EDITO

25 años del PEN CLUB DE ESCRITORES CUBANOS EN EL EXILIO: La creación como método de lucha

Por José A. Albertini.

La privación de los derechos humanos empieza

  por la privación de un lugar en el mundo.

Hannah Arendt

Me uní al PEN CLUB de Escritores Cubanos en el Exilio, a pedidos de mi amigo el poeta y campeador incansable Ángel Cuadra Landrove, tan pronto se constituyó en el año 1997.

Provengo de la lucha frontal, dentro de la vertiente estudiantil, contra el régimen castro-comunista desde el año 1960 y aunque siempre escribí, por mi postura política y años de prisión, nunca fui publicado dentro de la Isla. Tampoco, a causa de la censura de prensa generalizada, lo intente.

Al llegar al exilio a finales de 1979, luego de haber podido salvar algunos textos inéditos, retomé, ya en libertad, el camino de la creación literaria.

Nunca, antes del llamado de Ángel Cuadra, primer presidente del PEN CLUB en Exilio, formé parte en Miami o cualquier otra parte de los Estados Unidos de ninguna agrupación literaria. Y aunque concurrí a algunas peñas de prestigió y amor por Cuba, según mi creencia, yo no estaba en condiciones de compartir, simplemente, la lectura de textos para al final de la velada intercambiar comentarios y regresar al hogar.

Por esa razón, conociendo el historial de lucha y creación sangrente de algunos de las personas que se sumaban al Centro PEN, recién fundado, sin pensarlo dos veces, entré al grupo.

Allí estaban poetas, escritores y periodistas, entre otros, de la valía de Ernesto Díaz Rodríguez, Ángel De Fana, Pedro Corzo, Tony Ruano y colaboradores constantes como los hoy fallecidos Jorge Valls Arango y el sacerdote Miguel Ángel Loredo. Personas que siempre combinaron la creación con el enfrentamiento frontal y que convirtieron sus plumas en estiletes de dignidad.

Asimismo, nuestro PEN fue sumando figuras, masculinas y femeninas, del exilio histórico y más reciente que no menciono por sus nombres ya que la lista sería interminable.

No obstante, debo citar a Luis de la Paz, actual presidente de la agrupación, Orlando Rossardi (Rodríguez Sardiñas) vicepresidente, Daniel Pedreira, secretario y las poetas Sara Martínez Castro y Matilde Álvarez que desde el Comité de Escritoras en Prisión, junto al resto, han desarrollado un trabajo formidable que se ha visto avalado, en todos los aspectos, por Zoé Valdés, escritora y poeta cubana exiliada, de talla  mundial, radicada en Francia.

Desde los tiempos del infatigable Ángel Cuadra, hasta el presente, nuestro PEN CLUB, en congresos internacionales o regionales, así como en cualquier otro tipo de foro o tribuna oportuna, ha denunciado y demostrado los atropellos y violaciones que a diario y sistemáticamente los cuerpos represivos del régimen cometen contra los intelectuales libres dentro de la Isla y población total con la complicidad de plumíferos genuflexos, al servicio de la censura impuesta.

Lo antes mencionado lo pude comprobar personalmente en julio de 2018, cuando en calidad de Presidente del PEN Cubano Exiliado, junto al luchador y poeta Ernesto Díaz Rodríguez, asistí al Congreso Regional de Centros PEN de América Latina, celebrado en Buenos Aires, Argentina. A ese evento también concurrió una persona en representación de un reciente creado, a nuestras espaldas, PEN CUBA, (en la actualidad desactivado) con la complicidad de algunos elementos del PEN Internacional, confundidos con la propaganda masiva que el castrismo genera para distorsionar la verdad de nuestro exilio y lucha en pro de recuperar la libertades patrias.

Al principio del evento, notamos cierta hostilidad, no manifiesta, de parte de dos delegaciones hermanas. No obstante, durante los tres días que ocupó el Congreso, nuestra verdad fue tan sólida que derribamos  las mentiras, al punto que la persona que venía de la Isla terminó aproximándose a nosotros.

La tarde-noche del 28 de julio, conclusión del evento, cada delegación por orden alfabético  fue ocupando el escenario para leer un texto o declamar un poema. Yo, leí un escrito en conmemoración del aniversario 50 del poemario “Fuera del juego” de Heberto Padilla y posterior acoso y prisión de que fue víctima. Me siguió Ernesto Díaz Rodríguez, que con sus 22 años de prisión política sobre los hombros, emancipado de rencores o ideas revanchistas, declamó su poema El pequeñuelo. En tanto Ernesto desgranaba palabras que se convertían en estrofas estremecedoras de ternura yo, con discreción, observaba el rostro de la Presidenta de uno de los PEN CLUB que había mantenido frialdad hacia nosotros. Ella, la poeta que había sido hostil, tenía los ojos brillantes de lágrimas. Y cuando Ernesto concluyó… Pero no le digas a un pequeñuelo / lo que es la vida / de un prisionero… la representante del apócrifo PEN CUBA, en un pañuelito blanco atrapaba un sentimiento inoportuno.

En este presente en que el PEN CLUB de Escritores Cubanos en el Exilo conmemora 25 años de existencia creativa y de lucha frontal contra la desinformación y censura establecida por el totalitarismo del clan Castrista, entronizado en Cuba hace más de 60 años, proclamo que me siento orgulloso de los logros, en todos los ámbitos, obtenidos. Asimismo, nuestro PEN ha sido solidario con naciones y personalidades de la cultura mundial, al margen de patrones ideológicos, que sufren o han sufrido acoso policial y prisión por defender, pacíficamente, sus creencias.

Un cuarto de siglo estamos cumpliendo. Un cuarto de siglo que paralelamente a las actividades ya mencionadas hemos, por medio de libros publicados, eventos mensuales, presentaciones de personalidades de nuestra cultura y de otros países, incrementado positivamente  el acerbo cultural de la Cuba exiliada, heredera digna y seguidora de la desafortunada tradición de destierro forzoso, pero creativo que en el siglo XIX  marcaron personalidades patrióticas e intelectuales como  el sacerdote y filosofo cubano Félix Varela, Cirilo Villaverde, José Martí, y un largo rosario de hombres y mujeres que rebasando el XIX, llenaron la segunda mitad del  XX  y ya nutren lo que va del XXI cubano.

Durante esta comprometida y justa etapa de nuestra lucha intelectual, son incontables los colegas que me han servido de ejemplo para siempre renovar el compromiso adquirido, cuando me sume al PEN CLUB de Escritores Cubanos en el Exilio. Pero desde mi modesto, y posiblemente subjetivo, punto de vista nadie, salvando distancias, como el hoy desaparecido Ángel Cuadra Landrove, vi llenar con precisión de calzado propio las pisadas imborrables de José Julián Martí y Pérez.

Gran parte de la prosa y poesía de José Martí, está llena de amor sufrido por la Ínsula, Llave del Golfo, y los sacrificados en las luchas. Y Ángel Cuadra, fiel al ejemplo y la tradición heredada, en “La voz inevitable” proclama, recogiendo parte del legado que en “Dos ríos” se inmortalizó, en simiente fecunda que el viento de la historia esparció, sembró y sigue fecundando en la conciencia de los justos:

Amigos / les digo que quisiera / no haber escrito estos poemas. 

 

Miami, septiembre de 2021

José A. Albertini es escritor, historiador, comunicador, luchador anticastrista, ex preso político, exiliado en Miami. Fue Presidente del PEN Club de escritores cubanos en el exilio.

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