Colombia – Herbin Hoyos: Campeón de la libertad

Herbin Hoyos Medina

Por Gloria Chávez Vásquez.

 

El secuestro es uno de los abusos a los derechos humanos que ha azotado a la sociedad colombiana por más de medio siglo. Las más recientes investigaciones responsabilizan a las FARC con crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con esa práctica “sistemática y masiva” entre 1982 y 2012 con un saldo de más de 21,000 víctimas.

No solo fue vocero-líder de los secuestrados en Colombia, sino que, como corresponsal de guerra, Herbin Hoyos Medina lo fue de otros países en conflicto. De acuerdo con sus colegas que lo emulan y admiran, el periodista puso su talento y empatía al servicio de la comunidad, durante uno de los episodios más oscuros en la historia del país. Su activismo a favor de las víctimas de la violencia, llamó la atención internacional y su nombre figura actualmente, como uno de los defensores de la libertad, más prestante de Latinoamérica.

Egresado de la Universidad Complutense en Madrid; productor de televisión; especializado en Leyes Humanitarias Internacionales y Sociología; entrenado por las Naciones Unidas en Negociación y Resolución de Conflictos, así como en Prácticas Anti-terroristas en Israel.  Como periodista cubrió 16 conflictos internacionales en Líbano, Angola, Libia, Siria, Chechenia e Irak, entre otros.  Nació en septiembre de 1967 en el departamento del Huila y falleció en la clínica Shaio de Bogotá, el martes 23 de febrero a causa de complicaciones respiratorias por CoVid19.

El 13 de marzo de 1994 fue un día que cambió su vida y destino para siempre. Mientras transmitía su programa radial Amanecer en América, dos milicianos de las FARC (haciéndose pasar por concursantes que habían ganado un premio), entraron en la emisora Caracol en Bogotá y se lo llevaron. Era la época en que las guerrillas secuestraban periodistas para coaccionar al gobierno e intimidar a la ciudadanía. Ya en la selva y después de un viaje que duró casi dos días, llegaron a un campamento de rehenes. A Herbin le impresionó ver a un hombre que llevaba dos años encadenado a un árbol. Se llamaba Nacianceno Murcia Correa y tenía 62 años. Debajo del plástico que lo cubría, tenía un pequeño radio. Cuando Herbin le contó su odisea, Nacianceno le dijo: ustedes los periodistas deberían hacer algo. ¿Se imagina poder oír la voz de mi esposa y mis hijos?  Herbin convenció a los guerrilleros de las ventajas de dejar escuchar la radio a los secuestrados. No solo les daría fuerzas para no caer en depresión o suicidarse, sino que cooperarían más. Los cabecillas de las FARC reconocieron la conveniencia de tener prisioneros menos propensos a rebelarse.

Luego de su rescate, tras una operación militar, Hoyos Medina abrió los micrófonos de su programa cumpliendo la promesa a Murcia Correa, que había quedado atrás y quien le pidió que no se olvidara de él. Gracias a su gestión con los mismos guerrilleros y con la colaboración del Defensor del Pueblo, el gobierno les hizo llegar radios a los secuestrados para que pudieran oír las voces de sus familiares. “Las baterías eran limitadas” así que los usaban solo para escuchar el programa.  Hubo un tiempo en que, para presionar la opinión pública, del 2008 al 2010 los guerrilleros les quitaron los radios.

Antes de la aparición de ese programa radial, las familias de los rehenes vivían con miedo. Eran estigmatizados y se les aislaba socialmente para no atraer la venganza de los insurgentes. El programa logró cambiar esa estructura de terror. Hoyos guió a las víctimas y los inspiró a organizarse y emerger a la luz pública en busca de derechos y solidaridad. Las Voces del Secuestro sentó precedente y por más de dos décadas, Herbin fue el ángel de muchas familias angustiadas.

El espacio radial, que comenzó el 10 de abril de 1994, se transmitía durante la madrugada del domingo, invitando a los familiares de los secuestrados a enviar mensajes a sus seres queridos a través del programa. Los afortunados que lograron salir del cautiverio fueron testigos del efecto positivo que tenía el saber y escuchar a los suyos y así enterarse de las noticias y eventos personales. La voz de Herbin no solo traía alivio al espíritu, sino que creaba metas y hacía real la idea del regreso para que no se dejaran morir.

El secuestro era la segunda fuente de financiación de las guerrillas, después del narcotráfico. Aparte del poder económico, el secuestro proporcionaba poder político y social, además de gran visibilidad internacional, ya que entre los rehenes, los había también ciudadanos de otros países. Con la publicidad internacional que alcanzó la liberación de la ciudadana francesa colombiana Ingrid Betancourt, tras la Operación Jaque, el programa Voces del Secuestro y su fundador alcanzaron gran notoriedad. Por su iniciativa y efectos, Hoyos ganó el Premio Simón Bolívar y el Premio Nacional de la Paz. Fue además reconocido con el Premio Iberoamericano “Ondas” al periodismo.

En esos 15 años, se habían difundido más de 350,000 mensajes. De unos 17 mil cautivos, cerca de 14 mil habían sido liberados. De 3,000 no se tenían noticias. Durante la presidencia de Álvaro Uribe se redujo el número de secuestros en un 85%. Herbin cubrió más de 20,000 casos, de los cuales pudo abrazar a 11,000.

Una de sus anécdotas más tristes fue la del empresario japonés Chicao Muramatsu, asesinado por las Farc. Su familia le enviaba grabaciones cada dos meses desde el Japón al programa para que escuchara a sus seres queridos. Herbin había aprendido un repertorio de frases en japonés, que le enseñaron unos periodistas de visita por Colombia. El mensaje incluía “tenga fe y esperanza”. Cuando visitó en la cárcel al guerrillero que mató a Muramatsu, el hombre le contó que el empresario cocinaba para sus secuestradores.

Entre sus escuchas estuvo la ex congresista Gloria Polanco, quien por el programa se enteró que sus hijos, que habían sido secuestrados con ella, habían sido liberados y que su esposo, Jaime Losada, había sido asesinado. Vicente Arroyave, llegó directo de la selva a la emisora para decirle que le debía la vida. Después de tres intentos de suicidio, pues sus captores, tratando de desmoralizarlo, le habían dicho que   su esposa lo había dejado, Arroyave escuchó la voz que le devolvió el deseo de vivir.

Tras escuchar el calvario de miles de víctimas, Herbin concluía que el secuestro destruye muchas vidas, aun después de su liberación. De ahí que escalara sus críticas a esa práctica, que consideraba terrorista. Su activismo y popularidad le atrajeron a Hoyos la ira de los insurgentes. Cuando los servicios de inteligencia frustraron un plan de las FARC para asesinarlo en 2009, tuvo que exiliarse en España desde donde continuó su programa, utilizando los estudios de Cadena Ser en Madrid. El País publicó su historia y la cadena de televisión TVE documentó su lucha. Aficionado a la motocicleta, Herbin organizó una caravana de motos para atraer solidaridad a las víctimas del secuestro en todo el mundo. Su recorrido, que duró dos semanas, comprendió España, Francia e Italia y concluyó con una audiencia con el Papa.

De vuelta a su país y tras cubrir varias guerras civiles, HHM continuó con Voces del Secuestro, e inició un fondo para el regreso a la libertad de cientos de soldados y civiles que continuaban prisioneros en las jaulas de concentración de las guerrillas (sus enemigos lo acusaron de asociación fraudulenta con Finanzas Forex). La cadena Caracol canceló el programa radial en 2016, tras la firma en la Habana de los acuerdos de paz con las FARC, que tuvo lugar durante la presidencia de Juan Manuel Santos.

Hoyos criticó duramente el incumplimiento de los acuerdos de La Habana entre ellos la justicia parcial del organismo creado para judicializar a los responsables de los secuestros y asesinatos.  La JEP (Jurisdicción Especial para La Paz) ignoraba los atropellos del ELN y las FARC y se dedicaba a imputar a militares inocentes utilizando testigos falsos.  En 2017 cuando se fundó la Corporación Rosa Blanca, integrada por niñas y mujeres víctimas de los guerrilleros, HHM asesoró a la fundación y se convirtió en su vocero: “Esos enfermos mentales no pueden convertirse en legisladores, sin pasar primero por la justicia. Colombia es Rosa Blanca” dijo recientemente. “Esta sala debe dar todas las garantías a los desmovilizados cumpliéndole los compromisos, pero lo que se busca es que personas que han incumplido con el acuerdo y aquellos violadores de niños no sean cobijados con este beneficio que está otorgando la JEP”.

En 2020 fue denunciado públicamente por Fecode (Federación colombiana de trabajadores de la educación) por mencionar el testimonio de victimas de las guerrillas, dando cuenta de que habían sido reclutados por profesores cuando eran niños.

Sobre el legado de Herbin Hoyos Medina, la periodista de la revista Semana, Maria Isabel Rueda, quien califica de “macabra” la práctica del secuestro, dice en su columna que “el legado de Herbin Hoyos es algo que debería servir a la JEP para reconstruir la etapa negra del conflicto, por medio del cual la estructura armada de las FARC, logró financiarse por años.”

Por su parte, el excandidato presidencial Alejandro Ordoñez se refirió a Hoyos como  “Un hombre que llenó de dignidad al periodismo al ponerlo al servicio de las víctimas”.

“Ha fallecido un campeón de la Libertad”, dijo Álvaro Uribe.

 

Gloria Chávez Vásquez es escritora y periodista colombiana.

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