Sociedad

Mandarines Vs. sires

Guanyin. Obra Ramón Unzueta

Por Andrés R. Rodríguez

El fenómeno humano (expresión y concepto de T. de Chardin) va emergiendo de sus miserias en un proceso civilizatorio (expresión y concepto de Darcy Ribeiro). Mediante la industrialización  (muy mal llamada Revolución Industrial. Es un proceso científico-tecnológico por etapas, modular, no es “revolucionario” e incinerador) va dejado finalmente atrás el igualitarismo viral del Comunismo Primitivo (microbiano, aleatorio y cruel).

El fenómeno humano es en los hechos una lenta y cuantitativa acumulación de información cultural (evolución cultural). Pero cambios cuantitativos determinan cambios cualitativos. Se inicia como modorra geológica, luego pasa a ser sistematicidad biológica y finalmente también es vuelo cultural. Lo cultural es más acelerado, pero el problema es ¿Hasta cuánto? Apretando el acelerador, puede llegarse a la ingobernabilidad. Tal como está sucediendo.

INGLATERRA

La aceleración fue muy significativa y visible en el SXVIII, en la Inglaterra de los Sires. Ello no fue otra revolución desenrraizadora, sino efectivo salto empoderador. El salto no ha terminado, es parte ya del proceso civilizatorio mundial.

Era y es costumbre en Inglaterra o Reino Unido, nombrar Sir a un eminente y resaltarlo socialmente. No es casual que muchos de estos Sires fueran inventores y científicos, que con apoyo del Rey se nuclearon hacia 1660 en la primera academia de ciencias. Eso es parte de lo que ahora llamamos meritocracia, una serie de métodos para escoger al más capaz y tratar de que ocupe prominentes posiciones sociales.

La cultura acumulada en un país tiene una parte visible, lo que se ostenta (joyas, palacios, ciudades, carreteras, herramientas, carnavales, libros significativos) pero la riqueza de un país reside mucho más en la calidad de sus elites intelectuales vivas, instituciones culturales y científicas, universidades, centros de investigación, bibliotecas, think tanks. Esa riqueza se puede medir por el reconocimiento social que ameritan y reciben sus eminentes y lo que devuelven.

Es muy importante que las elites sean abiertas, evolutivas y seleccionadas por méritos reales, no resultados guerreros, trampas, pamplinas, azares o puras vanidades. Por cumplir con estas premisas, más aportó al Capitalismo inglés la Royal Society of London o la Lunar Society of Birmingham, que la City, el Army o el
Admiralty.

La fortaleza del capitalismo inglés es material y comercial, pero más aún tiene nombres propios: James Watt, Francis Bacon, Isaac Newton, Erasmus Charles Darwin, Maxwell, Charles LyellRichard OwenHenry Cavendish​, Joseph Priestley, Alexander Fleming, Lord Kelvin, ….Edmund Halley… y otros muchos

Pero todo es parte de un proceso. A partir del S XVI-XVIII se sucedieron en Inglaterra una serie de hechos, que hicieron el ecosistema social mucho más “cultu-diverso” y sabio. Veamos: Enrique VIII desvincula al reino de la corrupta Roma papal y da a sus súbditos una religión (anglicana), que no propendía el pobrismo. Luego en la Revolución Gloriosa, Cromwell convierte al reino en una monarquía parlamentaria. Paralelamente está ocurriendo una enorme migración del campo a la ciudad (al burgo. Todos los siervos-aldeanos estaban locos por ser burgueses). En el tumulto ocurren muchas injusticias y en las ciudades se amontonaban en míseras viviendas insalubres, pero personalmente preferían romper las ineficientes relaciones ancestrales de servidumbre (señor feudal→siervo). Recordemos que un señor feudal es necesariamente un señor de la guerra, un bruto con buenos bíceps.

Aunque el Reino Unido no dejó en el S XVII y XVIII de tener rey, nobleza y una estructura social guerrera y piramidal, pasó a funcionar con un autoritarismo atenuado y cuasi-meritocrático, que políticamente se dirimía en un parlamento, con relativa descentralización, donde diversas cabezas buscaban soluciones a los asuntos, no solo un rey absolutista y sus ministros (es decir, la elite cerrada y centralista da paso a elites abiertas y más o menos meritocráticas).

Repetimos. Lo esencial en el complejo proceso de evolución cultural inglés, no surgió desde el mito del oro o la creación mágica de máquinas y técnicas, sino se basa en la complejización y agilización de su (eco)sistema social. Entraron a equilibrar su ecuación social nuevos jugadores. El principal de todos, ese que ahora oscura y peyorativamente llamamos capitalista, que en realidad eran y son varios arquetipos:  financiero, inventor, científico, armador (mercantil), intelectual libresco, intelectual de la calle, pícaro, explorador, viajero, turista, profesoral (la actual Academia) y cientos más. Y el más significativo, uno que es difícilmente traducible al español: el entrepreneur. Emprendedor se queda corto. Y todos eran “burgueses”.

Poco se destaca la importancia de estos nuevos jugadores en la sociedad inglesa, mucho más compleja que todas las previas. En especial su vigor reside, no en un viejo avaro y gordo contando monedas en el sótano de un banco, sino en el inventor-científico-emprendedor, que antes existía de manera muy primitiva, separada y fugaz como artista (recordar que Da Vinci era un artista, aunque actuaba como inventor-arquitecto-ingeniero).

Ese inventor-científico-emprendedor en Inglaterra, a veces coincide también con el capitalista y es entonces que se convierte en catalizador a la evolución cultural en forma de industrialización. Su ejemplo cimero: James Watt.

En aquel archipiélago anglosajón aislado del continente, el militarote señor feudal dejó de ser la figura única que decidía todo rumbo. Ya no fue más el único que podía imponer sus criterios en sociedad, tal como había ocurrido previamente en el mundo (véase Escohotado: “Los enemigos del comercio”).

En Inglaterra sucedió un auténtico florecimiento cultural, diversificación social y el parto de la Ciencia moderna. Su emergencia provino de millones de mentes educadas, excepcionales y creativas. En realidad, la Revolución Industrial ocurrió en la mente de algunos ingleses, más que en los bancos y fábricas de algunos ingleses. Ello se nota en su cantidad de luminarias de la ciencia, medicina, etc. Muchos más que las arriba mencionadas.

La concreta acumulación originaria ocurrió en las sesiones de la Royal Society of London (1660), la primera academia de ciencias del mundo. Pero tambien en el British Museum (1753), que fue uno de los primeros museos públicos. Riqueza era la precisión de mapas y exactitud de cronómetros del Almirantazgo. Riqueza era Oxford y Cambridge, los que mantenían desde temprano una posición de liderazgo universitario mundial.

Sobre la base de todo ese capital cultural antes mencionado, aunado al parlamentarismo y un contexto legal y contable auspiciador, los ingleses victorianos pudieron y supieron (por primera vez en la historia) acumular activamente una masa crítica de conocimientos, que les permitió dominar al entorno y al mundo. Herencia, que traspasaron a sus posesiones y fructificaron en los actuales EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelandia. Pero fueron especialmente las XIII Colonias las que tomaron la antorcha industrializadora.

MARX, UN HOMBRE AISLADO EN UNA BIBLIOTECA

Tú, Marx, te equivocas cuando explicas que el meollo de la sociedad es solo un asunto de economía, monedas y barras de oro o plata y de acumulación originaria de capital. Luego de ti, se ha pretendido medir el desarrollo social en términos absolutos de economía y finanzas, pero en los hechos crecer no es hincharse, ¡crecer es evolucionar!

Marx empleó un concepto de “acumulación originaria” como central en el surgimiento del Capitalismo inglés, que él vio como resultado de expoliación de sus colonias. Y supuso que todas las sociedades sufren de cierto fatalismo económico, que los seres humanos aceptan pasivamente y como masa. Para Marx, solo hay masas e inercias. No existen seres humanos individuales y excepcionales ni cambios cualitativos con respecto al tiempo. A la masa le llamó proletario. A la historia, lo encajonó en un fatalismo economicista, que denominó materialismo histórico. De repetir y explicar esos dislates, viven hoy miles de profesores de filosofía, sociología, etc.

En las “Ciencias” Sociales y en la literatura socialistoide y buenista, intoxicada toda de marxismo, tiende a destacarse lo económico como la quintaesencia del Capitalismo. Se piensa especialmente en términos de cosas materiales, de fatalismos y de esquemas simplistas (como el pretender que una sociedad, que es un cuerpo mutidimensional, tiene izquierda y derecha, como nuestro cuerpo que sí tiene simetría bilateral).

Las “ciencias” sociales se envenenaron (o fueron drogadas) con información sesgada. Además, tienden a describir la “Revolución Industrial” en la Inglaterra del siglo XVIII y los movimientos derivados, como proceso histórico lineal, únicamente de maquinación, al que luego sucede la automatización, hasta desembocar en la robotización actual. Pero la realidad no corre linealmente y en un solo sentido. Por el contrario: es la mente de algunos soñadores, idealistas, creativos adelantados y emprendedores, la que se proyecta en al menos 3 dimensiones, por delante de las mundanas inercias y de las miserias zoológicas y humanas.

Así superamos nuestra animalidad: con sinergia entre espíritus elevados, que es mucho más catalizadora y cultivadora de lo humano, que el mercachifleo que Marx consideró nuestro Norte absoluto.

El proceso civilizatorio NO es mero asunto economicista, de hierros o variable dependiente de la tecnología. Es el espíritu humano el que emerge y evoluciona, acercándose a cotas superiores.

LIBERALISMO

Históricamente las sociedades se habían supeditado a glorificar la heroicidad y la violencia, resaltando sus militarotes. Desde tiempos primitivos, la preeminencia la tenían hombres musculosos y aguerridos. La rapiña guerrera era la principal industria de un país (Caso de Roma, de los Otomanos, de Rusia).  El resto de los miembros de la sociedad se debían supeditar a esos machos alfa (esclavistas, señores feudales u hombres a caballo) al frente de la horda, de comportamiento controlador y territorialista. Dentro de su feudo, dueños absolutos. Si un siervo (un individuo humano, pero casi un cerdo entonces) creaba algo, era de propiedad de su amo. El comunitarismo feudalista, en nada ayudaba a la creatividad. La feudal era una sociedad de clases y el individuo se concebía como una hojita, que arrastraba el viento, su destino.

La Industrialización no solo implicó crear ingenios y fábricas, dio libre albedrio a los burgueses (o ciudadanos). Y del erial cultural medieval emergieron miles de talentos y genios. Aquello fue una gigantesca Evolución en las mentes humanas y de la estructura social, que dejó de ser rígidamente militar-autoritaria y comenzó a ser medianamente liberal-evolutiva.

Esos que hoy se enervan con solo oír la palabra liberalismo, debieran saber que lo previo fue un control absoluto de todos los senderos de los hombres. Los que hoy adjudican un tono peyorativo a la palabra neoliberalismo, lo que proponen es un retorno hacia el absolutismo de Felipes y Luises.

ESPAÑA IMPERIAL

¿Por qué no fue la España Imperial la que logró la acumulación originaria de capital, aun cuando extraía grandes cantidades de oro y plata a sus extensos territorios en el Nuevo Mundo? El tesoro español recibía algo asi como el 80% de la plata que se producía en el mundo entonces. Pero por ello mismo, el reino no se vio obligado a la evolución cultural industrializante, como sucedió con la Inglaterra isabelina, el David del siglo XVI europeo. La España imperial malgastó gran parte de ese flujo metálico en cosas no productivas (guerras, fortificaciones, palacios, barcos) decididas por el único que pensaba, el Rey.

España era un reino de soldados y curas. Su estructura social era de ordeno y mando, de arriba abajo. Mantuvo esa estructura autoritaria, casi plenamente feudalista, reforzada con la inquisición y en medio de las costosas guerras religiosas de Carlos V y Felipe II, en que incluso perecía lo mejor de su juventud, por lo que su población apenas podía ocupar los vastos territorios del imperio.

CHINA

Históricamente China estuvo muy lejos de la evolución social de Occidente, encerrada en sí misma, poco transparente, confuciana, lenta, colectivista, autoritaria. China es un confucianismo eterno. Alli nunca ha florecido el liberalismo.

Hoy ha importado todo el know how occidental, pero no ha agradecido a Occidente. Por el contrario, se reafirma en su turbia tradición: sin implementar el más mínimo cambio liberalizador o democrático, ha establecido un control electrónico total sobre su población. Compite deshonestamente, trampea patentes, exporta productos de baja calidad. La neolengua del Gran Hermano toma como base el dialecto mandarín. Es ya un orwelliano 1983.

La cultura china estuvo (y está) entrampada en confucianismo, es decir, son intocables las jerarquías (privadas, públicas, familia y Estado), tiende al colectivismo y autoritarismo, mistifica el amor filial (xiao) y el respeto a los superiores (di).

Mas su sistema de educación ha evolucionado, incluso avanza más rápido que el de occidente. No se enfoca en las humanidades, como insiste Occidente, que permite que muchas de sus mejores mentes sean abogados. Apunta a formar millones de ingenieros y científicos.  Aunque en China ha resurgido un “proletariado”, otra vez hacinado, han elevado considerablemente el nivel de vida de todas las capas sociales, con respecto a las periódicas hambrunas que presentaban hasta los 1980s.

La sociedad china, con su medieval colectivismo promediador, hubiera sido totalmente incapaz de crear de modo propio todos esos detalles en ciencia y tecnología moderna, que Inglaterra y Occidente fueron creando durante más de 500 años. En los hechos, China ha importado desde Occidente métodos ya maduros de la Ciencia y miles de sus patentes. De otra manera jamás hubiera podido acumular know how y emerger desde su estructura permanentemente dominada por mandarines, por siempre torpes señores de la guerra.

¿Cómo China ha dado un salto enorme en apenas medio siglo? Lo ha hecho enviando millones de estudiantes a educarse en las Universidades de Occidente, mediante espionaje, robando o copiado patentes y con la complicidad de muchos inversionistas occidentales, que con mentalidad cortoplacista prefieren pagar sueldos mínimos y contaminar libertinamente, aunque luego pierdan sus secretos industriales y despierten al dragón dormido.

Sus estructuras sociales, no se han movido hacia una sociedad democrática. La meritocracia funciona en sectores científico-técnicos, donde hay que emplear fórmulas, planos y complicadas abstracciones matemáticas. Ello sustenta su emergencia industrialista, aun siendo en lo político un extraño refrito de Confucio, Mao y el estalinismo de la Rusia bolchevique de principios del Siglo XX.

Pero el acelerón se refleja en inestabilidad de la nave. Y su opaco sistema político desemboca en situaciones ambientales y laborales críticas, que en otros países serían atajadas por una prensa libre.  Ese secretismo envuelve también a los sucesivos golpes de respuesta ecológico (ecological backlash) virales como los de 1957-1958 (H2N2), 1968-1969 (H3N2), 1997-2004 (H5N1), 2003 (SARS), 2006 (Gripe aviaria), 2010 (Gripe porcina), 2013 (Peste Porcina), 2019-2021 Covid-19. Se hace cada vez más evidente que China ha manipulado informaciones.

OCCIDENTE-ORIENTE

La igualdad es una idea que se enarbola por ciertos círculos intelectuales y académicos como la solución a los males del mundo, y muy especialmente del “Capitalismo”.

Miles de intelectuales librescos, profesores que tienen un alto sueldo no por sus aportes concretos a la cultura sino por arreglos entre Rectores, Decanos y comisiones sin fin dentro de los muros universitarios, se dedican actualmente a odiar a los capitalistas, a las corporaciones y a ¡los burgueses! La “academia” vive en el país de las maravillas.

Desconoce u oculta intencionadamente (no sé qué sería peor. Por lo primero serían unos brutos; por lo segundo, unos maquiavélicos). , que los grupos humanos en su emergencia desde la barbarie, fuimos haciéndonos paulatinamente humanos y tambien liberándonos del flagelo de nuestras miserias (y la de los microorganismos), gracias a evolución cultural y moral que impulsaba el individuo, su higiene, la familia nuclear, el sexo regulado como parte del potencial biológico de los grupos humanos y sus culturas. Con el “creced y multiplicaos” las sociedades occidentales se encaminaron a hacerse más complejas, más diversas, más desiguales, por tanto, más (eco)sistémicas y productivas. Pero no, muchos de estos intelectuales se dedican a crear nuevos e indemostrados mitos, dentro de estos meten al amor en un gran saco, indiferenciado y fácil de encontrar en internet, mediante unas pregunticas de compatibilidad. Y luego dicen que…¡El amor es un derecho humano!

 ¿DEL TRASPIÉS A LA INVOLUCIÓN?

Las democracias industrializadas de Europa emergieron de la barbarie medieval dando traspiés sociales, políticos, científico-tecnológico por más de 500 años. Padecieron el autoritarismo atroz de Iván el Terrible, Luis XIV o Felipe II. Pasaron por el Capitalismo Agrario, Industrial y Especulativo. Luego de Cromwell, el militarismo quedó minimizado como un componente social, pero que no es ya más la columna vertebral del cuerpo social.

Las etapas recorridas son parte de complejos procesos de metamorfosis social y de emergencia de las democracias liberales, relacionadas con la Ilustración, el Racionalismo y el Liberalismo.

China, por el contrario, en su emergencia civilizatoria ha quedado entrampada en el militarismo, que aun ahora es su columna vertebral. Quedó autoexcluida de la evolución cultural o proceso civilizatorio, porque no se basa en el individuo sino en el grupo.  Sus estructuras sociales tienden a ser grupales, con muy poca preeminencia del ser individual.

China luego de 1980 se convertió en otra locomotora industrial mundial, no en base a la creatividad del entrepreneur . Ello es consecuencia principalmente de la visión corta (cortoplacismo) de políticos y gerentes de algunas grandes corporaciones occidentales. Sus emprendimientos tecnológicos, tienen que estar impulsados y fiscalizados por el PCCh y dentro de este la poderosa comisión Político-Militar.

Luego del Covit-19, se ha detenido al mundo. Es momento de bajarnos de carrito loco en que íbamos y sacar cuentas. ¿Se ha cumplido la esperanza de que no era peligroso habilitar al PCCh con un importante paquete tecnológico? ¿Es lógico ahora tener un competidor desleal, pero que a bajo costo ha importado toda una tradición occidental y ahora proclama que su ideología y Sociedad es superior? ¿los militaristas chinos han disminuido o aumentado su autoritarismo? ¿está imbuida la cultura china de un milenario autoritarismo de la que es incapaz de deshacerse? ¿estamos en medio de errores de industrialización acelerada o dentro de una guerra biológica? ¿Es esto un error de cálculo o simple ambición desmedida? ¿Podemos aplicar eso de Libertad-Igualdad-Fraternidad a la cultura china?

Si en USA o Europa hay alguien que ha habilitado tecnológicamete a China a plena consciencia, no es patriota. Si lo ha hecho pensando en las ganancias inmediatas de mano de obra muy barata, es idiota. Si no rectificamos, esperemos otros virus-PCCh y que los mandarines tomarán nuestros palacios de invierno, primavera, verano y otoño.

Andres R. Rodríguez es Científico, Biólogo. Investigador premiado con varios libros editados, entre los que se encuentran: «Lista de Nombres comunes y científicos de peces marinos cubanos (Nomenclator)» (1984, CIP, 82 pp); «Breve Diccionario de Biología Pesquera” (Mar y Pesca, 1986-1987 80pp), «Peces marinos importantes de Cuba» (1987, Ed. Científico-Técnica, 236 pp), “Ecología Actual, Conceptos Fundamentales” (2000, UdO, 134 pp.), “Maritime Dictionary-Diccionario Marítimo (Eng-Spa)” (2009, Ed. Myths and Books, 400 pp) ¨Fábulas vivas¨ (Amazon/Alexandria Library, 2015), «Colonial Havana˗Trinidad” (2018, Amazon/Ed. Alexandria 150 pp), «Havana 500 Anniversary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp). ), «Destellos al Alba” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp, Ensayo). «Caribbean Touristic Dictionary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 165 pp), «Ecologia para Ecotourismo» (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 380 pp), «La Verdad es llama” (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 180 pp) En preparación: «Caribbean Ecotourism and Submarinism Eng-Spa”, «Ecotourism Multilingual Dictionary”, «Diccionario de Biología Pesquera”. Ha sido finalista en los concursos literarios “Historias sobre la Historia”. Silva Editorial (2006, Barcelona.) y Premio Orola con “Tacto”, (2009, Madrid). Actualmente es hombre de negocios, consultor de pesca, turismo, medioambiente, periodista freelance.

2 Comments

  1. Pingback: Mandarines Vs. sires – – Zoé Valdés

  2. Alejandro González Acosta

    Estos artículos son un regalo de dioses, un verdadero agasajo intelectul: le quedo muy reconocido al autor por su brillante y original exposición, que remueve todas las neuronas muy positivamente.

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