Sociedad

La continuidad del coronavirus ¿Cuál es el meollo y cuál nuestra resiliencia?

Imagen Godsgirl Madi para Pixabay

Por Lucimey Lima Pérez.

Desde el comienzo de la pandemia COVID-19, por si existiera alguna duda…, se despertó una ola de tensión mundial. El cierre de negocios a comienzos del 2020 ocasionó desempleo masivo que aun acarrea situaciones muy difíciles. Fue un choque que vivimos todos, con las características de cada zona de la Tierra, con cada tipo de afrontamiento y con el abordaje profesional, como sufriente y como consolador profesional. Quisiera poder conversar sobre otro tema, pero creo que es “pan caliente”.

En el presente, aun atiendo a personas que no han conseguido trabajo, o, quizás, el trabajo que desean, “viven” con aportes gubernamentales que no son generosos, pero que permiten sobrevivir. El estímulo para activar la motivación es arduo, entendible y posible.

A mi juicio clínico y a mi experticia, aun ante la clara evidencia de los cambios de vida y del confinamiento, la necesidad es de entrar dentro de uno mismo, tratar de solucionar la presente condición de vida y no perder tiempo en las posibilidades económicas, probablemente provisionales, pero surtidoras, el disfrute que podríamos tener y que frecuentemente menoscabamos. Imagino el plan de un viaje, internacional, nacional, incluso local, y las limitaciones, por razonamientos admisibles que pueden provenir. Palabras de abuelas: “pues será en otra oportunidad”, “no te preocupes, que pronto vendrá un alivio”, “diría mi Padre ‘eso no es puñalá pa’ gallo guapo, seguir adelante”.

Abro paréntesis “puede que sí”. Lo cierro y lo reabro “puede que no, ante la incertidumbre, que es uno de los dis-estreses más agotadores que existen”. ¿Podremos?

Es imposible negar los grandes embates ocasionados por la amplia distribución del virus y la aparición de nuevas variantes. Considero que las situaciones particulares no deben ser menospreciadas, porque sus consecuencias son enormes. Varios estudios citan alteraciones cardiovasculares, disminución de la respuesta inmune, propensión a la depresión y riesgo de demencia. Además, consideremos las alteraciones de un sujeto que ha sobrepasado la COVID-19. Tengo testimonios de personas con gran coraje que han sobrevivido y que se enfrentan con entereza a las consecuencias. Dolorosamente, no siempre es así. Las manifestaciones, luego de haber pasado por la enfermedad, son de orden neuropsiquiátrico en su mayoría, lo cual considero muy relevante y muy poco tomado en cuenta ni por la mayoría del personal de salud y ni por la población. Luego nos queda la gran responsabilidad de mantenernos inmunes y poder manejar las preocupaciones ligadas a la ansiedad de la agresión, la prevención y el fuerte embate.

La reducción del ánimo durante un período que no aceptamos por injusto y por malsano es normal, hasta cierto punto, esto es, hasta que nos damos cuenta que estamos vivos, sanos, puede que afectados físicamente, puede que afectados por pérdidas que siempre serán inexplicables, así como dolorosas o porque empatizamos, o porque trabajamos en el desarrollo de diferentes tipos de estrés, no vale cómo, lo importante es esa solidaridad que no tiene que ver con ninguna tendencia ideológica, sino con nuestra capacidad necesariamente humana de empatizar.

Me encantaría enviar mensajes alentadores, estoy en el meollo del problema en una región específica del mundo, también en contacto continuo con colegas en varios aspectos del saber en inmunidad, vacunas, y atención médica. Me preocupa que no atendamos más y más la salud mental en tiempos de crisis.

Añado, finalmente, que me atañen los niños y adolescentes, pero eso sería otro tópico dentro del gran tema.

Mientras… analicemos nuestras situaciones particulares miremos al futuro sin dejar vacío en el aquí y el ahora. Cuidarse no cuesta mucho…

Caso. Cirujano de 45 años, luego de COVID-19 se enfrentó a insuficiencia renal. Sus padres, ambos médicos activos. Su hermana de 54 años fue compatible y decidieron hacer el trasplante en el mejor sitio y más completamente equipado, lo corroboro. No sé qué pasó exactamente, tengo mis impresiones médicas, murió… por lento sangramiento interno.

No sé qué consideran, usar nuestras creencias existenciales alivia, hagámoslo… UNIDOS EN EL MUNDO.

Con gran respeto a las creencias. Adviento. Una de las venidas de Cristo a nosotros. Oremos.

Lucimey Lima Pérez es Psiquiatra, Psicoterapeuta, Máster y PhD en Neuroquímica. Investigador Emérito del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

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