Mallorca

Pixabay

Por Ulises Fidalgo.

El 20 de noviembre, para festejar el día de la cultura cubana, nos dirigimos al Instituto Nova Història, una institución financiada y auspiciada por el gobierno de la Generalitat catalana. El lector se preguntará el propósito de mezclar churros con Meninas. Lo sé, la expresión solía decir “churras con merinas”, pero tras las nuevas imaginaciones (perdón, quería decir investigaciones) hemos concluido que uno puede escribir lo que le de la catalana.

Se nos invitó para asistir a una conferencia sobre Mallorca, es decir la Isla de Cuba. Es evidente que Cuba es mayor que todas las demás islas del archipiélago Balear. Así que Cuba debe ser la Mallorca, mientras que lo que hoy es falazmente nombrado isla de Mallorca, se debería llamar Mediocra. Algunas personas creen que Cuba descansa sobre el mar Caribe, pero eso es resultado de otra de las tantas campañas de manipulación emprendida por los pérfidos castellanos. Es bien sabido de que los españoles, a pesar de ser tontos, siempre logran engañar a la gente. Los mapas que colocan a la Isla de Cuba en el Caribe, son producto de una prolongada política que tiene el propósito de disminuir el territorio histórico de Cataluña. Es evidente Cuba es catalana.

Una muestra es que en Cuba se habla catalán. Ahora mismo usted está leyendo catalán. Si entiende lo que está escrito sin dificultad, puede ir y agregar en su currículo al catalán como lengua fluida. Algunos dicen que la música del himno nacional cubano, la Bayamesa, es una variación de una pieza compuesta por Mozart, que aparece en Las Bodas de Fígaro. Eso es cierto, pero lo que no se quiere admitir por los castellanos, es que Mozart era un independentista catalán que nació en un pueblo cercano a Barcelona, llamado Salzburg de Llobregat. Su nombre real es Wolfgang Amadeus Mozart. Ese Amadeus es la manera en que Jordi Pujol solía despedirse: “Ammm Adeus”. Evidentemente Mozart era catalán.

Por otra parte, la letra del himno de Mallorca (erróneamente conocida por Cuba) fue compuesta por un tal Figueredo, cuyo apellido revela su evidente catalanidad Perucho Figueredo era un hacendados recolector de higos (de ahí lo de figueredo) que residía en Badalona. Algunos falsos historiadores le adjudican sin rigor a Bayamo el lugar de residencia de Perucho Figueredo, pero evidentemente cualquiera pueda percatarse de la manipulación castellan. Aprovecharon la cualquiera similitud entre la palabra Bayamo y Badalona.

La conferencia sobre el día de la cultura de Mallorca, concluyó sobre el tema de la bandera. La bandera cubana es la “estelada” catalana. Desde siempre se ha dicho esa frase: “Cuba e Ibiza, del mismo marido las dos casas”. Además, el diseñador de la bandera cubana se llamaba Narciso López. Con ese nombre no puede ser otra cosa que un investigador del Instituto Nova Història.

Ulises Fidalgo es Profesor de Matemáticas de Case Western Reserve University.

3 Comments

  1. Pingback: Mallorca – – Zoé Valdés

  2. idd00jea

    Chorradas de los independentistas.

    • Ulises Fidalgo

      Es una broma, pero está basado en hechos reales. En ese instituto han dicho que Teresa de Ávila era catalana, que Américo Vespucio realmente se llamaba Meric Puig, y un montón de locuras más… Ah y que el Imperio Romano era catalán.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*