Schopenhauer tenía razón 

El beso, de Théodore Géricault. Museo Thyssen-Bornemisza. Carboncillo y aguada

Por Ulises Fidalgo.

 

Esa noche revelaste tus versos recitándolos (acariciando el silencio), y con ellos tu irreverencia “Dios nos hizo creadores para enseñarnos a perdonarle”. Conocíamos de la imprudencia en el primer jardín, pero no que nuestros besos nacían para siempre. Ahora sabemos que todo ocurrió antes. Incluso la luz de la Luna te abrazó antes de que lo hiciera el primer Adam. Después no hubo noches ni sombras, sino el reflejo de una única penumbra. Aquella donde la Nada dejó de ser inocente. No había escuchado nunca antes el silencio en su reposo. Parecía el descanso anterior a todos los principios. Todo primer beso nos enseña a perdonar aquella desobediencia que condenó al género humano.

 

Ulises Fidalgo es Profesor de Matemáticas de Case Western Reserve University. Jefe de Redacción de ZoePost.

4 Comments

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  2. Greetings…
    Ay amor es un viaje de agua y con estrellas..
    con aire ahogado y bruscas tempestades de harina..
    amar es un combate de relampagos..
    y dos cuerpos por una sola miel derrotados…..
    NERUDA!
    Nota
    Recordar…. nuestro tren Marsella>Paris direccion hacia Calais..(Mayo 02/1947) Increible!
    Charlie G/Sr………………..The USA!

  3. Ulises Fidalgo

    Muchas gracias. Un abrazo

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