Por Omar Sixto.
Desde Buenos Aires sigo gritando por mis hermanos cubanos, por mis padres, por todos los buenos. Nuestra nación colapsa, implosiona. Hace 67 años Cuba funcionaba como el resto de los países del mundo. Con defectos y virtudes, pero era normal. Hoy es un campo de concentración gracias, y por culpa, de una Junta Militar al servicio de una familia maligna. Se llaman Castro, Guevara… y contando. Justicia y castigo. El wifi mi Miraille y Villegás me falló, pero el mensaje ahí está. Acompáñenos, no lo demoraremos. Por Cuba libre todo. Siempre.















