El objetivo es destruir al exilio y apoderarse de Estados Unidos

Por Zoé Valdés.

Nunca desdeñen las maniobras del castrismo dentro y fuera de Cuba. Menospreciar al castrismo ha sido uno de los fallos principales por los que nos hemos minimizado y hasta desgastado frente a ellos. El objetivo del castrismo siempre ha sido apoderarse de toda América, incluido Estados Unidos, y es lo que se ha probado con este gigantesco fraude electoral y la inextricable y desproporcionada corrupción que está ocurriendo. Recuerden que cuando se vio venir, en Cuba, numerosos dijeron que eso en Cuba no sucedería, y ahí tienen, en breve, más de 62 años de comunismo. Lo mismo en Nicaragua, Venezuela, Argentina, y ahora España.

Aunque, en verdad, la niña de los ojos del castrismo siempre ha sido Estados Unidos, apoderarse de ese país y doblegarlo a sus ansias ideológicas es su mayor afrenta, recuerden las palabras de Raúl Castro citadas por Humberto Fontova en su libro ‘Fidel Castro, el tirano favorito de Hollywood’, dijo que su sueño era poner bombas en Manhattan y destruir Nueva York. Pues Ben Laden le cumplió una parte del sueño. Esa ha sido la razón por la que el viejo exilio y el exilio medio han sido penetrados e inoculados por nuevos fantoches y tartufos que poco a poco han ido haciéndole creer a los que les permitieron llegar allí, con todas las comodidades a su favor, que ya esos mismos que le habían desbrozado el camino no son más que antiguallas sin sentido a las que hay que reemplazar por la desfachatez y el olvido, o sea, por los recién llegados pachangueros y bullangueros.

Pregunto, ¿será cierto que hoy asaltan o que quisieran asaltar el Parque del Dominó de los viejitos cubanos para una simultánea de ajedrez organizada por Juan Manuel Alcántara desde Cuba y Eliécer Ávila desde Miami donde saldrán las piezas negras primero en el tablero? A mi juicio estamos ante otro congracejo con Black Lives Matter, y lo más importante y definitivo: cogerse el parque del dominó para sus cosas y convertirlo en algo de ellos, de su propiedad, y destrozar uno de los últimos símbolos de resistencia del exilio. Los que no estén de acuerdo con semejante bravuconería debieran congregarse allí para protestar en contra, me refiero a los interesados en que eso no ocurra. Y si aconteciera en otro sitio, estarán sembrando antecedente, y de antecedente en antecedente van monopolizando.
Hace unos días -me comentan-, Alcántara se atrevió, con la indecencia que lo caracteriza, a comparar al Movimiento San Isidro con el Movimiento Cristiano Liberación, y a su muy autosobrevalorada figura con la figura de Oswaldo Payá. A este tipejo, que como bien estamos observando, es pieza clave de la nueva bichidisidencia que le conviene al castrismo, habría que recordarle lo que es el respeto a un líder asesinado. Porque lo único cierto es que él está vivo y meneándose -nunca mejor dicho-, y Oswaldo Payá no está más para enfrentársele, como estoy segura que hubiera hecho, y así cantarle las cuarenta. Una pena que se le dejen espacios de silencio a estos cacareadores, y que el Movimiento Cristiano Liberación se quede callado otra vez frente a tanta ignominia. Por supuesto, tras esa intervención suya enseguida vino detrás la supuesta nominación al Nobel de la Paz, como mismo fue nominado Payá. Ni siquiera aspiran al Sajarov, que ya sería considerado por ellos un premio mediano y mediocre; no, ya van directo y sin escala a aspirar al Nobel. La desvergüenza y el engreimiento son demasiados.
Pero a lo que iba, que Eliécer Ávila haya querido politizar la sagrada Ermita de La Caridad con una de sus fallidas marchas supuestamente en protesta contra el castrismo y que ahora quiera apoderarse, si es que es cierto, del Parque del Dominó y ponerlo en función del Black-Lives-Matter-Movimiento-San-Isidro-Cuba-INC no funciona más que en la dirección de los intereses de la tiranía, que es la de derrumbar mediante estrategias muy precisas la fuerza moral, económica y social del capitalismo de Estados Unidos frente al comunismo. Sean claros, ese tipo de actividades evoca las actividades castristas, Planes de la calle pioneriles, «el que no brinque es yanqui», etcétera y demás…
En cuanto a Marco Rubio, misión cumplida: su desprestigio ha sido confirmado influencer mediante. Primero traicionó al Tea Party y luego a la oposición real cubana, al imponer sus gustos y a sus elegidos y obviando incluso a los presos políticos (por cierto, ¿qué pasó con Denis Solís, lo liberaron ya o se trata de otro usado más y borrado?). Siento anunciarles que es un hombre acabado, se vio venir por parte de un bitongo que lo más que necesita es un buen baño solariego, y que lo soben en un gogo; en cualquier momento lo vemos disfrazado de rumbera cimbreando el esqueleto al ritmo del guaguancuir. Sólo advierto que el goce se lo sentirá en los votos y en las elecciones.
Zoé Valdés es escritora y artista. Fundadora y Directora general de ZoePost.

5 Comments

  1. Félix Antonio Rojas G

    Grande ¡¡¡

  2. Maria Elena Enriquez

    Nadie como tu dice la verdad tan clara, 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻 Te quiero 🥰

  3. Edmme Baguer

    Siempre tan clara.

  4. Maisa Galindo

    Cuanto estaba deseando leer algo tuyo, Zoe, como esto. Es cierto, nadie como tuyo.

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