La elección

Por Ulises Fidalgo.

 

Obra en un solo acto muy apresurado, precoz.

 

Personajes:

 

Orquídea : Mujer con nombre de  flor parásita

 

Aby: Apócope de Abraham, en la Biblia padre del Ismaelillo.

 

Paris: Alejandro de segundo nombre en la Iliada. Busca pleitos profesional, pero que no resuelve ninguno.

 

La escena ocurre en un apartamento lujoso.

 

Orquídea: Estoy muy brava con nuestros lobistas en Washington. No me avisaron de un grant que da una pila de dólares. Eso nos podría solucionar todos los problemas financieros de nuestra organización. La última vez que hicimos el Congreso Anual de las Islas Seychelles contra el Castrismo, el novio de la prima del amigo íntimo del ex de tu hermana, no pudo volar en primera clase.  Y ahora vienen tiempos peores.

 

Aby: ¿Queda todavía algún grant que no nos hayan dado? ¿Cómo te enteraste?

 

Orquídea: Leyendo, Aby, leyendo. Tú te haces el intelectual y que lees mucho, pero sólo lees boberías que no resuelven nada. Aquí la que busca los grants soy yo.

 

Aby: ¿Cómo que tonterías? Soy el mejor escritor cubano de todos los tiempos y eso es gracias a mis lecturas. El hecho de que aún no haya publicado mi gran obra es que soy una persona reservada.

 

Orquídea: Me encanta cómo eres, Aby. ¡Eres tan original! Te amo. La mayoría de los autores intentan publicar sus escritos, pero tú eres especial. Lo haces todo al revés. Escribes para tu intimidad, pero te masturbas para el público.

 

Aby: No me estaba masturbando simplemente. Estaba tratando de mostrar a la plebe en qué consiste tu proyecto para obtener la libertad de Cuba.

 

Orquídea: ¿El plebiscito?

 

Aby: Sí, tu plebiscito. El voto de la plebe. Si quieres convencer al populacho, hay que explicarle las cosas de manera que puedan entender. Sobre todo a la plebe cubana que padece de ese exceso de melanina que no les permite razonar.

 

Orquídea: ¿Melanina?  ¿Qué tiene que ver la Primera Dama con el plebiscito?

 

Aby: Orquídea, eres blanca por gusto. Estaba diciendo que los negros no pueden razonar como yo, y que todo hay que explicárselo con sensaciones.

 

Orquídea: ¿Pero cómo puedes explicar un plebiscito con una masturbación?

 

Aby: El plebiscito que tú promocionas es para preguntarle al populacho si quiere una democracia donde haya elecciones y que tengan todas las garantías legales.

 

Orquídea: Así es

 

Aby: Pero el plebiscito ya sería una elección en sí misma , y si se pudiera realizar, entonces ya se podrían hacer elecciones con garantías.  ¿Qué sentido tendría preguntarle al populacho si quieren algo que ya tienen?

 

Orquídea: Sí, ya eso nos lo han preguntado antes, y no tengo respuesta. ¿Pero qué tiene que ver todo esto con tu masturbación?

 

Aby: No tenemos posibilidad de tener elecciones, y nosotros estamos pidiendo que nos dejen hacer una elección para preguntar si queremos tener elecciones.  Es lo mismo que cuando te estás cayendo por una escalera y no tienes de donde agarrarte, siempre te podrás agarrar de tu propia erección.

 

Orquídea: Pero si te agarras de tu propio pene te vas a caer de todas maneras.

 

Aby: Claro, pero si te agarras bien y le das movimiento, puede que te de mucho placer mientras te despetroncas.

 

Orquídea: Eso es una paja, Aby.

 

Aby: Lo has comprendido, lo del plebiscito es una paja.

 

Orquídea: Por fin te entiendo. Te masturbaste, sólo para explicar la idea del plebiscito, pero no entiendo para qué tenía que echarlo todo sobre la bandera cubana.

 

Aby: Bueno, use la bandera porque la vez anterior me regañaste cuando me limpie con las cortinas.

 

Orquídea: Está todo claro. Ahora pongámonos para lo importante. Hay que pedir este grant. Pronto hay elecciones… No me mires así. Dije elecciones, no erecciones… Hay elecciones y no sabemos quién va a ganar. Tenemos que ahorrar, porque sino habrá que trabajar en algo productivo.

 

Aby: No, hay que buscar una solución. Trabajar nunca. ¿Si tengo que trabajar de dónde voy a sacar el tiempo para escribir? ¿Dónde leíste sobre ese grant?

 

Orquídea: En este libro de historia. Escucha: “En la victoria del Norte sobre el Sur, que resultó en fin de la esclavitud de los negros, fue imprescindible el General U.S. Grant.” ¿Ves? Es un grant que se otorga de modo general en U.S. a causas contra la discriminación. Esa vez lo usaron para ayudar a los negros del Sur.

 

Aby: ¿Serás bruta? U.S. Grant fue un general de en la Guerra Civil Americana. Se llamaba Ulysses Simpson Grant. Grant es un apellido, como el de “Los hijos del Capitan Grant”.

 

Orquídea: ¿Y quiénes son esos niños que se han llevado un grant que no nos han dado a nosotros?

 

Aby: Orquídea, déjalo ya. No hay más grants para repartir. Tendremos que vivir con lo que hay.

 

Orquídea: ¿Pero qué vamos a hacer? Ahora con las elecciones va a cambiar el Congreso y podríamos perderlo todo. Mañana tengo una entrevista y seguro me preguntarán sobre quién quiero que gane.

 

Aby: Esos temas son muy bajos para mí. Yo ahora estoy enfrascado en un poemario que no sé cómo titular. La portada será una foto mía con mis rizos chorreando y con el culo empinado. Pensé llamarle “La crin hirsuta”, pero si en la foto salgo con el pelo flácido, la gente se preguntará dónde tengo la crin hirsuta. Así que mejor le llamo “Espantado de todo me refugio en…”, y le pongo el nombre del Presidente que salga.

 

Orquídea: Pero yo tengo que responder mañana.

 

Aby: Espera a que venga Paris. Según tú, él es la voz de Cuba y seguro tendrá respuesta para tus cuitas.

 

(Llega Paris acompañado de un buen mozo).

 

Paris: Buenas noches, o buenos días. No sé ni en qué día estamos. La vida es un Carnival, y lo que traigo conmigo es un caníbal.

 

Aby: Ya veo, ¿Fuiste a la caza del jabalí?

 

Paris: No, me compré un cerdo de corral. Voy a usar durante unas horas la habitación del fondo.

 

Orquídea: Espera, tengo que hacerte una pregunta.

 

Paris: ¿Puede ser después?

 

Orquídea: Me urge.

 

Paris: A mí también…. Bueno, pregunta.

 

Orquídea: Mañana tengo una entrevista y me van preguntar sobre quién quisiera que gane en las elecciones, y nosotros necesitamos los grants,. No podemos  comprometernos con nadie. ¿Qué debo decir?

 

Paris: Pero esa es una pregunta muy trascendental para mis aspiraciones actuales, que son irme a la suite a que me endulcen el ácido.

 

Aby: Déjalo ir. Él necesita cranque para arrancar. Ya se le ocurrirá algo cuando termine.

 

Orquídea: Esta vida de activista anticastrista tiene muchas angustias y sin sabores. Ah loca, ¿Dónde estarán?

 

Paris: En el cuarto de atrás.

 

(Paris se va con su presa)

 

Orquídea: No sé quién va a ganar. Y las encuestas se equivocan muchas veces. No sé si decir en la entrevista que soy de izquierdas o que soy de derechas. Si digo que soy de centro simplemente van a creer que no quiero comprometerme. Bueno, se van a dar cuenta. Necesito dar una respuesta radical pero que no me comprometa.

 

(Se escucha a Paris a lo lejos)

 

Paris: Ahí, dale, en el centro. Profundo. En el extremo centro.

 

Aby: Escucha, Orquídea. Paris te ha dado la respuesta. Somos de extremo centro. Di que eres de extremo centro.

 

Orquídea: Extremo centro. ¡Qué profundo!

 

Aby: ¡Qué puntería!

 

 

Telón.

 

Ulises Fidalgo es Profesor de Matemáticas de Case Western Reserve University.

5 Comments

  1. Heidys Yepe

    Jajaja. Buenisimo!

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