Entre el verbo y la Ingeniería Social

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Por Andrés R. Rodríguez.

La Industrialización es una de las obsesiones y grandes soluciones de las sociedades modernas. El problema es cómo se industrializa uno u otro pais y grupo humano.  Y qué hace con la riqueza creada.

Tratando de ser un ”sistema”1 Capitalista, una sociedad pretende dejar espacio al individuo, y permitir que los más enérgicos y capaces halen el trineo social, aunque algunos sean tramposos, otros locos y casi todos ambiciosos. En líneas generales la evolución cultural aquí es un constante prueba-error que intenta alimentarse desde las ingenierías y ciencias duras (Matemática, Química, Física, Biologia…) y es gradual, llena de, injusticias, diarias rectificaciones cibernéticas y pequeñas alternativas (ensayos, errores, el individuo responsable de sí mismo). En resumen, evoluciona aproximadamente tal cómo evoluciona un ecosistema. En la naturaleza, no hay teóricos que tracen la ruta (aunque si miramos con telescopio podemos interpretar una tendencia cósmica a la perfección).

Tratando de ser un ”sistema”1 colectivista (socialista, comunista, socialdemócrata populista,  burocrático-buenista), la sociedad pretende que el grupo es lo central y el individuo se tiene que supeditar, solo es una molécula en el melting pot social de individuos igualmente buenos todos. Pero el colectivo por lo general se deja arrastrar por un líder iluminado, que además se pretende más puro que Jesucristo o Buda. En líneas generales la evolución cultural aquí se alimenta desde el verbo de algunos “iluminados”, desde las artes, humanidades y las ciencias blandas (sociología, filosofía ciencias políticas…).

Desde la verborrea algunos pretenden soluciones con dinamita, instantáneas y mágicas, bajo la batuta de un líder, que es el encargado de las rectificaciones, montado a caballo en el poder. En resumen, el grupo humano evoluciona a martillazos, con métodos revolucionarios.

Cuando impera el colectivismo y la propiedad colectiva (que suele llegar hasta la promiscuidad sexual), algunos intelectuales arrogantes se abrogan el deber y el derecho de repensar y reconducir toda la sociedad (y la industrialización) según sus preconceptos y prejuicios “justicieros”. Pretenden hacerla más “humanista” porque ellos son “ingenieros sociales”. Ellos son portadores de la “justicia social” y solo desean servir al “pueblo”. Pero ¿qué casualidad? La inmensa mayoría de los intelectos que esto pretenden son abogados, filósofos, poetas o pintores, es decir, personas que les tienen horror a números y fórmulas. Son letrados-ingenieros

Cada vez que el colectivismo se ha instaurado, por ejemplo, como “industrialismo colectivista revolucionario” (Lenin el industrialista, Perón el buenazo populista, los militares desarrollistas en Brasil o Egipto, Castro el interventor, Chávez el confiscador), el sufrimiento humano ha sido enorme, económica y tecnológicamente desastroso, grande el número de vidas acabadas o destrozadas. Porque pretenden arreglar las cosas de manera caprichosa y caudillista, pero solo son viejos samuráis ahora con cuello y corbata.

No es nada casual que a algunos de los más insistentes “rectificadores” y “justicieros” del desarrollismo industrialista les aterren los números, fórmulas, planos. Tienen poca o ninguna preparación científica. No tienen formación para la concertación, pero si tienen especial habilidad para el mando, la gritería y el performance. Saben crear una imagen y hablar fluida y públicamente de sus planes desarrollistas, utopías y ser “convincentes”. Son leguleyos (Robespierre, Lenin, Fidel Castro y Barack Obama) que creen que un papel con un sello y una firma es más sagrado que las leyes naturales o fórmulas tecnológicas. Otros “ingenieros sociales” son maestros (Mao, Pol Pot) que creen su deber disciplinar a díscolos alumnos que no comprenden la sociedad como ellos la comprenden. O son militares (Chávez, Raúl Castro, Perón, Videla, Jaruzelski), consideran a los ciudadanos indisciplinados soldaditos que hay que meter en formación.

La Revolución Industrial inglesa (que no es una revolución). Ocurre gradualmente y sobre bases tecnológicas, no como explosión. Fue precedida por reordenamientos sociales (Cromwell, Revolución de los cercados, Revolución Gloriosa, parlamentarismo…). No se llegó a extremos de violencia y no desestructuraron al reino, lo reformaron. Asi fue como lo hicieron evolucionar culturalmente.

En el Reino Unido del siglo XVII y después, existieron las condiciones para un proceso eminentemente tecnológico, que permitió surgiera toda una capa de la población nueva (un verdadero y no planificado “hombre nuevo”). Para Marx, se trataba de superar los odiados burgueses y capitalistas. La realidad es que los que dinamizaron la sociedad inglesa hacia la industrialización eran (y aun son) inventores y personas que saben de gestión monetaria. Asi, impulsaron que surgieran toda una serie de ingenios, los más mencionados la máquina de vapor y la hiladora mecánica.

Veamos lo que piensa sobre lo anterior un “filósofo” de biblioteca, el ludita catastrofista Karl Marx: “Los capitalistas industriales, esos nuevos potentados, debieron por su parte no sólo desplazar a los maestros artesanos gremiales, sino también a los señores feudales, quienes se encontraban en posesión de las fuentes de la riqueza. En este aspecto, su ascenso se presenta como el fruto de una lucha victoriosa contra el poder feudal y sus sublevantes privilegios, así como contra los gremios y las trabas opuestas por éstos al desarrollo libre de la producción y a la explotación libre del hombre por el hombre. No obstante, si los caballeros de industria lograron desalojar a los caballeros de espada, ello se debió únicamente a que los primeros explotaron acontecimientos en los cuales no les cabía culpa alguna. Ascendieron empleando métodos tan innobles como los que otrora permitieron al liberto romano convertirse en amo de su Patronus”.

 Es decir, un intelectual formado para filosofar, se opone con todas sus neuronas a la gradual evolución desde lo feudal a lo industrial. Y carga con odio contra los que han logrado sacarnos de la miseria feudal, los “capitalistas”. Marx, solito en su butacón en una biblioteca londinense, sí que sabe cómo rectificar estas injusticias. Propone un atajo social: la vía violenta, armada y que mágicamente la mayoría proletaria sería la “clase” del futuro. Nunca la media ha sido o será el futuro. El futuro está en el margen, en lo raro, no en lo común. Y se basa en una sistemática discriminación de lo mejor o excepcional.

¿No supo Marx que los (eco)sistemas biológicos no evolucionan linealmente sino ramificándose, crean diversidad, mutaciones, y seleccionan lo que puede quedar y va a ser futuro?  ¿Cuándo en este planeta la Evolución biológica ocurrió asi? La evolución biológica NUNCA ocurre lanzando la masa al futuro. La evolución cultural, no puede ocurrir contranatura.

Es cierto que algunos financieros, sin grandes aportes sociales, recibían y reciben grandes retribuciones y que a veces ocurren injusticias. Pero en la Inglaterra del S XVIII por vez primera en la historia humana los inventores y emprendedores recibieron gran parte de lo por ellos creado y los mejores se convirtieron en emprendedores capitalistas de alta eficiencia. De otra manera, no se podría explicar el notable salto de Occidente y la enorme riqueza actual en países industrializados.

En “Ciencias” Sociales y en literatura, aun hoy cuando las evidencias empíricas son demoledoras en contra del colectivismo, muchos autores y académicos asumen como válido el criterio envidioso y catastrofista de Marx, que destaca la acumulación de oro y dinero como la esencia del Capitalismo. Entonces: ¡¿Por qué no fue el reino de España, que poseía el 80% de las minas de oro y plata del mundo entonces, la que logró esa acumulación originaria?! ¿Por qué no fue la personalidad imperial de Carlos V (promedio, rígida y dogmática), la que abrió atajos sociales, sino la de la marginal protestante Isabel, hija de un loco, y a la que casi cortan la cabeza? ¿Por qué fueron unas marginales islas y reino lo que fue cuna de lo hoy llamamos Capitalismo? En mi criterio, lo que hicieron los ingleses a partir del siglo XVII y los occidentales después, fue saber acumular información.

¿Por qué no fue España la que se industrializó? Porque era un reino de curas y soldados. Mantuvo una estructura plenamente feudalista y autoritaria (militarista, reforzada con inquisición y en medio de costosas guerras religiosas). Malgastó gran parte de ese flujo metálico desde América en cosas no productivas, en especial esas guerras religiosas.

El planteamiento marxista propone que la sociedad quede organizada de manera meta-feudal, para evitar la injusticia de la acumulación. Su fórmula es la igualdad. Entonces propone empresas y organizaciones donde un funcionario iluminado (generalmente un compañero de armas de las máximas autoridades que tomaron el poder a caballo), queda a cargo de cierta propiedad colectiva. Esto recuerda a como los romanos o luego los reyes absolutistas escogían a sus guerreros más bravos para nombrarles caballeros y concederles parcelas de tierra, feudos. No producían casi nada, se trataba de una rapiña previa, y luego el brutongo militarote se hacía servir por los siervos. Este absurdo, que había ocurrido en toda la historia humana previa, cesó por primera vez en la Inglaterra Isabelina. Y se creó de manera sistemática riqueza cultural en las ciudades, es decir, en los burgos y por los burgueses.

Las democracias industrializadas de Europa emergieron de la barbarie medieval dando traspiés sociales, políticos, científicos y tecnológico por más de 500 años. Cuando aumento su densidad poblacional y la movilidad comercial, fueron desbastadas varias veces por pandemias. Pero aun asi, dejaron atrás su estructura social feudal, militarista y eminentemente artesanal. De este modo pasaron por períodos agrícola, manufacturero y luego industrial, con Capitalismo Agrario, Industrial y Especulativo.

Las sociedades previas a la industrialización en Inglaterra daban solo voz a sus militares. Eran tiempos de preeminencia del hombre musculoso y aguerrido. El resto de los miembros de la sociedad se debían supeditar a ese hombre a caballo (macho alfa al frente de la horda, señor feudal o esclavista) de comportamiento territorialista. Si un siervo (individuo) creaba algo, era propiedad de su amo. La Industrialización no solo consintió en crear ingenios y fábricas, dio albedrio al burgués o ciudadano. Aquello fue una gigantesca Evolución en las mentes humanas y de la estructura social, que dejó de ser rígida y comenzó a ser liberal.

Actualmente tenemos sectores sociales “anti-neoliberales”. Nada casual que tengan poco o ningún aporte (políticos y burócratas gubernamentales, pícaros de todo tipo, pobristas especialistas en solicitar ayudas del gobierno, miles de estudiantes de carreras humanísticas y de profesores “progresistas” que creen su derecho que les paguen los estudios y los sostengan por decenios). Se enfocan en esencia en imponerles más impuestos a los innovadores (entrepreneur) para sostener a vividores y picaros con cargos. ¿Podrán arrastrar esta cruz las sociedades industrializadas?  ¿Es la democracia el sistema1 idóneo para dar curso a la energía humana y su humanización subsiguiente?

SISTEMA.- En el sentido de estructura en que se organiza la materia, el universo. Ver Teoria General de Sistemas de Von Bertalanffy.

Andres R. Rodríguez es Científico, Biólogo. Investigador premiado con varios libros editados, entre los que se encuentran: «Lista de Nombres comunes y científicos de peces marinos cubanos (Nomenclator)» (1984, CIP, 82 pp); «Breve Diccionario de Biología Pesquera” (Mar y Pesca, 1986-1987 80pp), «Peces marinos importantes de Cuba» (1987, Ed. Científico-Técnica, 236 pp), “Ecología Actual, Conceptos Fundamentales” (2000, UdO, 134 pp.), “Maritime Dictionary-Diccionario Marítimo (Eng-Spa)” (2009, Ed. Myths and Books, 400 pp) ¨Fábulas vivas¨ (Amazon/Alexandria Library, 2015), «Colonial Havana˗Trinidad” (2018, Amazon/Ed. Alexandria 150 pp), «Havana 500 Anniversary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp). ), «Destellos al Alba” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 120 pp, Ensayo). «Caribbean Touristic Dictionary” (2019, Amazon/Ed. Myths and Books 165 pp), «Ecologia para Ecotourismo» (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 380 pp), «La Verdad es llama” (2020, Amazon/Ed. Myths and Books 180 pp) En preparación: «Caribbean Ecotourism and Submarinism Eng-Spa”, «Ecotourism Multilingual Dictionary”, «Diccionario de Biología Pesquera”. Ha sido finalista en los concursos literarios “Historias sobre la Historia”. Silva Editorial (2006, Barcelona.) y Premio Orola con “Tacto”, (2009, Madrid). Actualmente es hombre de negocios, consultor de pesca, turismo, medioambiente, periodista freelance.

2 Comments

  1. Alejandro González Acosta

    ¡Extraordinariamente bueno este artículo! He leído los anteriores del autor, pero éste especialmente me parece medular. Me gustaría mucho poder intercambiar opiniones con él, directamente.

  2. Andres R Rodriguez

    Saludos Alejandro. Contactame por FB. See you.

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