Siniestro

Yunior García se compara en el periódico El Mundo con un judío de la Alemania nazi.

Por Ulises Fidalgo.

Desde La Argentina se ha extendido el apelativo de zurdos para mofarse de los comunistas y su entorno. No era necesaria la nueva palabra. Izquierda es una palabra vasca, y su sinónimo latino es Siniestra. La expresión “la izquierda es siniestra” es en rigor un pleonasmo, y lo de que “los siniestros son de izquierda” podría hasta ser una definición, pero no lo es. Del otro lado, en casi todos los idiomas indoeuropeos (digo ‘casi’ porque no los conozco todos) la palabra derecha es similar a la que se usa para apelar a los derechos, y en algunos es sinónimo de recto, o de recto proceder, de correcto. Seguir recto, es continuar derecho. Ponerse de pie adecuadamente es pararse derecho, en ángulo recto. Estos son meros juegos de palabras. La pregunta de qué diferencia a la izquierda de la derecha requiere una reflexión profunda, que alguien hará algún día.

Tomarse a la ligera los conceptos sería argumentar como ese hombre de nombre diseñado para una eterna infancia, Yunior. En su arrogancia siniestra de zurdo izquierdoso, considera que el hecho de llamarse a sí mismo de izquierdas, ya lo salva para ascender a la recta modernidad (perdón por tanto oxímoron). Él considera que la palabra conservador es un insulto. Por eso el Castrismo, según Yunior, no es de izquierdas, sino que es conservador. Nada se conserva de lo que era la bella Cuba, pero él dice que el régimen comunista de La Habana es conservador. Es difícil definir a la izquierda hoy en día, pero algo tienen todos los zurdos en común, la arrogancia y su incapacidad para ajustarse a la realidad… Ah, y el propósito de vivir de los demás sin mucho esfuerzo.

Existe una desventaja que tiene la derecha ante la izquierda, y viene de su propia definición. Como la derecha intenta desentrañar la realidad, somete a juicios muy prolongados sus intuiciones. No soy neurólogo, así que ignoro si el hemisferio cerebral encargado de la intuición es el derecho o el zurdo, pero de seguro que el otro es el del raciocinio, el que cultiva de modo exagerado la derecha. Las cosas suelen ser lo que parecen. Nuestro cerebro es un órgano bien adaptado para desentrañar la realidad, sobre todo la intenciones en los demás. En la vida privada no nos permitimos desoír nuestras intuiciones. No tenemos demasiado tiempo para ser divinamente justos. Sin embargo juzgamos a los hombres públicos como si tuviéramos el sosiego de la paz infinita.

En el exilio hay personas preguntándose si Yunior es un traidor a su pueblo o un ignorante. Una disyuntiva falaz. Desde la Apología de Sócrates sabemos que es lo mismo. Un adulto sano e ignorante que se lanza a la vida pública a sabiendas de que no sabe lo suficiente (todo el mundo es consciente de lo que sabe), algo de malo tiene. Se llama arrogancia. El pecado preferido del Demonio. Maldad en la vida pública e ignorancia no tiene diferencia. Es una cuestión absurda que nos impone la izquierda. ¿Cuándo hemos tratado de mitigar la responsabilidad de alguien de derechas por su posible ignorancia? Por otra parte, evidentemente este hombre, que finge ser tan pueril como su nombre, Yunior, puede ser un mentecato, puede tener la mente captada por su ideología, pero a su vez tiene gran habilidad para captar su entorno. Dijo en España que la Protesta de Baraguá era un diálogo entre Maceo y Martínez Campos, pero en Cuba exageraba con las referencias a Martí. Adapta su discurso a la audiencia. Lo normal. Es lo que hacen los políticos. No es tonto.

Las esquinas, aunque están dobladas, son también ángulos rectos. Suelen tener un aspecto siniestro en la oscuridad, donde podría asechar el peligro, y luego arrinconarte. A Yunior lo han mandado a Europa para neutralizar los esfuerzos de los exiliados en el Viejo Mundo. Según él mismo, una organización lo sacó de Cuba, lo ha acogido en España, con hospedaje en la muy cara Madrid, lo ha promocionado con éxito en la prensa española, y muy probablemente lo llevará al Parlamento Europeo. Le perdonarán todas sus meteduras de pata, que banalice el holocausto, quizás hasta algún comentario políticamente incorrecto. Es muy joven y viene del pasado. Aún está salvaje, pero es de los nuestros. Tipos vividores de estos pululaban por Madrid a finales de los 90’s, incluso después. Entonces se dedicaban a gestionar restaurantes y discotecas de salsa con la bandera cubana e imágenes revolucionarias, y luego: “a mí no me interesa la política, pero soy de izquierdas, y en Cuba hay tremendo perro capitalismo…” Yunior nunca reveló el nombre de tan hospitalaria, oscura y efectiva organización. Un adjetivo lo resume todo: siniestro.

Ulises Fidalgo es Profesor de Matemáticas de Case Western Reserve University.

Captura de El Mundo. Yunior García Aguilera posa con la rosa blanca, que para los cubanos es el símbolo martiano por excelencia. Días antes él mismo se comparó con José Martí

5 Comments

  1. Félix Antonio Rojas G

    Grandioso e higiénico texto.
    P🇨🇺L

  2. Pingback: Siniestro – – Zoé Valdés

  3. Esteban Alvarez-Buylla

    Esta persona cuando se encuentra el a si mismo como un judio en la alemania nazi, no tiene ni pintas de haber pasado un campo de comcentracion, menos la UMAP o los trabajos forzados para aquellos que querian abandonar la Isla a finales de los 60 y primeros años de los 70. No deja de ser otro «cultivo de oposicion».

  4. Osmani Urbay

    Este Pendejo no representa a ninguno Cubano Libre y Digno. Para mi es otro agente del Departamento de la Seguridad del Estado Cubano. Otro libro versión de El Camaján el cual se preparó su propio pafleto al servicio de la Dictadura! Es todo un montaje otro muñecon armado de supuesta intelectualidad que se disfrazó del arte del engaño! Pues el 15 de Noviembre mismo le dieron la visa para España!🤣🤣🤣🤣👈

  5. Excelente artículo. Abrazo!

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