Política

La ejerceremos nosotros mismos

Por Guillermo “Coco” Fariñas Hernández.

La Chirusa, Santa Clara, 21 de julio del 2026; (Cartero Antitotalitario).

Desde principios de los años 90 del pasado Siglo XX, los cubanos estamos oyendo pronosticar: “…Lo que le queda a la Dictadura Castro-Comunista son sólo unos meses…”. El referido vaticinio, lejos de hacer a los habitantes de Cuba más optimistas, cada día los convierte en unos gobernados mayoritariamente escépticos y desgraciadamente pesimistas frente a los golpes de la Historia de Cuba con los Estados Unidos de América y que han sido políticamente frustrantes.

Las generaciones de cubanos que residen tanto dentro como fuera del país, ya son varias y cada una de ellas ha padecido en carne propia, las frustraciones de quedarse agarrado a la brocha, mientras quitan la escalera, porque el llamado Mundo Libre, encabezado por los Estados Unidos de América, se ha llevado la escalera de apoyo, de un pueblo cubano que funciona hace casi 70 años como rehén de una encumbrada Casta de Verde Olivo, que ya se le acabaron las caretas.

Es cierto, que la potencia mundial indiscutible en la que derivó los Estados Unidos de América, ha tenido cortos y fluctuantes periodos de tiempos, en que ha apoyado a los cubanos anticastristas de todas las modalidades de lucha existentes. Pero las diferentes Administraciones instaladas en Washington han intentado quedar demasiado bien, ante la opinión pública internacional, pero sobre todo frente a la siempre ruidosa Izquierda Mundial.

Los cubanos nacidos antes de la Revolución y todavía vivos, recuerdan la enorme decepción que significó la falta de apoyo logístico directo de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América, cuando la expedición anticastrista por Bahía de Cochinos o Playa Girón. Cuando el después ejecutado ante todo el mundo Presidente John F. Kennedy, se lavó las manos y nunca dio la orden, para que entraran a la batalla la US Air Force y la US Navy.

Como también resultó una enorme frustración entre los enemigos del Castrismo, que aquella misma Administración Kennedy desaprovechó los datos de la correlación favorable a Washington en armas nucleares, que entregó el Coronel Oleg Penkoski, quien trabajaba para la Dirección Principal de Espionaje (GRU) de la Unión Soviética y que unos meses después, le costaría su propia vida a ese temerario oficial anticomunista soviético, insertado en las entrañas del Kremlin.

Tras las degradantes estafas que significaron la tolerancia ante las victorias del Comunismo Mundial en Bahía de Cochinos y la Crisis de los Misiles en el Caribe, en abril de 1961 y octubre de 1962. Los opositores políticos cubanos observaron impotentes y frustrados, como las legendarias Guerrillas Campesinas Rurales eran abandonadas a su suerte en su último bastión de combate al Comunismo Tropical, que fueron las montañas del Escambray en la antigua provincia de Las Villas.

Como me expresó Julián un ya fallecido y viejo zapatero anticomunista del barrio “La Chirusa”: “…después del embarque que nos metieron Los Yanquis durante la Crisis de Octubre, yo perdí toda esperanza de derrocamiento del Comunismo en Cuba y hasta me hice miembro de los CDR -Comités de Defensa de la Revolución- y le dije a mi mujer, que ella se metiera en la FMC -Federación de Mujeres Cubanas- o nos marcaríamos ante los chivatos del barrio…”.

Con los acontecimientos anticomunistas de la Polonia Socialista y el surgimiento del “Sindicato Solidaridad”, que al final trajo el derrumbe del oprobioso Muro de Berlín, con la caída de todos los países que conformaban El Campo Socialista Europeo y la desintegración de la Unión Soviética otra generación de cubanos volvió a tener esperanzas sobre el derrocamiento del CastroComunismo, entre finales de los años 80 y principio de los 90 del Siglo XX.

Sin embargo; desde Washington y otras capitales del Mundo Libre, fundamentalmente desde Madrid, España se impuso la teoría, de que a la Junta Militar Castrista no había que aplicarle medidas de fuerza y que los propios gobernantes del Castrismo harían los cambios pro democráticos necesarios para la Libertad de Cuba. Fidel Castro y su séquito hicieron todo lo contrario a lo esperado y radicalizó el ejercicio del Poder Político, por lo que la represión aumentó hasta el infinito y mucho más severa y sofisticada.

A partir de la Administración Obama los cubanos volvieron a tener ilusiones de liberarse del Comunismo y desde Washington estuvieron 8 años y 2 mandatos presidenciales, vendiendo la mentira, que se estaban realizando “conversaciones secretas” entre ambos Estados y pronto vendrían cambios políticos. Algo que jamás ocurrió y la única cuestión a agradecer a la primera Administración Trump y a la Administración Biden, es que dejaron de engañar a los cubanos de a pie con falsas esperanzas.

Con la llegada de la segunda Administración Trump, quien escogió al cubano-americano de Miami, Marcos Rubio como Secretario de Estado o Ministro de Relaciones Exteriores de la gran potencia mundial. Las esperanzas de la liberación de Cuba del Castrismo se han renovado en muchos cubanos, aunque quedan muchos nacidos en la Isla con una marcada desconfianza, respecto a sí habrá o no medidas de fuerza determinantes contra la actual Dictadura NeoRaulista.

Toda esa desesperanza proviene, de otras frustraciones a lo largo de la Historia Cuba-Estados Unidos de América y que no se le aplique a la Junta Militar de La Habana las medidas de fuerza necesarias, para desplazarla del Poder Político. Además, todos esos cubanos escépticos están observando, que los Estados Unidos de América ahora mismo están involucrados en una guerra con Irán. Un país del Medio Oriente, que geoestratégicamente es más importante para Washington que Cuba.

También es cierto; que desde las oficinas de Marcos Rubio se está implementando una Guerra Híbrida contra El NeoRaulismo en toda regla y se construye una narrativa sobre la peligrosidad de Cuba versus Estados Unidos, algo muy conveniente para justificar cualquier medida de fuerza determinantes. Se hace esencial repetir hasta la saciedad, que El Castrismo comenzó a invadir América en una época tan temprana como Abril de 1959, con su invasión a Panamá y el intento de dominio sobre El Canal Interoceánico.

De todas maneras, entre las desesperanzas, frustraciones, incertidumbres y las constantes promesas de Donald Trump y Marcos Rubio de derrocar definitivamente a la Junta Militar NeoRaulista que desgobierna, ya hace 67 años en La Habana, los cubanos también se enfrentan a los cada vez más largos apagones eléctricos, los altísimos precios de los alimentos, las carencias de medicamentos y la falta de agua. Por lo que se esperan mayores manifestaciones en la vía pública, pues El Castrismo ha convertido a Cuba en un lugar invivible.

Todo esto lo que hace, que las protestas en las calles sean diarias y cada jornada qué pasa, las exigencias se hacen más políticas y menos sociales. Algo que está disparando El Nivel de Protestabilidad Social, una Protestabilidad Social que ya es cotidiana en Cuba. Debido a lo antes descrito, algunos cubanos ya están concientizando: “…si los yanquis no aplican por fin la fuerza, esa fuerza tan necesaria aquí la ejerceremos nosotros mismos …”.

Licenciado en Psicología
Guillermo “Coco” Fariñas Hernández
Coordinador General del FANTU
Preso Político en 3 Ocasiones
Premio “Andrei Sajarov” Sajarov a la Libertad de Conciencia en el 2010 del Parlamento Europeo.

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