Cultura/Educación

Rafael Reyes- Ruíz: Un diálogo entre literatura y antropología

Por Gloria Chávez Vásquez.

 

El Olvido está lleno de Memoria

Mario Benedetti (1920–2009) escritor uruguayo

 

La memoria está a merced de la dinámica de la imaginación y la información, elementos que moldean los recuerdos y colorean la historia. Pero, ¿qué papel desempeña la memoria en la obra del escritor, especialmente aquel, emigrante, exiliado, cuya identidad depende de ella?

 

Rafael Reyes-Ruíz (Bogotá 1961) antropólogo y escritor, ha llegado a la conclusión de que la memoria, aparte de subjetiva y parcial, es fluida y se adapta al tiempo y al espacio. Por lo tanto, cada quien recuerda el pasado desde su perspectiva muy personal. De acuerdo con el novelista colombo-estadounidense, escribir sobre los eventos del pasado, es una manera de organizar los recuerdos y de desplegar la amplia perspectiva que se adquiere lejos del terruño y sin la obligación de las fronteras.

 

 

La memoria y el escritor itinerante

Uno pensaría que emigrar es trasplantarse o tratar de adaptarse a otro clima, ambiente y cultura, pero no es tan simple. En la maleta de muchos va incluido su pasado. En la mente del viajero se conserva una selección de sus recuerdos. En la literatura, esos recuerdos son transmutables: anécdotas, estampas, relatos, cuentos, ensayos o capítulos de una novela. Empero, la memoria no es algo que se recupera intacta, sino algo que se interpreta y se reescribe.

En el caso de Reyes-Ruíz, viajero incansable, y que elude la definición tradicional del emigrante, su narrativa es especialmente relevante porque suscita el diálogo entre literatura y antropología. No se trata de una recuperación fidedigna del pasado sino más bien de un proceso orgánicamente activo; una manera de reorganizar la experiencia.

“Cuando una persona se desplaza, —explica el escritor—, no solo cambia de lugar, cambia también la relación con lo vivido. Lo que antes parecía estable se vuelve fragmentario, y lo que estaba en segundo plano adquiere una intensidad inesperada. En ese sentido, la memoria se reconfigura constantemente desde el presente”.

Como estudioso de los flujos transnacionales y las identidades sociales en América Latina y Japón, Reyes-Ruíz ha añadido a esa experiencia la creatividad del lenguaje. Sus cuentos y novelas se derivan del trabajo etnográfico iniciado en los años noventa, durante su formación como antropólogo.

 

 

Su obra cuenta ya con varios volúmenes, importantes tanto en el campo de la literatura como en el de la antropología. Bajo el Sol Naciente: Cuentos Latinoamericanos en Japón. (Ed Fridaura, México, 2007); La soledad del golfo. (CantArabia, Madrid, 2018). Dos trilogías noveladas:  la primera, El cruce de Roppongi, conectada por el encuentro de latinoamericanos en Japón, el tráfico humano y las reflexiones sobre identidad, globalización y memoria histórica y universal: Las ruinas (Alfar, Sevilla, 2015), La forma de Las cosas (Alfar, 2016) y El samurái (La pereza Ediciones (2018). La segunda trilogía envuelve historias de su familia colombiana relacionada con la búsqueda de identidad, la historia y los afectos y las tradiciones: La herencia (Jade Publishing 2021); Familia extensa (Sudaquia Editores. 2024); Las correcciones (La Pereza Ediciones, USA 2024).

 

 

La formación de un filósofo  

La escritura ha sido para Reyes-Ruíz una forma de procesar y documentar lo vivido. Graduado del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, en Bogotá, su ciudad natal, a los dieciocho años, viaja a Estados Unidos para iniciar su educación universitaria. En California obtiene una licenciatura en Psicología. Luego, en Nueva York, mientras estudia el doctorado en antropología, viaja por otros países, lo cual motiva su interés por los desplazamientos, la migración y las diásporas. En busca de sí mismo y fascinado por las diferentes culturas, el joven resume sus viajes por Asia y Australia. Trabaja como profesor de inglés en Japón y hace un interesante recorrido por la India y Nepal. Allí conoce a Colleen Quigley, su futura esposa, artista plástica estadounidense (hija de madre japonesa) y con quien ha compartido 35 años de su vida.

 

 

La vida cotidiana entre el español, el inglés y el japonés ha tenido su impacto en el antropólogo. El lenguaje ha condicionado no solo su comunicación, sino también la forma en que recuerda, interpreta y narra lo vivido. Con su esposa ha viajado por China, la antigua Unión Soviética, Turquía y otros países, incluyendo Colombia. Ha vivido en varias ciudades de Estados Unidos, primero en San Francisco y luego en Nueva York, donde Rafael completó su doctorado. En Ohio fue profesor universitario y durante 14 años enseñó en Dubái. Actualmente vive con su pareja en Tucson, Arizona, y pasan temporadas en Tailandia.

 

 

Literatura colombiana en Estados Unidos

Durante la reciente reunión virtual de escritores colombianos en EE. UU (feb.28,2026) titulada Las palabras viajan, patrocinada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y New York University (NYU), Rafael Reyes-Ruíz disertó sobre la manera en que la memoria y los recuerdos estimulan la obra del escritor que vive fuera de su país, basado en su ensayo Una práctica de escritura desde la distancia.

 

 

Para Reyes-Ruíz, la experiencia migratoria no significó una línea recta o lógica única. Tampoco se redujo a la noción de migración, entendida como traslado definitivo o como proyecto de vida planificado. En su experiencia no hubo un punto de llegada claro ni una identidad de inmigrante establecida desde el inicio. Mas bien se fue configurando como una experiencia prolongada de tránsito: una sucesión de movimientos motivados por estudios, trabajos, relaciones personales. Reflexiona, además, que el desplazamiento opera muchas veces como una forma de reajuste, una manera de situarse cuando el horizonte inmediato deja de tener sentido. Sin embargo, con el tiempo comprendió que esa condición marcó su trayectoria vital, su relación con la lengua e influyó en los temas de sus libros y la manera de escribirlos.

Reyes, admirador e influido por la obra de escritores como Alvaro Mutis y Michel Foucault, se inspira en el multiculturalismo gracias a su profesión y a sus viajes. Su campo de estudio está enfocado en América Latina y Japón. Gracias a la sólida formación que recibió en la Colombia de los 60s y 70s añadida a la académica en Estados Unidos, se siente como en casa en esos tres espacios. El escritor disfruta de la literatura, la lectura de los clásicos y el cine como arte, en particular el de directores japoneses; tiene un afecto particular por la cultura asiática y de manera especial aquellos lugares en donde tengo la suerte de visitar o habitar por un tiempo.

 

Antropólogo y novelista Rafael Reyes-Ruiz

 

El escritor como observador

La antropología le ha enseñado que el lugar desde donde se observa, modifica lo que se ve. De la práctica literaria ha aprendido que el lugar desde donde se escribe transforma la forma del relato. “Mi experiencia como escritor colombiano cuya obra circula en Estados Unidos no ha consistido en representar una identidad fija, sino en escribir desde una condición de desplazamiento. Es en esa tensión —entre movilidad e insistencia— donde mi obra ha encontrado su forma”señala el autor.

Según Reyes, “la literatura permite explorar dimensiones que la escritura etnográfica no siempre puede desarrollar: la duda, la emoción, la contradicción interna. Mientras la antropología busca cierta coherencia en la descripción, la ficción puede habitar la inestabilidad. Para mí, ambos campos dialogan: la antropología me dio herramientas para observar, y la literatura me permitió explorar cómo esa observación está atravesada por la memoria, la distancia y la subjetividad”.

Como narrador, Reyes prefiere escribir como un observador que busca entender la raíz de las dicotomías como la ambigüedad y las contradicciones desde un punto de vista personal, marcado por su historia, su idioma y su experiencia. De ese modo, brinda a sus lectores, un espacio más honesto.

“En mis novelas —nos explica el autor de El samurái y La herencia—los personajes no buscan reconstruir el pasado de manera completa, sino entender por qué ciertos recuerdos regresan y otros se desvanecen. El desplazamiento produce vacíos, silencios, zonas borrosas. La memoria aparece como un espacio de negociación entre lo que se quiere recordar, lo que se puede recordar y lo que solo se comprende después”.

En la actualidad Rafael disfruta con su esposa de una temporada en el norte de Tailandia. Mientras que ella aprende algunas técnicas artísticas locales, él escribe una novela que, enfatiza, aunque funcionará de manera independiente, es una continuación de su segunda novela, La forma de las cosas, ambientada principalmente en Bangkok y Tokio.

 

Gloria Chávez Vásquez escritora, periodista y educadora reside en estados Unidos. Autora de Mariposa Mentalis, su novela más reciente está disponible en Amazon, Buscalibre y Verbum.

 

 

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