Por Alejandro de Santiago/El Debate.
Polonia se encuentra sumida en una grave crisis institucional, marcada por el enfrentamiento entre el primer ministro Donald Tusk y el presidente Karol Nawrocki, que ha trasladado la disputa por el control del Tribunal Constitucional a las calles. La tensión ha escalado considerablemente durante las últimas horas, con concentraciones frente a la sede judicial y un regreso de emergencia del presidente polaco, que ha interrumpido su viaje oficial a Senegal.
El anuncio de la suspensión temporal del presidente del Constitucional, Bogdan Święczkowski, y de su vicepresidente desencadenó un conflicto sobre la legitimidad de la dirección del tribunal. El Ejecutivo de Tusk defiende su actuación como un paso para restablecer la legalidad, mientras que sus adversarios denuncian una intromisión en la independencia judicial…
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