Bolchevirus III – Mandarines Vs. Sires

Cuando la verdad está dicha. Obra de Noel Morera

Por Andrés R. Rodríguez.

 

INGLATERRA- Mediante la Industrialización o Revolución Industrial (proceso eminentemente científico-tecnológico) parte del igualitarismo viral del Comunismo Primitivo (cruel y microbiano), fue dejado finalmente bien atrás en el reino de los Sires.

Es costumbre en el Reino Unido nombrar a Sir un eminente. Eso es parte de lo que llamamos meritocracia y también del llamado Método Científico (experimentación, somételo todo a duda…) que aportó formas y métodos para discriminar con bastante exactitud lo más acertado y el más capaz. Ello comenzó en la Inglaterra de Isabel, se hizo más usual en la era victoriana y está hoy generalizado en la ciencia y tecnología actuales.

Se ha pretendido medir el desarrollo en términos absolutos de economía y finanzas, pero en los hechos crecer no es hincharse, crecer es evolucionar. Y en una sociedad ello es evolución cultural. En las sociedades que supieron escalar hacia el desarrollo, podemos ver una complejización (sucesión ecológica) de su estructura. Surgieron nuevos roles, capas y profesiones.

Lo que es visible es lo que se ostenta (palacios, ciudades, carreteras, herramientas, carnavales) pero la riqueza de un país está en sus instituciones científicas, bibliotecas, centros de investigación, el reconocimiento social que da a sus elites intelectuales, y que estas sean abiertas y escogidas por méritos reales, no por pamplinas, puras vanidades o resultados guerreros. En otras palabras, más aporta al Capitalismo inglés la Royal Society of London, que la City. Te equivocas, Marx.

En las “Ciencias” Sociales y en la literatura socializante tiende a destacarse lo económico, y especialmente la acumulación de oro y dinero, como la esencia del Capitalismo. Marx empleó un concepto de “acumulación originaria” de Capital como central en el surgimiento del Capitalismo inglés, expoliante de sus colonias. Y supuso que todas las sociedades sufren la enfermedad del fatalismo económico, que los hombres aceptan pasivamente y en cuanto masa. Para Marx, solo hay masas e inercias. No existen seres humanos excepcionales.

Las ciencias sociales se envenenan con esta información sesgada. Y describen la Revolución Industrial en la Inglaterra del siglo XVIII como proceso de maquinación, al que luego sucede la automatización, hasta desembocar en la automatización. Pero la realidad corre en sentido contrario: es la mente de algunos soñadores, idealistas, adelantados creativos y emprendedores, la que se proyecta por delante de las mundanas miserias humanas y las supera.

En los S XVI-XVIII se sucedieron en Inglaterra una serie de hechos, que hicieron el ecosistema social mucho más cultudiverso y sabio. Veamos: Enrique VIII desvincula al reino de la Roma papal y da a sus súbditos una religión (Anglicana) que no propendía el pobrismo. Luego en la Revolución Gloriosa, Cromwell convierte al reino en una monarquía parlamentaria. Paralelamente está ocurriendo una enorme migración del campo a la ciudad (al burgo, todos los aldeanos locos por ser burgueses). En el tumulto ocurren muchas injusticias, pero sistemáticamente se rompían completamente las ineficientes relaciones ancestrales de servidumbre señor feudal→siervo, ya debilitadas desde el Renacimiento (Recordemos que un señor feudal es necesariamente un señor de la guerra). Aunque Inglaterra no dejó de tener su rey, nobleza y una estructura social piramidal y guerrera, pasó a funcionar con un autoritarismo atenuado y cuasi-meritocrático, que políticamente se dirimía mediante parlamentarismo, donde diversas cabezas buscaban soluciones a los asuntos, no solo un rey guerrero-absolutista y sus ministros (la elite cerrada da paso a elite abierta).

Repetimos. Lo esencial en el complejo proceso de evolución cultural inglés, no fue pues fatalmente económico o financiero, ni surgió desde la creación mágica de máquinas y técnicas, sino se basa en la complejización de su (eco)sistema social. Entraron a equilibrar su ecuación social nuevos jugadores, el principal de todos, ese que ahora oscuramente llamamos capitalista, que en realidad eran y son varios arquetipos, todos burgueses: el financiero, el inventor, el armador (mercantil), el científico, el intelectual, el profesoral (la actual Academia) y uno con un poco de todos los anteriores y difícilmente traducible al español: el entrepreneur. Poco se destaca la importancia de estos nuevos jugadores en la sociedad inglesa, mucho más compleja que todas las previas. En especial es importante el inventor-científico-emprendedor, que antes existían de manera muy primitiva, separada y fugaz. Ahora, más estable, puede catalizar la evolución cultural en forma de industrialización. Su ejemplo cimero: James Watt.

En aquel archipiélago anglosajón aislado del continente, el militarote señor feudal dejó de ser la figura única que decidía todo rumbo, el único que podía imponer sus criterios en sociedad, tal como había ocurrido previamente en el mundo. Históricamente las sociedades se habían supeditado a glorificar la heroicidad y la violencia, resaltar sus militarotes. La principal industria de un país era la rapiña guerrera (Caso de Roma). El resto de los miembros de la sociedad se debían supeditar a un macho alfa al frente de la horda, esclavista, señor feudal u hombre a caballo de comportamiento controlador y territorialista. En esos tiempos primitivos, de preeminencia de hombres musculosos y aguerridos, si un siervo (un individuo) creaba algo, era de propiedad de su amo. Eso no favorecía la creatividad.

La Industrialización no solo implicó crear ingenios y fábricas, dio libre albedrio al burgués o ciudadano. Aquello fue una gigantesca Evolución en las mentes humanas y de la estructura social, que dejó de ser rígidamente militar-autoritaria y comenzó a ser medianamente evolutivo-liberal.

¿Por qué no fue España la que a partir del SXVI logró la acumulación originaria de capital, expoliando grandes cantidades de oro y plata a sus extensas colonias en el Mundo? Porque el Imperio Hispano mantuvo una estructura plenamente feudalista y autoritaria (reforzada con la inquisición y el militarismo, en medio de costosas guerras religiosas de Carlos V y Felipe II). España malgastó todo ese flujo metálico en cosas no productivas, decididas por el único que pensaba, el Rey. Y era un reino de curas y soldados, 2/3 de su población.

Mientras, en Inglaterra sucedía un auténtico acarreo masivo de capital cultural, diversificación social y parto de la Ciencia moderna. Su emergencia provino de millones de mentes educadas, excepcionales y creativas. En realidad la Revolución Industrial ocurrió en la mente de algunos ingleses, más que en las fábricas de algunos ingleses.

Eso se nota en su cantidad de luminarias de la ciencia, medicina, etc. que emergieron en el Reino Unido a partir del siglo XVI. A modo de ejemplo: Francis Bacon, Isaac Newton, Charles Darwin, Maxwell, Charles LyellRichard OwenHenry Cavendish​, Joseph Priestley , Lord Kelvin y Alexander Fleming. La Royal Society of London (1660) se constituyó en temprana academia de ciencia. El British Museum, 1753, fue uno de los primeros museos públicos. El Almirantazgo destacaba por la precisión de sus mapas y exactitud de sus cronómetros. Oxford y Cambridge, ya mantenían desde temprano una posición de liderazgo intelectual mundial. Esta fue la real acumulación originaria.

Sobre la base de todo ese capital cultural antes mencionado, aunado al parlamentarismo y un contexto legal y contable auspiciador, los ingleses victorianos interactuaron entre sí y pudieron y supieron (por primera vez en la historia) acumular conocimiento para dominar al mundo. Herencia, que traspasaron a las XIII Colonias y que repotenció EEUU.

 

CHINA- China históricamente estuvo muy lejos de la evolución social de Occidente, encerrada en sí misma y poco transparente, autoritaria, colectivista, confuciana. Hoy ha importado todo el know how occidental, pero no ha agradecido a Occidente. Por el contrario, se reafirma en su turbia tradición: sin implementar el más mínimo cambio democrático, ha establecido un control electrónico total sobre su población (la neolengua del Gran Hermano toma como base el dialecto mandarín), compite deshonestamente, trampea patentes, exporta productos de baja calidad.

La cultura china estuvo (y está) entrampada en confucianismo (el amor filial (xiao) y el respeto a los superiores (di); son intocables las jerarquías (privadas, públicas, familia y Estado), tiende al colectivismo y autoritarismo. Por siempre ha sido mandarinescamente feudal. Pero ha importado desde Occidente los métodos ya maduros de la Ciencia y sus métodos codificados en la Industrialización. De otra manera jamás hubiera podido acumular know how y emerger de su estructura permanentemente dominada por mandarines, siempre señores de la guerra.

La sociedad china, con su medieval colectivismo promediador, hubiera sido totalmente incapaz de crear de modo propio todos esos detalles en ciencia y tecnología, que Inglaterra fue creando durante más de 500 años. China ha dado un salto enorme en apenas 30 años. Lo ha hecho mediante espionaje, enviando millones de estudiantes a educarse en las Universidades de Occidente, robando o copiando patentes.

China no es una flor de su jardín, es un exitoso trasplante con injerto. Pero sus estructuras sociales, no se han movido hacia ser una sociedad democrática. La meritocracia funciona en círculos científico-técnicos (ello explica su emergencia, aun siendo un extraño refrito de Confucio, Mao y el estalinismo de la Rusia bolchevique de principios del Siglo XX).

Se hace cada vez más evidente que China ha manipulado informaciones sobre su industrialización acelerada y la enorme contaminación derivada. Ese secretismo envuelve también a los sucesivos golpes de respuesta ecológico (ecological backlash) virales que ello ha provocado: 1957-1958 H2N2, 1968-1969 H3N2, 1997-2004 H5N1, 2003 SARS, 2006 Gripe aviaria, 2010 Gripe porcina, 2013 Peste Porcina, 2019 Coronavirus, 2020 Covid-19. El opaco sistema político desemboca en situaciones que en otros países serían atajadas por una prensa libre.

Hoy somos testigos del asalto al palacio de la civilización mundial de un Bolchevirus. Se impone “la igualdad” porque COVID-19 no respeta clases ni individualidad ni fronteras. Nos hace a todos iguales, brutalmente iguales. Como en la comunidad primitiva lo fuimos en una miseria total, o lo fuimos en la Edad Media en miserias de piaras.

 

OCCIDENTE- La cultura occidental está muy confundida luego que le ha permitido y aportado una acelerada industrialización a China y los mandarines han respondido con un control feroz de su población, y finalmente, con el COVID-19, su Bolchevirus igualitarista.

La igualdad es una idea que se enarbola por ciertos círculos intelectuales y académicos como la solución a los males del mundo, y muy especialmente del “Capitalismo”. Estos intelectuales librescos, atrincherados detrás de los muros universitarios, desconocen u ocultan intencionadamente (no sé qué sería peor), que los grupos humanos en su emergencia desde la barbarie, fuimos haciéndonos paulatinamente humanos y liberándonos del flagelo de los microorganismos y las necesidades, gracias a que las sociedades se las arreglaron para hacerse más complejas, más diversas, más desiguales, por tanto, más (eco)sistémicas y productivas.

Las democracias industrializadas de Europa emergieron de la barbarie medieval dando traspiés sociales, políticos, científicos y tecnológico por más de 500 años. Padecieron el autoritarismo atroz de Iván el Terrible, Luis XIV o Felipe II. Desde una situación feudal, autoritaria, militarista y eminentemente artesanal, pasaron al Capitalismo Agrario, Industrial y Especulativo. Pero su militarismo, luego de Cromwell, quedó minimizado como un componente social que puede emerger (I y I GM), pero no es ya más su columna vertebral permanente.

China, por el contrario, quedó autoexcluida de esa emergencia civilizatoria entre otras cosas porque no se basa en el individuo y porque su ejército, es la columna vertebral social. Sus estructuras sociales tienden a ser grupales, con muy poca preeminencia del individuo. Como una herencia lejana de estas estructuras no evolutivas, hacia los años 1980 aún China padecía de hambrunas, y su paquete industrial era pequeño y poco tecnologizado. Su Ciencia y Tecnología eran, por decir algo, descriptivas, parvularias y artesanales.

En los años 1970’s ocurrió la diplomacia del ping-pong y luego un acercamiento a EEUU, bajo una política concebida por Henry Kissinger. Al parecer el objetivo inicial era desvincular el maoismo del stalinismo y luego pretendió que las inversiones en aquel país lo harían democratizarse, incorporarse a las concepciones modernas de gobernabilidad internacional, dejando atrás su milenario autoritaritarismo.

China en los 1980s, todavía presentaba una estructura sociopolítica y condiciones históricas anómalas, atrasada hasta lo feudal, con periódicas hambrunas, y en el poder un iluminado emperador, Mao Tse Tung, apuntalado por el Partido Comunista en su filosofía igualitarista-mandarinesca-marxista-maoísta.

La muy rápida industrialización de China en 3 decenios, ocurrió quemando etapas que habían costado a Occidente 500 años y complejos procesos de metamorfosis social y de emergencia del Capitalismo Industrial y de las democracias liberales, relacionadas en todo el continente con la Ilustración, el Racionalismo y el Liberalismo.

La serie de metamorfosis sociales que solidificaron el ascenso europeo al desarrollo, no se han reproducido en China, incluso en la actualidad el PCCh acepta la validez de Marx y de Mao (los millones de muertos de sus ideas absurdas aun no son aceptados, se dice que es válido en un 70%). Nada asombra que su proceso de industrialización, tan acelerado, sea tan inestable y falto de calidad. Todo esto es un engendro, un Frankestein social que se basa en espionaje industrial, el más blando de los cuales es enviar millones de alumnos chinos a formarse en universidades de occidente para calzar su salto tecnológico, reproducir con baja calidad todo tipo de productos sin respetar derechos de autor, y cumplir sus contratos en apariencia pero con muy deficiente control de calidad. Para colmo, el estado evita las protestas de su mano de obra explotada y cautiva, la vigila hasta un hipertecnológico nivel real-orwelliano, contamina y destruye su propio medio ambiente y el del planeta, coopera en llenar al mundo y en especial los mares de pedazos de plástico de sus productos baratos que se desbaratan fácilmente y compite agresiva y deslealmente con empresas capitalistas que no son santas pero que han tenido que emerger con duro trabajo y creando su know how desde la dark era.

China luego de 1980 se convirtió en otra locomotora industrial mundial, pero no en base a la creatividad del emprendedor (el entrepreneur, la joya de la corona del Capitalismo). En China, su actividad no es solo emprendimiento tecnológico, tiene que estar impulsada y fiscalizada por el PCCh.

La última de las epidemias originadas en China (Covit-19), ha detenido al mundo, que no es nada perfecto, pero que parecía emerger paulatinamente y acercarse rengando a lo que llamamos progreso. Es momento de bajarnos del carrito loco en que íbamos y sacar cuentas.

¿Se ha cumplido la esperanza de que no era peligroso habilitar al PCCh con un importante paquete tecnológico? ¿Es lógico ahora tener un competidor desleal, pero que a bajo costo ha importado toda una tradición occidental y ahora proclama que su ideología y Sociedad es superior? ¿los militaristas chinos han disminuido o aumentado su autoritarismo? ¿Tendrá China condiciones sociales para aceptar gobernar con autoritarismo atenuado, parlamentarismo y respeto de los derechos humanos, como alguna vez aceptó Europa? o ¿está imbuida la cultura china de un milenario autoritarismo de la que es incapaz de deshacerse? ¿Se trata de errores de industrialización acelerada o de Guerra biológica? ¿Es esto un error de cálculo o simple ambición desmedida? ¿Podemos aplicar aquello de Libertad-Igualdad-Fraternidad a la cultura china, globalizarnos con el PCCh actuando de referee?

Si en USA o Europa hay alguien que ha habilitado tecnológicamente a China a plena consciencia, no es patriota. Si lo ha hecho pensando en las ganancias inmediatas de mano de obra muy barata, es idiota. Si no rectificamos, esperemos otros virus-PCCh, otro bolchevirus que tomará nuestros palacios de Invierno, Primavera, Verano y Otoño.

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Andres R. Rodríguez es Científico, Biólogo. Investigador premiado con varios libros editados, entre los que se encuentran: «Lista de Nombres comunes y científicos de peces marinos cubanos (Nomenclator)» (1984, CIP, 82 pp); «Breve Diccionario de Biología Pesquera” (Mar y Pesca, 1986-1987 80pp), «Peces marinos importantes de Cuba» (1987, Ed. Científico-Técnica, 236 pp), “Ecología Actual, Conceptos Fundamentales” (2000, UdO, 134 pp.), “Maritime Dictionary-Diccionario Marítimo (Eng-Spa)” (2009, Ed. Myths and Books, 400 pp) ¨Fábulas vivas¨ (Amazon/Alexandria Library, 2015), «Colonial Havana˗Trinidad” (2018, Amazon/Ed. Alexandria 150 pp), «Havana 500 Anniversary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp). ), «Destellos al Alba” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp, Ensayo). «Caribbean Touristic Dictionary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 165 pp), «Ecologia para Ecotourismo» (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 380 pp), «La Verdad es llama” (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 180 pp) En preparación: «Caribbean Ecotourism and Submarinism Eng-Spa”, «Ecotourism Multilingual Dictionary”, «Diccionario de Biología Pesquera”. Ha sido finalista en los concursos literarios “Historias sobre la Historia”. Silva Editorial (2006, Barcelona.) y Premio Orola con “Tacto”, (2009, Madrid). Actualmente es hombre de negocios, consultor de pesca, turismo, medioambiente, periodista freelance.

Noel Morera es un pintor cubano exiliado.

 

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