Por OKDIARIO.
El momento del nacimiento es uno de los procesos más cruciales en el ámbito médico, donde la precisión en la toma de decisiones puede cambiar por completo la experiencia de la madre y el bebé. Históricamente, la exploración clínica era la única herramienta de la que disponían los obstetras a la hora de determinar la vía más adecuada de parto o el tiempo de prolongación de la fase expulsiva. Sin embargo, la incorporación de las técnicas de imagen actuales ha introducido un aliado de gran utilidad: la ecografía intraparto.
Esta herramienta se ha vuelto fundamental a la hora de optar por intentar un parto instrumental o decantarse por una cesárea en los casos dudosos y complejos.
Según asegura el doctor Juan José López Galián, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José, “en ocasiones, en los partos prolongados, pueden darse situaciones en las que el descenso de la cabeza fetal es límite y puede resultar complejo, solo con la exploración, determinar si es seguro o no un parto instrumental”.
Información objetiva frente a la exploración clásica
La ecografía intraparto no sustituye la exploración clásica; se combina con ella y con el control del bienestar fetal para ofrecer máxima seguridad. Esta técnica aporta información valiosa sobre diferentes parámetros fundamentales:
- La posición de la cabeza fetal: permite conocer con precisión la orientación del bebé dentro del canal.
- El ángulo de progresión: un indicador matemático clave sobre el avance del nacimiento.
- La distancia cabeza-periné: ofrece mediciones exactas sobre el descenso real del feto.
A pesar de sus múltiples ventajas en situaciones críticas, los profesionales sanitarios aclaran que la ecografía intraparto no es necesaria en todos los casos, por lo que debe descartarse su uso cuando el parto progresa de manera normal.
¿Cuándo está recomendado su uso?
La comunidad médica internacional avala la implementación de esta tecnología bajo criterios clínicos muy específicos. La “Guía de práctica clínica de ecografía intraparto”, publicada por la International Society of Ultrasound in Obstetrics and Gynecology (ISUOG) en 2018, recomienda su uso en las siguientes circunstancias:
- Cuando el parto progresa lento o se detiene durante la fase de dilatación.
- Cuando el proceso se detiene durante la fase del expulsivo.
- Para determinar la posición y el estado de la cabeza fetal cuando se está valorando la realización de un parto vaginal instrumental.
Para obtener estos parámetros, la ecografía puede realizarse a través de dos vías diferenciadas: la vía transabdominal –útil para determinar la posición de la cabeza fetal– y la vía transperineal o translabial –diseñada para conocer la progresión del parto–…















