EDITO, Mundo

Controversia Meritus Respondet Mensura

Mohamend Hassan. Pixabay

Por Zoé Valdés.

Con toda franqueza, estaba deseando que la polémica tuviera lugar en este medio que he creado en buena medida para eso, para que exista la controversia, el debate, la polémica. El título de este artículo en latín corresponde a una de las divisas de Sócrates, que no fue envenenado por polonio, pero igual fue envenenado al beber la cicuta: Controversia meritus respondet mensura. Controversia servida, respuesta a la medida. Soy de las que considera que una sociedad sólo puede evolucionar mediante acuerdos y desacuerdos, lo primero en demasía y constancia sería ilógico y, no sé si tenga el derecho a llamarlo totalitarismo. En el artículo Guerra en Ucrania divide a la derecha internacional’, mi querido Ray Luna incurre en algunos errores fácticos. El primero aparece desde el título. Es por eso que, aclaro: La derecha nunca ha estado unida, por el contrario, es la razón, entre otras muchas, como su enorme hedonismo, por la que la izquierda casi siempre le pone el pie encima frente al simplismo que nos mal gobierna.

La derecha no puede estar unida porque la derecha posee casi siempre desde la expuesta disidencia mayor capacidad de pensamiento e ideas que la izquierda, cuya unión se centra en la incapacidad para pensar y poseer variedad de ideas. Mientras que la izquierda se mueve por sentimentalismos, la derecha actúa con ideas, y todas ellas en numerosas ocasiones disímiles y encontradas. Sólo hay que leer el libro de Cayetana Álvarez de Toledo, titulado ‘Políticamente indeseable’, una joya en conceptos y acciones y reacciones de la derecha. La derecha o, perdón, sus verdaderos exponentes saben que el desarrollo del pensamiento es el único camino para mantenerse viva y hábil. Y, la actividad progresiva y variada de ideas no une precisamente. Unen los principios, que son los que desgraciadamente encasillan a las ideas. Yo, y perdón que exponga mi posición, me siento cada vez menos encasillada, no por falta de principios, sino por exceso de ideas; no estoy dispuesta a sacrificar mis ideas por los principios, y mucho menos por principios partidistas sean del lado que sean. Tampoco y menos, a sacrificar mi libertad. De modo que pienso que unirse en partidos por principios políticos de un bando o de otro es matar de facto el pensamiento, es volverse estéril de mente.

Cuba ha tenido grandes hombres muy adelantados a su época. Por eso entiendo tan bien a Reinaldo Arenas cuando escribió “Los cubanos venimos del futuro”, al incluirse situaba la frase en un contexto personal y limitado en fechas, pero al incluirse también se situaba él mismo en ese pedestal que le corresponde sin tiempo y sin fronteras. Porque José Martí venía del futuro, Dulce María Loynaz venía del futuro, Lydia Cabrera venía del futuro, y no se asombren, Fulgencio Batista y Zaldívar también venía del futuro. Sobre todo, cuando escribió aquella frase en su libro ‘Piedras y Leyes’: “Ni de izquierdas ni derechas: sólo constructividad y justicia”. Nadie podría calificar a Batista de NINI, ni una cosa ni la otra, como se acostumbra a calificar hoy a los vacilantes e indecisos, porque Batista fue de los más que más probó que construyó y defendió la justicia, o sea, que hizo algo, bastante, y lo hizo bien. Los NINIS actuales no han hecho nada que valga la pena.

En tiempos de guerra los que conocemos de cerca las guerras porque hemos vivido en Europa, y la última que se ha producido en Europa no fue la 2da Guerra Mundial, de hecho paso a enumerarles guerras posteriores: La Guerra de los Balcanes (1991-2001), Guerra de Transnistria (1992), Segunda Guerra Chechena (1999-2000), Crisis de Crimea (2014), Guerra del Alto Karabaj (2020), Conflicto de Albania (1997), Georgia (1991-2008); conocemos de lo que hablamos, y distinguimos muy bien “la propaganda y el sensacionalismo” (tan propio de USA) del verdadero periodismo y corresponsalía de guerra, además que debido a la proximidad poseemos testimonios de primera mano. Fíjense que no he enumerado conflictos que por cercanía nos han preparado bastante para ser sensibles ante las alarmas, pero que no son europeos: Israel y el Líbano, guerra que viví muy de cerca y con el corazón dividido. Recuerdo que fue durante el verano del 2006, queridos amigos con sus hijos bajos las bombas israelíes en el Líbano, y amigos israelíes escritores, también divididos. La naturaleza del hombre inteligente es dividirse y no unirse; no siempre tendrá recurso frente al horror, porque el horror no conoce de ideas, sino de sentimientos inhumanos, y el pensamiento es humano por excelencia, pese a que pueda estar equivocado según el punto en que se disloque. Las “revoluciones” árabes, y el conflicto iraní, la guerra en Siria.

No soy una persona encorsetada en ningún bando ideológico. Mi pensamiento es libre. Pretendo a la libertad hasta mi muerte. Por eso no milito en partido alguno, y voto por aquel que represente mis ideas, y proponga lo mejor para el país, y no por el que me manipula sentimentalmente. Para ser más clara: me molesta tanto los que van repartiendo carnets de izquierdas como los que reparten carnets de derechas. No soy nacionalista. Lo dije frente a cientos de periodistas, en Barcelona, en 1996, cuando me entregaron el Premio Finalista del Planeta, y lo reitero ahora; vaya lugar para decirlo en aquella Barcelona todavía libre, aunque se anunciaba ya nacionalista del que salió huyendo escondido en un automóvil su líder separatista Carles Puigdemont (un nacionalista que anhela romper a la nación española). Entonces lo dije porque no me considero cobarde como otro que también salió huyendo escondido en un auto con chapa diplomática desde Cuba hacia España, me refiero a Yunior García Aguilera. No soy nacionalista porque los nacionalismos han destrozado vidas. Soy defensora de las naciones y sus especificidades como tales, por su cultura y su existencia definida por la diferencia.

La guerra no “aliviana” las pasiones de los pueblos, que tampoco sé lo que significa “pasiones” y, menos “pueblos”. La guerra, como dijo un corresponsal de guerra y escritor, Arturo Pérez Reverte, es necesaria para la paz. Y como dije yo misma ayer en un artículo: “La paz no es posible sin la guerra, porque la paz no lo es sin libertad.”  Que la guerra de Ucrania como otras (de las recientes que enumeré anteriormente, en casi todas Vladimir Putin es el agresor, por cierto) se pudo haber evitado mediante la diplomacia y el diálogo, ya también escribí ayer que sí, claro, pero no se puede dialogar ni hacer diplomacia con quien no acepta hacerlo. Y ese renuente es Putin.

Siento disentir con Ray Luna, pero no existe una “derecha universal”, y creo que esa es una de sus mayores ventajas, a la larga. Por el contrario, sí ha existido una izquierda universal por internacional dominante, y que ha sabido cambiar de máscara cuando le ha convenido. En eso aventaja a la derecha, en lo último, en su habilidad camaleónica.

Esta guerra de Ucrania posee varias aristas, de ella depende mucho lo que ocurra en Occidente, y Occidente no es sólo Estados Unidos, a ver si nos ubicamos. Estoy de acuerdo conque es Putin quien está “a la cabeza”. Lo ha explicado muy bien el ex espía de la KGB Sergueï Jirnov en su libro ‘L’Éclaireur’, del que ayer hablamos en ZoePost. Putin fue de los más mediocres de su promoción, que fue la misma promoción de Jirnov. Putin, para colmo, quiso vengarse de sus superiores que conocieron de su mediocridad cuando fue alzado al poder por Boris Yeltsin, y entonces fue sumamente duro con ellos, jubilando a la mayoría y represaliando a la otra parte. Hoy, y son palabras de Jirnov, el aparato de la KGB en Rusia es más potente y recio que en la época de la Guerra Fría, porque el hombre que rige el destino de Rusia estuvo allí ayer, y es consciente de los puntos débiles que obligaron a la URSS a plegarse a la caída del comunismo. Que en Rusia no cayó, mutó. A un mundo mediocre, un cabecilla mediocre.

No creo que desde Europa veamos a los europeos como un conglomerado bajo “la bota gringa”, para usar los términos de los izquierdosos de caviar y champán, tal como afirma Ray Luna, por cierto, con una visión bastante izquierdosa del tema. De aquí han salido los mejores filósofos que han enfrentado ese pronóstico de la izquierducha, como Jean-François Revel y Roger Scruton, por sólo mencionar dos.

Eric Zemmour, como candidato presidencial en Francia, aliado de Putin hasta hace poco, también hace unas horas le echó con el rayo. ¿Saben por qué? Porque es de origen judío, bendito y sagrado sea Dios; pero sobre todo porque es un pensador, y ese pensador se le irá por encima al hombre político en el que se ha querido transformar. Por eso creo que no ganará estas elecciones.

Los soviéticos no sólo reemplazaron, además expulsaron a los judíos y los masacraron, como mismo hicieron los nazis, y para colmo lo efectuaron con el resto de sus opositores y con el resto de los opositores en el mundo. De ahí surge Vladimir Putin.

Es curioso cómo a una cierta derecha le excita el nazismo y a la vez lo repulsa cuando le conviene. Como yo me considero antifascista y anticomunista no tengo esos problemas. De hecho, aclararé que el término nazi no puede ser usado fuera del contexto alemán y de la 2da Guerra Mundial, es más, ha sido prohibido su uso por razones no sólo históricas y por respeto a las víctimas del nazismo, precisamente para que no se construyan amalgamas con la intención de destrozar moralmente a personas que defiendan sus ideas.

Cito a Brian Taylor, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Siracusa y autor de The Code of Putinism:  “Esta referencia a los nazis y los neonazis se volvió muy prominente en los medios rusos alrededor de diciembre de 2013, porque en el momento de las protestas de la plaza Maidan, algunos de los manifestantes estaban haciendo cosas como levantar una bandera de (Stepan) Bandera. Hay un segmento de la población ucraniana que recuerda esos intentos de lograr la independencia de Ucrania bajo Stalin, aliándose con Hitler, no como una colaboración con el nazi-fascismo, sino como actos de patriotas y héroes nacionales ucranianos“.

“Rusia tomó represalias por el derrocamiento de Yanukovych -continúa en su artículo la BBC- apoderándose de Crimea y desencadenando una rebelión en el este de Ucrania liderada por separatistas respaldados por Rusia: el enfrentamiento contra las fuerzas ucranianas se ha cobrado unas 14.000 vidas.

Durante ese período, algunas milicias de extrema derecha comenzaron a actuar para repeler a los separatistas rusos.

Se trata de grupos como Pravy Sektor y el Batallón Azov, que suelen llevar las banderas de Bandera, a quien Putin llama “cómplice de Hitler” y que hoy ostenta el estatus de “héroe nacional ucraniano”.

Sin embargo, ninguno de estos grupos extremistas ha logrado nunca conseguir parlamentarios en el Congreso Nacional de Ucrania, ni tener representantes en el Ejecutivo.

Ucrania no está controlada por nazis o fascistas, a pesar del crecimiento de grupos ultranacionalistas y fascistas en los últimos años, un problema global que no es exclusivo a Ucrania”, le dijo a BBC News Brasil la historiadora Amy Randall, de la Universidad de Santa Clara en California, experta en Rusia.

“De hecho, el gobierno elegido democráticamente en Ucrania está encabezado por un presidente judío, Volodymyr Zelenskyi, cuyos tíos abuelos y otros miembros de la familia fueron asesinados durante el Holocausto”. Hasta aquí la cita.

En cuanto a las oligarquías, que tampoco son de un sólo lado, Putin es él mismo un oligarca que le ha dado bandera blanca a cuando oligarca le beneficie personalmente, y ha asesinado a sus opositores y a periodistas.

Ahora, no se trata de conspiraciones, pero los que niegan la guerra en Ucrania y la crueldad de esa invasión compiten bastante con Simon Pakers y con la parejita de iluminados cubanos que todavía espera al Titán porque según ellos sigue gobernando como presidente detrás de una cortina empolvada de humo dorado.

Por otro lado, lo siento, no se puede medir ningún pulso de nada y mucho menos de la derecha internacional en Twitter que es una plataforma donde nadie es lo que dice que es, o muy pocos lo son. Lo de “payaso transexual” que es como llaman a Zelenskyi por un vídeo de cuando era actor. Bueno, ya quisieran mucho de la derecha cubana manejar los tacones como los maneja el presidente ucraniano en el vídeo, porque del mismo modo maneja sus cojones, como acuñó acertadamente una amiga en Facebook, con una pericia sin par. Aunque estoy bastante segura de que Putin en la intimidad de su vestidor los maneja a la perfección, tomándolo del lado de la transexualidad únicamente.

“El que todo esto se pueda lograr en tan sólo un par de elecciones, asusta a cualquiera. Esto no es una exageración, hay alcaldes africanos en España y musulmanes en Londres.” Escribe Ray Luna en su artículo.

Bien, eso es lo que yo llamo desconocer Europa. El primer alcalde negro en Europa fue un cubano, Severiano de Heredia, y fue el que mejor ha manejado un conflicto francés. En 1871, le tocó asumir el rol de conciliador en medio de la guerra franco-prusiana, publicó un ensayo al respecto ‘Paix et Plébiscite’. Era un republicano radical, al que veríamos hoy como social-demócrata dada su tendencia feminista en defensa de los derechos de la mujer y por pertenecer a la Gran Logia del Gran Oriente de Francia. En 1879 devino alcalde -lo que sería el título actual-, en la época Presidente del Consejo Municipal de París. En 1881 se convirtió en Miembro de la Cámara de Diputados. Más hacia acá, dentro de VOX, partido de derechas español, hay varias figuras de descendencia africana, como Bertrand Ndongo, quien fue de los primeros en escribir en este periódico a pedido mío, e Ignacio Garriga, diputado en las Cortes Generales, político de VOX, diputado en el Congreso por Barcelona, y ha manejado el conflicto separatista catalán con una entereza y una inteligencia que ni siquiera la derecha tradicional del PP lo ha hecho mejor. Así y todo, califican a VOX de racistas, etcétera, porque al parecer los descendientes africanos desde que son más inteligentes, para la izquierda dejan de serlo. De modo que ese párrafo chirría y, apesta. Lo siento.

Por supuesto que no toda la culpa es de Putin, pero en esta guerra sí la tiene, es toda su culpa. Es el agresor. Y el que no lo vea es porque no quiere verlo.

Zoé Valdés es escritora y artista. Fundadora y Directora general de ZoePost. Fundadora y Voz Delegada del Movimiento Republicano Libertario Martiano.

4 Comments

  1. Félix Antonio Rojas G

    Grandioso…

  2. Justo A Ruiz

    Nada que agregar a este articulo ni al comentario de Victor Fernandez Calzadilla en el propio articulo de Ray. Gracias.

  3. miriam morales soriano

    Mensaje que aclara muy bien la situacion . Felicidades sabia y auténtica Zoe.

  4. Gustavo Lima

    Buenisimo por aclararle que disentir es bueno, y que nada es negro o blanco, los matices son fundamentales y el respeto a quien difiera lo que uno piensa es sabio, uno o muchos No son Dios, nadie es pefecto, Gracias por el articulo, un cubano del Exilio.

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