Algunos apuntes sobre el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 cuya preparación fue producto de una conspiración en la que Fulgencio Batista participó sólo a última hora

Por Pedro Pablo Arencibia.
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano.

Se dice frecuentemente que sin el Golpe de Estado de Batista el 10 de marzo de 1952, no hubiera existido un Fidel Castro con  la Robolución de la cual se apropió dando ¨golpes de Estado¨ dentro de la mayoría de las fuerzas  antibatistianas; realmente  el Golpe de Batista  del 10 de Marzo de 1952  fue el motivo y no la causa. Las causas fueron: 1) El apego del pueblo cubano al caudillismo 2) el irrespeto (infundado o bien fundado) a las instituciones del Estado, del gobierno  y de la República, incluyendo las Constituciones 3) Tener a la  violencia y/o a las Revoluciónes  (con más o menos sangre vertida) como las vías heroicas y expeditas para lograr los objetivos, los cuales pueden ya ser  sublimes o perversos llegando a ver a las Revoluciones como ¨fuente de Derechos¨. Veamos una relación de algunos fallidos intentos de Golpes de Estado que fueron antecedentes relativamente recientes respecto al sí  exitoso y casi incruento Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952.

El periodista Castrista, ya fallecido, Luis Báez escribe en su artículo Estábamos equivocados (II Parte) lo siguiente:

¨¿Cuáles cree que fueron sus antecedentes?

En los años anteriores habían ocurrido varias conspiraciones, conspiraciones no faltaron: Pedraza el 4 de febrero de 1941 contra Batista que había tomado posesión de la presidencia apenas cuatro meses antes; la conspiración del «Cepillo de Dientes» valga el nombre; es el caso de Pedraza en marzo de 1945 contra Grau, donde fue encarcelado un grupo de oficiales y Pedraza cumplió sanción en la Cabaña; la conspiración del «Mulo Muerto», son nombres de la prensa un poco haciendo burlas de las conspiraciones; en el 1946 la «Capa Negra»; también en el 1946 las denuncias del periódico Hoy donde daba a conocer un proyecto de golpe de Estado contra Grau, para que el vicepresidente Raúl de Cárdenas, que estaba en ese momento casualmente en México, ocupara la Presidencia; en el 1947 tuvo lugar la conspiración poco conocida de Eugenio Sosa, que fue editor del Diario de la Marina, organizada desde los Estados Unidos, la conspiración de New Orleans, para la que contrató una fuerza mercenaria, hecho descubierto y desmantelado por las autoridades de los Estados Unidos.¨

En el artículo Los dos golpes del 10 de marzo  del periodista oficialista Ciro Bianchi Ross se leen estos fragmentos:

En varias ocasiones hemos aludido en esta página a los dos golpes de Estado del 10 de marzo de 1952, hace 60 años. El primero, el de un grupo de jóvenes oficiales, encabezados por el capitán Jorge García Tuñón, que derrocó al presidente Carlos Prío, y el segundo, el del ex general Fulgencio Batista contra esos jóvenes militares.

Unas horas después, al mediodía del 10 de marzo, la situación era otra. Recordaba Ortega: «Los papeles cambiaron y los oficiales jóvenes, incluido el capitán García Tuñón, terminan arrinconados». El historiador Briones Montoto, en su libro General regreso, escribe por su parte: «A partir de ese momento, Batista es el que controla el golpe. Fue una maniobra muy bien realizada y con mucho sentido, porque lo que había comenzado como un golpe de unos militares insatisfechos con un jefe civil, Batista lo convirtió en un golpe de Batista. Y a partir de ese momento empezó a decidirlo todo».

Diría el mismo García Tuñón en una entrevista que concedió a la revista Réplica, de Miami, en marzo de 1972:

«Dimos el golpe por la madrugada. Batista quedó confinado en una oficina del edificio del Regimiento. El mando en Columbia lo teníamos los militares. Pero en casos como estos, por mucho que se haga, siempre hay presente alguna desorganización. Batista logró enviar a un capitán a distintas postas para que ordenara a sus jefes que permitieran la entrada de civiles al campamento. Cuando vinimos a ver miles de ellos estaban por toda la base militar dando vivas a Batista, confraternizando con los soldados y hasta bailando congas… El mando se nos fue de las manos.

«Lo que se nos ocurrió en el momento fue transmitir una orden por los amplificadores para que los soldados se presentaran ante los jefes de compañías a fin de que inscribieran sus nombres para los ascensos que se estaban estudiando. Cinco minutos después todos estaban en sus respectivas compañías y dimos órdenes a los jefes que las formaran para restablecer el mando… Mientras tanto, Batista había salido de la oficina donde lo teníamos y al frente de la muchedumbre de civiles que se había infiltrado en el campamento recorría las postas y compañías donde era aplaudido por los soldados, pues estaba dando la sensación de que el golpe era obra suya y que él era el jefe… Este fue el segundo golpe del 10 de marzo, dirigido contra los que habíamos conspirado con él».

Hay fuentes Batistianas  que plantean que el Presidente Dr. Carlos Prío Socarrás quería dar él un Golpe de Estado. Una de esa fuente es el Dr. Anselmo Alliegro según se puede leer  en la sección En Cuba de la revista Bohemia del 13 de abril de 1952, la cual puede también leerse haciendo clicl en  la imagen de Bohemia Sin Censura que se encuentra la sección derecha de este blog Baracutey Cubano…

Continuar leyendo el artículo completo en Baracutey Cubano.

Palabras del locutor de La Semaine, sobre las imágenes de la época del noticiero francés:

“En La Habanacapital de Cuba, el General Batista, apoyado por la Armada, acaba de tomar el poder con un golpe militar relámpago. En menos de una hora, y sin derramar una gota de sangre, tuvo en efecto en sus manos los principales comandos del gobierno, mientras que el presidente Prío se refugiaba en la Embajada de México. Ya, líder del país, desde 1933 hasta 1944, el General Batista motiva su revolución con la necesidad de poner punto final al gangsterismo político y de hacer reinar el orden en la isla”.

2 Comments

  1. Félix Antonio Rojas G

    Excelente trabajo investigativo que pone luz a la oscuridad de la falsa historia escrita…

  2. Gracias Félix Antonio por tu valoración.
    Gracias a Zoepost por publicarlo y muy en particular a mi amiga Zoé Valdés.
    Un abrazo a todos
    Pedro Pablo

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