Por Gloria Chávez Vásquez.
La narrativa estadounidense cobra un papel influyente en la evolución literaria en el mundo, durante el siglo XX. Tras la “generación perdida” de la posguerra, la novela se nutre de escritores provenientes de una interesante variedad humana, en raza, orígenes y experiencia. La “generación beat” revoluciona el panorama artístico y cultural. Pero los escritores independientes continúan su búsqueda del realismo “crudo”.
Patricia Highsmith (1921-1995) una de las autoras más originales y exitosas del llamado género oscuro permanece independiente en esa evolución. Su narrativa explora elementos renovadores del noir, iniciado por Edgar Allan Poe y Arthur Conan Doyle en el siglo XIX.
En su biografía The Talented Miss Highsmith (2010) Joan Schenkar nos cuenta de que manera esta escritora estadounidense inyectó su personalidad y percepción de la realidad, en su personaje más ambiguo: Tom Ripley. Un individuo que se mueve en un universo donde el bien y el mal son maleables, la moral es un término relativo y la realidad casi nunca es lo que se ve. Lo que el lector percibe como un brillante artificio literario es la pericia vital de la Maestra del Suspenso Psicológico y autora de una extensa obra.

La alienación de la escritora
Cuando Patricia Highsmith nace el 19 de enero de 1921 en Fort Worth, Texas, sus padres ya se han separado. Pasa sus primeros años con su abuela Willie Mae en Texas y a los 6 viaja a Nueva York para unirse a su madre Mary Coates y a su padrastro Stanley Highsmith, ambos diseñadores gráficos. Tiene 12 años cuando ve por primera vez a su padre Jay Bernard Plagman.
“Pat” disfruta de la pintura y se refugia en los libros desde muy niña. Estudia literatura inglesa, periodismo, latín y griego y se gradúa, en 1942, en Barnard College. En 1943 trabaja para la editorial Fawcett escribiendo comics y libros infantiles. Tiene 24 años cuando la revista Harper’s Bazaar publica su cuento “La heroína” por el que obtiene el premio O. Henry.

Su relación con su madre y su padrastro es cada vez más complicada. Durante una discusión, Mary le dice a su hija que bebió aguarrás durante su embarazo para abortarla. Highsmith nunca superara esta relación de amor y odio con su progenitora. En 1945 viaja a Mexico, donde, durante cinco meses, se dedica a escribir.
Su primera novela Extraños en un tren reescrita por sugerencia de Truman Capote, alcanza éxito inmediato. La historia de dos desconocidos que coinciden en un tren y deciden asesinar cada uno al enemigo del otro para evitar ser relacionados con el crimen, es llevada a la pantalla por Alfred Hitchcock. Raymond Chandler escribe el guion cinematográfico y Farley Granger y Robert Walker interpretan los personajes protagónicos.
Su editorial lanza su novela El precio de la sal (1953) con el seudónimo Claire Morgan debido a su tema de amor homosexual. El libro llega al millón de copias y es reeditado en 1991 con el título Carol. En 2015 se representa en el cine con Kate Blanchett y Rooney Mara como protagonistas. Nominada a seis premios Óscar se considera una obra clásica del cine.

La escritora se costea un viaje a Europa con el producto de los derechos cinematográficos de Extraños en un tren. En Francia, se encuentra en una playa donde observa el comportamiento de un joven que le inspira el personaje de Tom Ripley. Escribe la novela en 1955 y obtiene el Gran premio de la literatura policíaca. Ripley protagoniza otras cuatro novelas y se convierte en uno de los personajes de series de intriga más populares de la época. No se trata de un detective ni de un policía sino de un estafador, ladrón y asesino que crea su propia realidad. La intención principal de la novela es mostrar la impunidad de transgresor que burla la justicia. El libro es uno de los principales exponentes del género de psicología criminal, en el que se induce al lector a identificarse con el asesino. Es adaptada al cine y producida por la BBC en una serie radial y televisiva.
Tom Ripley, se hace famoso en la película A Pleno Sol (1960) protagonizada por Alain Delon y luego en El Talento de Mr. Ripley (1999) por Matt Daemon. Ente 1980 y 1991 Highsmith completa la serie de novelas, con títulos como La máscara de Ripley; El juego de Ripley; Tras los pasos de Ripley y Ripley en peligro.

En su ensayo El Arte del Suspenso (1966), Highsmith nos revela cómo se escribe una novela de intriga, el proceso de creación y su manera personal de contar historias.
La autora da crédito al libro de Karl Menninger «La mente humana», que conserva desde niña, y en el que encuentra explicaciones a las enfermedades mentales y a las conductas narcisistas y psicópatas que se valen de todos los medios para satisfacer deseos y lograr propósitos. Por tanto, sus historias tienden a ser pesimistas y descarnadas. Como en la novela oscura de Dashiell Hammett y Ross Macdonald, y de autores clásicos como Dostoievski y Kafka, Highsmith nos sumerge en las profundidades de la culpa, la mentira y el crimen.
En su biografía Beautiful Shadow, Andrew Wilson examina la vida personal de Highsmith, una mujer traumada, adicta al cigarrillo y que ahoga sus infelices memorias con el alcohol; está convencida de que su imaginación funciona mejor cuando no hay nadie a su lado y así excusa su incapacidad para amar y sus fugaces relaciones sentimentales. Le frustra que sus relatos sean considerados morbosos, misóginos y antiamericanos. Susannah Clapp comenta en The New Yorker: “En Highsmith, la corrupción de las buenas intenciones es tan insidiosa que llega a parecer un proceso perfectamente natural”. Las nociones convencionales de justicia —legal, divina o poética— no tienen espacio en el mundo de Highsmith.

Pero los relatos de Highsmith encontraron un público receptivo entre los cineastas admiradores de la galería de sociópatas literarios de la autora: Claude-Autant Lara (Le Meutrier, 1963), Claude Miller (Dites-lui que je l’aime, 1977), Michel Deville (Eaux Profondes, 1981) y Claude Chabrol (Le Cri du Hibou, 1987) quienes realizaron películas basadas en su obra.
Una de las influencias literarias más evidentes en la obra de Highsmith es la de Henry James, un escritor obsesionado con la conciencia aislada y los poderes destructivos de la imaginación. Empero, el movimiento literario que más claramente la caracteriza es el existencialismo (Gide, Camus y Sartre); relatos de individuos que se destruyen entre sí y que consideran un infierno en los demás. En la tradición existencialista, la irracionalidad del comportamiento humano es un tema recurrente y para ellos, Tom Ripley es a la vez un psicópata y un héroe.

En su monografía sobre la escritora, Russell Harrison observa que es la ausencia o desplazamiento de muchos de los elementos básicos de la ficción realista lo que da a sus novelas su extrañeza única y cautivadora. Highsmith presenta un mundo en el que sus personajes están desconectados de la familia y las obligaciones laborales. Las consecuencias de eliminar todos esos accesorios morales y profesionales pueden ser desorientadoras.
Su visión de la realidad es sombría, como también su concepto sobre el ser humano. Su estilo es económico como el de su admirado Guy de Maupassant, y sobresale como creadora de personajes marginales, turbios y ambiguos que explotan la hipocresía para ascender socialmente.
Uno de sus editores, Otto Penzler, describe a la escritora, como una persona dura y cruel, incapaz de amar; se relacionaba mejor con los animales y se expresaba en público con cortesía. Tenía el semblante agrio y cuando hablaba de sus personajes, parecía justificar su conducta personal y sus laxas ideas morales y políticas.

En 1977 publica El diario de Edith, considerada su mejor obra y en la que narra la historia de una mujer que sustituye gradualmente la realidad por sus fantasías. Entre las colecciones de relatos: Crímenes bestiales (1975) La casa negra (1981), Gente que llama a la puerta y Sirenas en un campo de golf (1985) y Los cadáveres exquisitos (1991).
Residió en el Reino Unido y en Francia donde fue nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. Muere en Locarno Suiza en 1995. Su gata Charlotte y un criadero de caracoles como única compañía. Sus escritos originales fueron depositados en los Archivos Literarios Suizos, en Berna.
Gloria Chávez Vásquez escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Sus libros Akum, la magia de los sueños y Mariposa Mentalis están disponibles en Amazon y Buscalibre.















