les olvidó citar el «pequeño detallito» de los drones y el plan de ataque.
Enseguida salieron los «cubreparches»: el gobernante Miguel Díaz-Canel y el canciller Bruno Parrilla, diciendo que Cuba tiene derecho a defenderse. Por lo menos no lo negaron por esta vez, cuando mantienen un comportamiento patológico. Deben saber que la información es precisa y cercana. Quizá haya salido del mismo Nicolás Maduro que está «cantando» con más sentimientos que Rafael, ya que él hizo una compra similar para Venezuela.
El presidente Donald Trump se ha complicado en Irán y las cosas no terminan por ahora. Los extremistas no son seres normales y el bienestar del pueblo es lo último que les interesa. Por lo que a Trump le vendría bien otra victoria y continuar su racha.
Cuba sería el punto ideal. Cuba es una deuda que los Estados Unidos, como una espina en la garganta, necesitan sacarse. Sería un gran acto de humanidad. El pueblo de Cuba clama libertad ante una maquinaria que los aniquila solo de pedirlo de manera pacífica…















