Por Emilio Bernal Labrada
de las Academias Norteamericana y Real Española.
ESTIMADAS-OS LECTORAS-ES: Ahora que está en titulares el desplazamiento —preferible a “despliegue” (deployment), aplicable más bien a lo que está plegado— de tropas estadounidenses, es oportuno hacer algunas aclaraciones. Los locutores nos hablan de “marines” (¡lo riman con “delfines”!) como si tal cosa, y luego de “marinas” (voz que los anglos aplican a lo que nosotros llamamos “embarcaderos” o “muelles”). Y yo, que de ingenuo me creía que el inglés Marines equivalía a “Infantes /Infantería de Marina”: claro, es más fácil llamarlos “marines”, a semejanza de “marinos” o “marineros”, ¿no? Por no hablar de “marina”, que en castellano suele significar “del mar o relativo a él”; por ejemplo, “marina mercante” o “… de guerra”. Pero ahí está, estimadísimos: en marinería a diario se aprende algo nuevo. La partícula “ex”. Hará unos decenios, en una madrileña reunión académica en que nos tocó participar, se promulgó la regla de aunar “ex” a la palabra que califica. Observamos que, con todo respeto, ello produciría ambigüedades como “expreso” —¿es algo veloz, como un tren, o alguien que estuvo preso?—, y “excedente” —¿lo que sobra o alguien que cedió su lugar?—. Y así otros enredos como “exponente”, “expedidor”, “exterminador”, etc. Es más, existe la voz “ex”, por sí sola, referente a quien fue cónyuge. ¿Es que ahora tendríamos que pegarla con cola a otro vocablo? Y, si dividimos “ex-posición” (sic) al final de línea, ¿qué sucede? ¿Otra excepción a la nueva regla? Algo parecido sucedió antaño con los dígrafos (y no letras) chey la elle, invento que vino a complicar la vida y a enrevesar el Diccionario, por no hablar de los pobres apellidados Chávez, Chavarría, Llanos y Llaverías, que quedaron irrespetuosamente postergados en el orden alfabético. Pero ahí no para. Resulta que tratándose de frases no procede aunar la “ex”; p.ej., “ex primer ministro”, “ex consejero municipal”. ¿Tiene esta regla alguna virtud oculta, ex officio? (Los romanos, en su sabiduría, escribían la “ex” aparte.)
La partícula: “se”. Le sobran significados; por ejemplo: saber: yo sé; verbo: sé razonable; pronombre: se fue; pronombre reflexivo: se elogiaban unos a otros, etc. Por lo tanto, ¿cuán útil es usarla cuando hay giros más inteligibles? Por eso este lema de una gran empresa —llamémosla “ATP”— no tiene justificación posible. Reza así: “Sé parte del equipo de primera”. Bueno, si el tal equipo se parte, o de ahí parte, problema de él. ¿Qué tal “forma parte del”, o “Intégrate al …”? ¿Se comprende, o embróllase?
Esquema. Lo siento, amigos locutores, no equivale a su cognado scheme, que significa “estratagema”, “estafa”, “plan siniestro”. Como el avieso plan contra el recto español no sigue el debido “esquema” — es decir: resumen, presentación gráfica, idea— y sí contribuye a su deterioro, tenemos una sugerencia: ¡abran el diccionario!
Mitad, medio, mediados. Además de “medio tiempo” (half time), que nos sueltan en lo futbolístico y teatral en lugar de “intermedio”, los ociosos anglómanos echan mano de otras “innovaciones”: “en mitad (middle) de la noche”, “a la mitad (middle) del viaje”, etc. Los números y ciertos entes —porciones de tierra, sustancias mensurables, distancias— se pueden dividir en mitades, cuartos, octavos, etc. Lo inmaterial —noche, temporada, paisaje— no tan precisamente: por eso decimos “medio”, “mediados”, etc. Según el dicho, “!Nunca se cambia de caballo a mediados de río, sobre todo en aguas profundas!
AMIGAS-OS: Si se sienten EXtenuados por este recorrido “particular” y, digamos, Excepcional y “amarinado”, siéntanseseguros de que no se repasará ni a mitades, ni a medias ni a mediados, en la confianza de que, ya sé, se saben ustedes de memoria las reglas “del juego” (como suelen afirmarnos los anglófilos . . . y otros no tanto).
Emilio Bernal Labrada, de las Academias Norteamericana y Real Española, es autor de: El buen uso impide el abuso / Good Usage Prevents Abusage; Asesinatos impunes y crímenes de Castro en la vida pública de EE.UU.; La prensa liEbre y sus delitos, etc. Pedidos a emiliolabrada@msn.com. “La fuerza sin razón es la sinrazón.”
Emilio Bernal Labrada.
Numerario y Académico de Honor
de la Academia Norteamericana de la Lengua Española
Correspondiente de la Real Academia Española
Miembro de la Academia de Historia de Cuba (Exilio)
Autor bilingüe de… / Bilingual author of…
El buen uso impide el abuso / Good Usage Prevents Abusage
La prensa liEbre o Los crímenes del idioma
Antología de Emilia Bernal: verso, prosa y traducción poética
Getting Away with Murder… / Asesinatos Impunes…
Top Secret Coverups
Getting Away with Murder… / Asesinatos Impunes…
Top Secret Coverups
… y otras obras















