El pensamiento sistémico en terapia de parejas

Por Lucimey Lima Pérez.

La Teoría General de Sistemas fue inicialmente desarrollada por von Bertalanffy (General systems theory, NY, 1968) en base a componentes biológicos complejos.

En el ámbito de la salud mental, esta Teoría comprende conceptos, principios y fundamentos para la comprensión del comportamiento humano. En nuestros tiempos, el origen del problema, si así pudiera llamarse, implica la interacción del problema mismo, la perpetuación y la necesidad de producir cambios.

Los sistemas son redes que se entrelazan. Una pareja es un sistema compuesto por dos sistemas a su vez: ambos de los individuos, si es el caso. Tres componentes son cruciales: cada uno, la pareja en sí, y el entorno en un sentido amplio, lo cual incluye, sin titubeo, la familia de origen.

Me permito expresar un concepto, o para no ser tanto, solo algunas ideas sobre lo que es un sistema, esto en base a muchas definiciones acreditadas y al aporte de mi experticia. Un sistema es un grupo de partes, principios, procedimientos, que se relacionan por mecanismos dinámicos (o anquilosados) o por redes interconectadas que incluyen un esquema, un método organizado y armónico, entrelazados entre sí (Oxford, Cambridge, Merrian-Webster, Collus, REA)

Un primer paso abarca al menos tres etapas: i) el planteamiento de la situación conflictiva, sobre la cual puede o no haber coincidencia; ii) las visiones sobre la formulación anterior, lo cual genera múltiples hipótesis verdaderas o no, pero que ayudan a llegar a ciertos meollos útiles en el proceso terapéutico; iii) el caso en sí, esto es, entrados en las circunstancias la exploración del entorno contribuye con la solución.

Citemos un ejemplo. PRIMERO. Elisa y José asisten a su primera sesión de terapia de pareja, lo cual ya es un primer gran paso. Una pregunta que acostumbro a realizar es “¿de quién fue la idea inicial?”, lo cual permite explorar la posición de cada cual. “Tú o tú”. Digamos que la respuesta podría ser “no tengo ninguna ayuda en casa y yo trabajo también”, el otro responde “tengo más ocupaciones que tú y creo colaborar lo suficiente”. Planteamiento crucial no hay satisfacción ni por lo no recibido ni por lo dado. Ahora bien, cuál es el centro del problema, cuánto necesitas para hablar de “colaboración adecuada, y qué”, “qué tanto consideras que estás aportando”. Esto abre un sinfín de detalles relevantes, pero no influyentes, pues van más allá de lo concreto, es un trabajo en equipo, y algo está fallando. SEGUNDO. Una vez conocido el “problema”, un singular ficticio… el caso debe ser reformulado con preguntas abiertas, esto es, que no se restrinjan a “SI o NO”, que pueda existir un desarrollo de la respuesta de la cual se extraigan datos pertinentes. Estamos entrando en materia. TERCERO. El trabajo conjunto por la búsqueda y el alcance de los cambios, en la medida de lo posible. En este punto el sistema se extiende y aparecen patrones incrustados que, en ocasiones, están muy incorporados o son altamente rechazados. Ninguna de las dos posiciones es conveniente.

Y ahora comienza el trabajo con visión positiva, con espíritu de crítica y con verdadero propósito de enmendar.

En la práctica, el pensamiento sistémico en psicoterapia de parejas implica una alianza abierta y confidencial. En este sistema intervienen, obviamente, los miembros de la pareja, el terapeuta, en su posición activa y “técnicamente neutral”, y un conjunto de sistemas que circundan y que son muchas veces obviados inconscientemente. En ocasiones es una jerarquía instructiva y correctora, solo con la disposición activa de los afectados. Nos basamos en preguntas abiertas y a tareas de fácil ejecución en la instrucción, no en el intelecto, he ahí la intervención. Es un proceso completamente colaborativo si se desea la eficiencia.

PRIMERA SESION CONJUNTA:

  1. “Ella insistió en que viniéramos, yo estoy dispuesto” (tensa aparente calma)

ELLA. “Pero el gran problema es que cuando pido comprensión, consulta (lloraba), él se retira y dice que no sirve para nada”

Un abismo, dos líneas de expresiones separadas.

Doce años de matrimonio, un hijo de 9 años.

Mucho por hacer.

La salud mental es nuestra fuerza…

Lucimey Lima Pérez es Psiquiatra, Psicoterapeuta, Máster y PhD en Neuroquímica. Investigador Emérito del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

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