María Elvira vs. Shalala: la diferencia está en los detalles

Por Hanoi Martínez.

 

A escondidas. Así vi por primera vez a María Elvira Salazar en uno de los tantos vídeos que se copiaban de USB a USB en la redacción donde trabajaba en 2008, en la Cuba que prohibía el consumo de “prensa extranjera” por considerarla parte de la estratagema imperial para tumbar el sistema.

María Elvira casi encabezaba la lista de presentadores y periodistas que, al estar alineados ideológicamente con la “mafia terrorista de Mayami”, eran víctimas no solo de la censura oficial sino todo tipo de absurdas calificaciones, entre ellas la más repetida: asalariados.

 

Quiso el destino que, al llegar al exilio en 2013, y después de desempeñar cuánta “profesión u oficio” hubiese disponible, me senté frente a María Elvira en un estudio de televisión para, a manera de analista, abordar la situación de una Isla tan amada por mí como por ella.

 

Tras ese momento cambió mi percepción sobre quienes hacían periodismo hacia Cuba desde la comodidad de un estudio climatizado, pero donde el compromiso por la verdad y la ¡libertad! -novísima palabra en mi vocabulario- eran, más que evidentes, parte indisoluble de todo lo que se hacía.

 

Yo seguí mi camino, ya trabajando para un medio hispano -cuyo nombre no quiero ni recordar- y en contadas ocasiones volvía a la mesa con María Elvira, frente a tres cámaras de televisión, hasta que un anuncio me tomó por sorpresa, como a muchos: María Elvira Salazar aspira al Congreso Federal.

 

De aquel primer intento mucho se puede escribir sobre su no tan nefasto resultado. Y así lo escribo pues María Elvira, amén de ser muy conocida en los medios, era inexperta en política y logró ganar una luchada nominación republicana para luego perder ante su contrincante 46% frente al 52%.

 

Y ambos nombres vuelven a la boleta por el distrito 27 del sur de Florida este año. La candidata republicana, quien arrasó -sí, arrasó- en las primarias de su partido, enfrentará a la incumbente, cuya gestión en el curul ha dejado un amargo sabor y un dudable liderazgo. En otras palabras, nada ha hecho.

Y al parecer persiste en su fallida estrategia. Decir Donna Shalala en Miami, La Pequeña Habana o Miami Beach -partes de su distrito-, es como mencionar a un oso polar en el Amazonas, tan desconocido como fuera de lugar, muy ajeno a lo que hay a su alrededor. Un perfecto e inadaptado extranjero.

 

Quizás en otros círculos -más encumbrados y disque académicos- Shalala es todo un personaje. No se llega ni se sale de un Gabinete presidencial o se es presidenta de una renombrada Universidad sin que esto signifique reconocimiento. Lo tiene, de ahí salen sus jugosas donaciones.

 

Pero de ese cerrado circuito “intelectualoide” no ha salido, no ha podido en dos años y no lo hará. Le falta pueblo, carisma, empatía y eso no se aprende en ninguna Universidad ni logra nombramiento alguno; es una marca de nacimiento que Shalala no puede presumir, aunque quiera.

 

Y para mirarse -y darse cuenta- tiene a María Elvira como espejo. Con una campaña mucho más agresiva que la de 2018, la nominada republicana no descansa en su empeño de convencer votante por votante, lo mismo en las puertas de sus casas, que en centros de trabajo o en cualquier esquina.

Y sus vecinos la conocen. Sí, sus vecinos, porque en ese distrito nació y pasó su niñez y ahora vive junto a sus hijas, pero no como un ser extraño o desconocedor de lo que sucede en derredor. Es parte de la comunidad a la que aspira representar en el Congreso federal y eso enorgullece a todos.

 

El próximo 3 de noviembre, los votantes del distrito 27 en el sur de la Florida más que elegir entre dos mujeres para ser su voz en Washington D.C., estarán escogiendo un concepto, un método de trabajo y hasta una ideología, que cada una de las candidatas tiene impresa como marca de agua.

 

Más allá de las palabras -muchas de las cuales se ha llevado el viento- de una candidata con un liderazgo agotado o de la incansable perseverancia de quien ha dicho que renunciará a su salario para reinvertirlo en la comunidad, fíjese siempre en los detalles, ahí está la diferencia. Y entonces, vote.

 

Hanoi Martínez es periodista y analista político. Jefe de Redacción de ZoePost.

One Comment

  1. Rogelio

    Maria elvira es la candidata de canel el archivo que le tienen es tan grande que suenan con ella gane miren el video
    https://youtu.be/gwmmFxwAMVg
    Maria elvira es la principal patrocinadora de Otaola y su lista roja
    Mi recomendacion sean mas balanceados y pongan algo de la postura de shalala con cuba y venezuela que es mas fuerte que maria elvira . Maria elvira era pro obama y ahora pro trump como su criatura otaola
    Marquen la diferencia o van a caer en el mismo saco del olvido de otaola

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