La señal de la L

La Habana, 2002.Por Regis Iglesias Ramírez.

Cory Aquino la hacia en Filipinas allá por los años 80s como gesto de Libertad frente al gobierno autoritario del héroe de la segunda guerra mundial devenido en dictador corrupto Ferdinando Marcos. Fue la primera vez que vi esa señal en algunas fotografías que aparecían en la revista Newsweek que traía mi padre a casa.

En los 90s me enteré que el mismo signo pero hecho apoyando la mano sobre la frente era usado por los norteamericanos para hacer burlas a las personas que en su idiosincrasia llaman ellos «loser», perdedor.

Sería el año 1996 cuando se me ocurrió llevarle a Oswaldo un diseño que identificara a nuestro Movimiento Cristiano Liberación que fuera utilizado como membrete en cada documento y declaración que hiciéramos pública.
No fui nada original, era una ele minúscula y corrida que imitaba la ele utilizada por los primeros cristianos para identificarse.
La forma recordaba un pez, como el que colgaban en las puertas o ventanas los seguidores del Carpintero de Galilea para significado que estarían reunidos recordando al Mesías y sus enseñanzas sin llamar la atención de ajenos en aquellos tiempos de persecución y martirologio.
A Oswaldo le gustó.
Pero en la conversación salió a relucir el recuerdo de Pedrito, un vecino suyo que era masón y simpatizante del MCL, que siempre le dijo que hiciéramos la ele con los dedos meñique, anular y del medio doblados sobre la palma de la mano formando una m con ellos y el índice y anular estirados y formando una perfecta escuadra en forma de L. Las líneas de la palma generalmente marcarían una  C.
Oswaldo me dijo «Recuerdo a Pedrito, ya enfermo terminal que durante una de las últimas visita que le hice, postrado en su lecho haciéndome la L con su mano me dijo, Nunca se olviden de la L…»
Me quedé impresionado con la historia y con la idea que me pareció magnífica y casi sin dejarlo terminar le apostillé: «No se hable más, adoptaremos la L, no hay mejor signo que ese. Churchill tenía su V de «Victory over Germany» y Victory over Japan» en la segunda guerra mundial, nosotros tendremos nuestra L de «Liberación».
Recuerdo que algo hablamos sobre el significado que le dan los anglosajones al signo, pero nosotros éramos cubanos y nuestro signo representaría para los cubanos el ansia y compromiso de nuestro Movimiento en lograr todos los derechos y la Liberación de nuestros compatriotas..
De vuelta a Lawton le hice una visita a mi amigo el pintor y diseñador Carlos Castillo, ya fallecido y le pedí que me diseñara una mano haciendo la señal de Liberación. Carlos siguió mis instrucciones y le dio color a los tres dedo en forma de m y rojo al índice y el pulgar a manera de L.
Quedaba muy rígido y me sugirió darle un poco de inclinación «para dar  mayor sensación de movimiento» me dijo.
El resultado en la pantalla de su computadora era estupendo.
Pero cuando fui a casa de Kalia, la novia de Arsenio, uno de los jóvenes de nuestra parroquia Santa Clara de Asís, en Lawton, pues ella tenía también una computadora y una impresora que funcionaba con cinta de máquina de escribir y probamos a imprimir el diseño de Carlos, no había manera que funcionara pues no estaba tan sofisticada aquella primitiva Acer donde Ernesto Martíni era el campeón de los juegos de mesa digitales, y comencé a rediseñar una mano mucho más simple tal como permitía la computadora.
Dias después se la llevé a Oswaldo impresa en varias hojas y le dije que ya podía utilizar nuestro signo en los documentos oficiales del Movimiento.
Pero no fue hasta tiempo después, los días previos a la entrega del Proyecto Varela que en una foto que nos hicimos Oswaldo, Tony Diaz, Miguel Saludes y yo ante una de las cajas donde guardábamos las firmas ya verificadas y listas para ser presentadas a la Asamblea Nacional con la demanda de Referendo que la usé.
No sé por qué me dio por hacer la L con mi mano para aquella foto. Ni Oswaldo ni los otros la hicieron, no tenían aún la costumbre. Ahí está la fotografía con un póster con la imagen del padre Feliz Varela, que había realizado el pintor, amigo, viejo rockero y activista del MCL, Luis Torres, detrás de nosotros.
Eso creo fue un día 7 o 8 de mayo, no recuerdo bien. Fue los días previos a la presentación. La foto tampoco recuerdo quien la hizo, creo que algún amigo extranjero que nos visitó, algún periodista o miembro del cuerpo diplomático acreditado en la Habana a quien habríamos llamado para dejar constancia de que las firmas estaban ya y serían presentadas cuanto antes.
El 10 de mayo cuando nos bajamos del automóvil de Jorge Colmenero y comenzamos a caminar hacia las oficinas de atención a la población para presentar las firmas hice nuevamente la señal de Liberación con mi mano.
Al salir y ya retirarnos en el viejo Chevrolet de Jorge, Oswaldo sacó su mano por la ventanilla haciendo la L y yo tras él lo secundé.
El tiempo previo a nuestro secuestro en marzo de 2003 pedí a una amiga en Italia que me hiciera unas cuantas pegatinas con la mano y el signo de Liberación. El primer envío llegó sin problemas y las repartimos por toda la isla a nuestros activistas y simpatizantes.
Mi bicicleta era una pegatina ambulante. La tía Beba al enterarse de mi arresto las retiró todas para intentar protegerme, pues había dejado mi medio de transporte en su casa y pensó que eso me incriminaría más si hacían un registro y ocupaban mi entrañable bici.
El signo de Liberación comenzó a ser nuestra marca distintiva y todos los amigos solidarios que llegaban del exterior nos identificaban por él.
Tanto así que unas semanas antes de nuestro arresto, amigos suecos nos regalaron unos sellos con el signo de «la mano y la L de Liberación». Mi madre pudo salvar, luego del registro y robo de mis escasas propiedades que confiscaron los de la policía política en mi casa, uno que usaba yo y me lo dio el día que partí al destierro. Volver a ver mi sello con la L me emocionó.
El mismo día de las farsas judiciales a las que fuimos sometidos al entrar esposados en el Tribunal en la puerta estaba Jeny Díaz, la hija mayor de Tony, con quien sería juzgado. Ella me hizo el signo de Liberación con su mano justo cuando íbamos a entrar en el recinto y pasábamos a su lado. El gesto me pareció sublime y respondí con mis manos esposados a Jeny. Ella sería una de las valerosas hijas que pronto se manifestaron cada domingo en reclamo por nuestra libertad. Hay que recordar que de los 75 arrestados en la Primavera de Cuba en 2003 habían 23 miembros del Movimiento Cristiano Liberación y más de 45 gestorías y firmantes de la demanda del Referendo sobre el Proyecto Varela. Sentí orgullo de las Damas de Blanco que comenzaron a hacer aquella L, también de Libertad y Vida, que luego de la escalada represiva Oswaldo popularizó en contra del  «socialismo o muerte» que el régimen daba por opción al pueblo cubano sometido.
Lo último que hice antes de abordar el último de mi grupo que partimos al destierro fue detenerme al borde de la puerta virarme hacia el cielo cubano tomando todo el aire de mi tierra que cabía en mis pulmones y mirando a nuestros secuestradores que estaban parados al pie de la escalerilla levante mi mano haciendo la señal de Liberación como un último, por el momento gesto, de quien parte, parafraseando a Martí, «vencido», pero con el sueño irrenunciable de volver a vencer en esta gesta por los derechos de nuestro pueblo.
En estos años de destierro también hemos continuado con nuestra señal de Liberación. El numeroso grupo de miembros del MCL y los gestores del Proyecto Varela nos identificamos de inmediato por la señal, nos decían «los de la L».
Igual amigos venezolanos y nicaragüenses con los que hemos compartido la hacen y nos alegramos cada vez que hemos visto fotografías de la oposición de esa pueblos hermanos haciendo la señal que es de Liberación y de Libertad.
El régimen cubano les envía represores, nosotros les damos nuestra L  y es un honor compartirla juntos como juntos luchamos por el mismo anhelo, el mismo sueño de Liberación.
Regis Iglesias Ramírez es poeta y escritor. Ex preso político vive desterrado en España. Portavoz del Movimiento Cristiano Liberación (MCL).
Oswaldo Payá y Regis Iglesias Ramírez con la señal de la L de Liberación
El joven asesinado por la tiranía castrista en 2012 junto a Oswaldo Payá, Harold Cepero, miembro del MCL

4 Comments

  1. Pingback: La señal de la L – – Zoé Valdés

  2. Félix Antonio Rojas G

    Gracias Regis una vez más por tu historia y por estar siempre del lado de la verdad…

  3. Mis más elevados respetos hacia usted hermano. Ha Sido una vergüenza descarada el artículo por encargo de Cibercuba. Y digo por encargo porque hay que ser un periodista miserable para no saber que ese símbolo no es de quién se le adjudicó. Estos medios de prensa que ocultan la verdad, la tergiversan y sobre todo la modifica en favor de agendas y caudillismo son tan o más dañino que el propio Castrismo. Usted desde hoy integra mi selecto grupo de personas admiradas. Abrazo desde la Corresponsalia de ZoePost en Texas

  4. Teresita diaz

    Ese signo siempre será una parte entrañable de tan larga lucha una que fue tan desconocida en la isla durante tanto tiempo, fueron tiempos duros para ustedes, sigamos confiando en que el tiempo de Dios no ha llegado y roguemos por poder ser testigos
    . Mi admiración y agradecimiento para el movimiento cristiano de liberación. En paz descansen los muertos.

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