Insomnio del dos de mayo

Ulises Fidalgo con ZoePost en Cleveland

Hoy es dos de mayo, y en Madrid hay elecciones el cuatro. Antes, cuando la noche no acababa, al llegar a la chocolatería de San Ginés debías aceptarlo. La noche había acabado. Si llegabas solo, solo te irías a tu resaca.

– Un café – por favor.

– ¿Cómo quieres el café?

– Solo y oscuro como muchas de mis noches- un último intento con la camarera.

¿Quieres seducir a la camarera de San Ginés? ¡Qué original! Eres la expresión viva del fracaso. ¿Solo y oscuro, has dicho? Mejor hubieras completado “Solo, oscuro y caliente, como muchas de mis noches”. Ella, claro, sólo te sirve el café solo.

No es recomendable un café tan tarde. Bueno, tan temprano. Es la típica hora tonta donde todo es relativo. En San Ginés se toma chocolate espeso con churros, no café. Chocolate espeso. En Cuba le llaman chocolate a la española. El mismo de las cuentas claras. Pero te dices que ese café es un secreto homenaje al dos de mayo. Sí, sí, y supongo que también la cafeína de los cubalibres y los calimochos de esta noche han sido también una muestra de tu nuevo patriotismo español.

No habría puente de mayo de no ser por el café- Insistes-. Dicen que la revolución francesa  fue por causa de que el pueblo de París no tenía pan ni croissant, pero lo cierto es que ocurrió porque los atormentados de la ciudad tenían mucho café. ¿Conoces algún revolucionario que duerma bien? Una revolución es siempre la obra de un insomne atormentado. Por eso dicen que es un sueño, que luego descubrimos en pesadilla. Pascal escribió: “Todas las desgracias del hombre derivan de no ser capaz de estar tranquilamente sentado y solo en una habitación.” Eso es cierto, pero disminuirían si todos nos fuéramos a la cama a la hora de dormir. Los revolucionarios nunca deciden irse a la cama. Deambulan por los rincones de sus casas evitando el dormitorio, hasta que a veces la cama los encuentra inconscientes, y caen contra su voluntad “Sólo los cristales se rajan, los hombres duermen de pie”. Es el café.

La idea de no trabajar el primero de mayo para festejar los atentados terroristas de Chicago, se la debemos a un cafetalero cubano, tal vez español, francés, haitiano, quizás esclavo, tal vez esclavista, comunista, capitalista. Lo seguro es que no estaba bien de la cabeza. Pablo Lafargue era hijo de un terrateniente francés y una liberta haitiana. El matrimonio escapó hacia Santiago de Cuba huyendo de la revolución. Fue uno de los tantos franceses que convirtieron a la Isla de Cuba en una gran exportadora de café tras el desastre haitiano. Lo lógico sería pensar que el hijo de dos exiliados, escapados de una revolución, nunca sería revolucionario. Pero si es un cafetalero, qué otra cosa puede hacer con su insomnio más que utopías.

Estudió en París y contaminó sus noches con lecturas de un autor que vivía en Londres pero escribía en alemán. El inadaptado Carlos Marx. Era lógico que se hiciera marxista. Un marxista es el resultado de un niño de familia acomodada, que quiere superar a sus padres, pero que se da cuenta de que ha llegado a la edad de trabajar. Y no le gusta. Comienza a imaginar un mundo de abundancia extrema donde el trabajo sería innecesario. Como bebe mucho café, ese deseo se extiende durante toda la noche y llega a asaltar el día confundiendo el sueño con la realidad. Escriben manifiestos y tratados esperando polinizar las mentes de otros vagos insomnes.

Pablo Lafargue escribió el ensayo: “El derecho a la pereza”, donde argumenta que después de la revolución no se debería trabajar. Está lleno de sensatez, porque ¿cómo vas a convencer a alguien que emprenda una revolución, si le dices que de todos modos va a tenerse que levantar todas las mañanas para ir al trabajo? Las revoluciones se hacen para no trabajar más. Así a nuestro santiaguero se le ocurrió que el día de los trabajadores, no se trabaje. De ahí el  primero de mayo. El dos de mayo se lo debemos a otro insomne francés. Un nacionalista corso reconvertido a emperador. Napoleón tuvo un sueño: llevar la luz de la razón desde Rusia hasta Portugal, a cambio de las obras de artes que deberían ir hacia París. Incluyendo alguna que otra Pirámide de Egipto. Todo es posible con un buen café.

A esta hora en Madrid con el aroma del café y bajo la luz fría de los despachos, hay personas imaginando el modo de evitar que la derecha gane este martes cuatro de mayo el gobierno de la comunidad de Madrid. Por suerte las cosas no les están saliendo bien. Tal vez deberían probar con el chocolate espeso y las cuentas claras, pero entonces no serían revolucionarios. Mientras tanto no te duermas en los laureles, porque ellos están despiertos. Si todo sale bien, se volverá a abrir la ciudad y en la verbena de la Paloma volverá el oscuro chocolate de San Ginés.

 

Ulises Fidalgo es Profesor de Matemáticas de Case Western Reserve University.

6 Comments

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  2. idd00jea

    Muy bien hilado lo del exilado francés en Cuba, lo de Chicago y lo de las elecciones de Madrid el próximo 4 de mayo. Yo ya he votado en estas elecciones, por correo claro, y me siento tranquilo porque lo que he votado puede ayudar a que el populismo de izquierda no llegue a esta capital, …aunque de momento siga el social-comunismo de Pedrito-Pinocho mandando en España.

  3. Iglesia del Nuevo Cristo Moreno Cubano Alcantara Resucitado

    Que verguenza que solo el seguidor Cristo Moreno2 y Saulito Sanchez hayan sido los unicos que se hayan presentando en el Versailles por nuestro lider Alcantara
    Video del Cristo Moreno2
    https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article251117439.html
    Viva Alcantara y la nueva Iglesia del Cristo Cubano Moreno
    Viva nuestro nuevo Cristo Moreno Cubano Alcantara Resucitado
    Y viva la representate de modas Ana Olema por el desfile de moda en Lincoln Road
    Video del Alcantara Fashion Show Olema Fashion Club
    https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article251083954.html
    Vivan Todos Viva la iglesia morena Alcantara Resucitado

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