De Crónicas del Gulag

Por Ailer González Mena.
Junio 2015. Cubana de Aviación

12 pm: después de chequear voy directo a la cafetería, no dejo de pensar, nerviosa, en la ¨tareca¨ donde voy a subirme en un rato, porque le prometí a la Tita estar en su cumpleaños. Volar Habana -Santiago- se me ha convertido en una fobia, tengo pesadillas y malos presentimientos desde que consigo sacar el pasaje. He asumido cada viaje como un acto suicida.
Con mi café en mano busco un lugar tranquilo en el salón atestado de pasajeros, que imagino con mis mismos temores. Me ubico en una esquina, queda espacio en una suerte de comodín para tres. Me siento e invoco a mi santa paciencia. A mi lado una muchacha habla por su móvil, demandante:

— A mí no me interesa quién sea. No quiero llegar y tener que esperar! —
Cuelga y le dice a una mujer de pie, frente a ella:
— Era Luigi, a la hora que llega el avión estará en la entrevista,  va a mandar a otra persona a recogerme, más le vale que en cuanto salga esté el coche esperándonos.
Encaramada en unos tacones más altos que ella, no sobrepasa los 20 años, mulata clara, uñas y pestañas postizas, cadenas y aretes dorados, pelo alisado con mechas rubias, y ojos con ese raro color verdegris de los lentes. Cuenta a la mujer que la acompaña:
— Mi mamá no es que la tenga cogida con ¨fulanito¨, lo que pasa es que ella no acepta mi doble relación.
Suena su móvil:
 — Gracias, gracias, se lo diré.
Escucho sin poder evitarlo. Se vira hacia la mujer:
— Un tal William, del MINTUR, ¿tú sabes qué me dijo? ¨Dale besos a tu príncipe¨,  pa mi que es medio maricón. Es que Luigi, cuando viene de Italia, solo trae una maletica con tres mudas de ropa para él, lo demás son regalos, Luigi es un hombre de detalles, de…, vaya…, cómo decirte. Con mucha plata, la verdad.

Entra un mensaje, a su móvil, lee en alta voz:

— Voy al hospital provincial a la última infiltración con diclofenaco y de ahí a la entrevista en Tele Turquino-: ¿ Ya eso no me lo dijo? -habla consigo misma, molesta: No sé para qué tanta explicación, cuando lo vea ni un beso, tan baboso — y hace una mueca despectiva.

Inmediatamente marca un número, ahora le reclama a Pipo:

— Me daba ocupado, ¿con quién hablabas? Hazte el loco; te despingo, pa que sepas— Del otro lado responden algo que la tranquiliza. Sonríe, se frota los tacones, susurra zalamera, y cuelga. Se incorpora, marca otra vez, suena más relajada:
— Abuela aquí tengo a mi tía, muerta de miedo, es la primera vez que va a montar en avión — y ríe burlona.
Miro a la mujer, que apenas habla, se nota que es de provincia, unos 50 y tantos años, conserva el candor que ya no tiene su casi adolescente sobrina:  — Sí abuela, voy dos días a Santiago, Luigi me está esperando allá, regreso el lunes a la Habana. Marco llega el miércoles, rentamos un coche y salimos a Nicaro a pasarnos una semana contigo.

3pm: por el altavoz anuncian que el vuelo a Santiago de Cuba está demorado por ‘’condiciones operacionales,’’ saldrá a las 5 y 30. La muchacha se tira encima de las piernas de la Tia, sus tacones afilados me rozan, bosteza fastidiada:
— Uff… Ahora a Luigi sí le va a dar tiempo a recogerme.
6 pm: comienzan a repartir una merienda, esto es pa largo, me digo. Mi paranoia se dispara, las ¨señales¨ me hacen desistir.  Salgo de la pecera, pido traigan mi equipaje: —Que no, que ya no voy a viajar —
Me lo entregan a medianoche, no tenían pilas para la linterna del maletero del avión.
2 am: llego a casa de madrugada, tan cansada como si hubiese ido a Santiago por carretera, en un tractor.
La muchacha, su tía y los demás pasajeros, aún están allí.

Epílogo: mis paranoias tristemente se cumplieron.  En Mayo de 2018, una terrible  catástrofe, el segundo accidente de aviación más letal de la aeronáutica civil cubana, sucedía en el aeropuerto de Boyeros, en La Habana. Siguen sin aclararse las causas y responsables de la tragedia.

Ailer González Mena es artista plástica, audiovisual, de las artes escénicas, y activista política. Jefe de Redacción de ZoePost.

6 Comments

  1. Maria E. Valle Perez

    Wow! De principio a fin una pincelada de la realidad. Me parece estar sentada contigo en el aeropuerto de Boyeros. Gracias Ailer.

  2. Pingback: De Crónicas del Gulag – – Zoé Valdés

  3. Que historia uhmmmm me hubiera gustado saber que le trajo Luigi y como la pasò con Marco, aqui en el aeropuerto los dias que sale Blu Panorama es un circo ciertos personajes y personajas que mejor me callo en fin son cosas que no deberian pasar pero pasan

  4. Raimundus

    Con in buen editor, ese libro sale. 😎

  5. Isabel Martin

    Genial relato . He vivido la experiencia , viajar de Santiago a La Habana , en un Tupolev ruso , que empezó a filtrar humo , dentro del avión , nada más despegar . El final fue afortunado

  6. Juan C. Mirabal

    Ailer, muy bien escrito, escrito con el oficio del que escribe guiones ganadores o buenas crónicas por años en revistas y periodícos. Creo que al menos, a esta pincelada tan bien escrita, faltan otras por aquellos deseos de seguir leyendo, es decir un libro con el mismo estilo eficaz y sencillo. Un gusto leerte

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