One Flew Over The Cuckoo’s Nest

Por Félix Antonio Rojas.

 

Los States, es esa gran nación con sus extensiones territoriales, por sus interminables costas entre dos océanos infinitos, por los relatos milenarios de los indios Hopis y su antigua civilización, perdida en los tiempos de Kasskara y el conocimiento adquirido de los Katchinas ,¨que llegaron por el aire en escudos voladores ¨… O por H.P. Lovecraft, Edgar Allan Poe, Jack Nicholson, Jimi Hendrix, Frank Zappa o Ace Frehley,… que también vino en un escudo volador desde el planeta Gendel.

 

Igualmente los States es esa gran nación indestructible jamás derrocada, por sus conquistas cósmicas más allá del cinturón de Kuiper, por su inigualable maquinaria militar, que apunta a todas partes, a todas menos a Cuba, por supuesto… Las evidencias en 62 años son más que demostrables, que el Castrismo ha sobrevivido durante seis décadas gracias al beneplácito y la pasividad de todas las administraciones norteamericanas… pero esa chapuza mal intencionada es otro tema a debatir.

 

Todo imperio tiene un periodo que llega a la cúspide de ese esplendor humanamente alcanzable, que es el poder sobre todas las cosas. Después viene la decadencia, la caída, el deterioro y la degeneración de todos sus valores, la historia lo cuenta y lo demuestra muy detalladamente… Ese es el momento actual de Washington, este presente inestable e inseguro, con el nuevo gobierno de Biden, el último viejo César demócrata enfermo y sus legiones de ofendidos legionarios oportunistas.

 

Un ejemplo de ese palpable deterioro institucionalizado de lo absurdo decadente es la complicidad entre el arte y la política populista. La tendencia de hacer apología a delincuentes y criminales toxicómanos, convirtiéndolos en ejemplo para las futuras generaciones del caos y la anarquía.

 

George Floyd, con más de 9 causas ante la justicia, un peligro para la comunidad y un mal ejemplo como ciudadano, hoy en la tierra de los valientes, en la tierra de Martin Luther King, tiene ya sus 2 estatuas de rock star… Que en una de las esculturas se parece a Thanos, sí, pero ya es parte de la historia escultórica del país. Una vergüenza para los primeros esclavos olvidados, por ejemplo para las familias de los miles de  Irlandeses asesinados, y que aún no tienen monolitos, ni lugares de culto donde se les recuerde… y esas víctimas de la esclavitud, no eran malhechores, ni atracadores, ni yonquis… eran esclavos solamente.

 

Phillis Wheatley, no necesitó estatuas de barro ni falsos dioses, del lobby hipócrita de la izquierda mundial, para publicar sus versos en aquel enorme y miserable hospital psiquiátrico llamado: Esclavitud.

 

… cuando el ánima de Mc Murphy se elevaba sobre la bóveda celeste y miraba hacia abajo antes de entrar en el éter, sonriente, observó como Bromdem el indio Hopis, en un gesto poético y liberador, lanzaba con todas sus fuerzas el equipo de hidroterapia, destruyendo totalmente la ventana que se oponía a su libertad… escapándose apresuradamente de aquel manicomio monocromático, desapareció para siempre entre la bruma de la noche, en busca de las montañas sagradas de Kasskara…

 

Félix Antonio Rojas es friki y freelancer.

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