Relato Político

25 aniversario del ataque al WTC. El Héroe de la bandana roja

 Por Gloria Chávez Vásquez.

 

 

El héroe inicia su aventura desde el mundo de todos los días hacia una región de

prodigios sobrenaturales, se enfrenta con fuerzas fabulosas y gana una victoria decisiva; el

héroe regresa de su misteriosa aventura con la fuerza de otorgar dones a sus hermanos.

Joseph Campbell (El héroe de las mil caras, 1949)

 

 

Una bandana roja se convirtió en símbolo del hombre que sacrificó su vida para salvar la de otros, durante los ataques terroristas al World Trade Center, en la ciudad de Nueva York, el 11 de septiembre del año 2001.

Es la historia, documentada en films, libros y reportajes, de uno de los héroes que ayudó a decenas de personas a ponerse a salvo, tras el alevoso ataque del 11-S. The Red Bandana de Tom Rinaldi, es la versión más reciente. El periodista estadounidense, ausculta las motivaciones de un joven de 24 años, que se convirtió en ángel guardián, durante el trágico episodio, producto del terrorismo musulmán. En su libro, Rinaldi cuenta, además, cómo los impulsos culturales, comunitarios y espirituales desarrollaron el carácter interior de un individuo excepcional, que hizo del mundo, por un breve lapso de tiempo, un lugar mejor.

“Bandana roja: Una vida, una elección, un legado” es la inspiradora biografía que comienza con la pregunta ¿Qué harías tú, en las últimas horas de tu vida?

 

 

El símbolo de un héroe moderno

Cuando cayeron las Torres Gemelas, los padres de Welles Crowther, operador de acciones de Wall Street, con oficina en la planta 104 de la Torre Sur del WTC, presintieron lo peor. Con los días comprendieron, que su hijo nunca volvería a casa. Ocho meses después de los ataques, la madre de Welles leyó un reportaje de varios supervivientes, en la planta 78 de la Torre Sur. Un desconocido que había bajado desde el piso 104 con una mujer a cuestas, les había guiado hasta la salida. Los heridos bajaron, tras él, los 17 pisos donde por fin pudieron ser auxiliados. El joven subió de nuevo para ayudar a otros.

Judy Wein trabajaba para una compañía de seguros, en la planta 103, cuando el vuelo 11 de American Airlines chocó contra la Torre Norte adyacente. Sin pensarlo dos veces, tomó un elevador local hasta el piso 78 donde esperaba otro para bajar a la calle, cuando ocurrió el segundo ataque. El impacto le había roto un brazo, fracturado las costillas y perforado un pulmón. “De pronto vi llegar a este héroe increíble, corriendo de un lado a otro y salvando vidas”, recuerda Judy.

 

 

Ling Young, en su oficina del Departamento de Fiscalidad y Finanzas de Nueva York, en el piso 86, cogió un ascensor hasta el vestíbulo del piso 78. Esperaba allí para coger un ascensor exprés hacia la calle cuando el jet de United Airlines atravesó el piso, enviando una ráfaga de llamas y escombros que la derribó. Se levantó como pudo y limpió la sangre de sus gafas. Tenía quemaduras graves. A su alrededor vio muchos muertos. Se unió a los supervivientes, esperando ayuda. En eso apareció un hombre con una bandana roja como tapaboca.

No sabían quién era, pero a pesar del humo y el pánico los llevó hacia la única escalera que no estaba obstruida. “Definitivamente era un ángel de la guarda, porque sin él, estaríamos allí, esperando hasta que el edificio se derrumbara”, contaba Ling.

 

 

Lo vieron por última vez, junto a un grupo de bomberos, ayudando en el rescate, antes de que la Torre Sur se derrumbara a las 9:59 a.m.

 

 

El misterio de la bandana roja

Las dos mujeres no podían olvidar aquella imagen. Judy Wein buscaba fotos en la Internet de los que estaban en las torres tratando de identificar al hombre del pañuelo rojo. A Ling Young, el rostro de Welles se le aparecía varias veces al día.

En la primavera de 2002, Allison Croether contactó a Judy por teléfono y se reunió con Ling días después. Un domingo, a principios del verano, ambas mujeres y sus familias fueron a casa de los Crowther donde confirmaron la identidad de su salvador, mediante fotografías.

El 11 de septiembre de 2001, después de que el vuelo 175 de UA impactara en la Torre Sur, Welles le había dejado un mensaje a su madre diciendo que se encontraba a salvo. No fue sino hasta marzo del 2002 que la oficina del forense reportó que su cuerpo había sido hallado,  junto a los de bomberos y trabajadores de emergencia en el vestíbulo de la Torre.

Welles Remy Crowther era el primogénito y tenía dos hermanas. Vivian en Nyack, suburbio de New York. Cuando Welles tenía seis años, Jefferson, su padre, le regaló una bandana roja que se convirtió en una especie de talismán para Welles. Desde entonces la llevó consigo a todos lados. A los 16 años se unió a su padre como bombero voluntario.

En 25 años, desde el holocausto del WTC, se ha rescatado para la historia la identidad y memoria de muchas de las víctimas, especialmente la de aquellos que actuaron de manera heroica y pensaron solo en ayudar y salvar a otros. El nombre de Crowther, como el de los demás que perecieron, aparece inscrito en el 11-S National Memorial, erigido para honrarlos.

El Boston College, Alma Mater de Welles celebra anualmente la Red Bandana Run, una carrera de ruta de 5 kilómetros; su equipo de fútbol americano lleva una bandana roja el día del aniversario. Los padres de Crowther crearon el Red Bandana Project y el Welles Remy Crowther Charitable Trust, para financiar programas juveniles y obras benéficas. El Premio Humanitario Welles Crowther de la Premier Lacrosse League, se concede cada año al jugador que haya contribuido positivamente a su comunidad.

Welles fue nombrado póstumamente bombero honorario de la ciudad de Nueva York; su compañero de equipo de Lacrosse en Boston College, Tyler Jewell, llevó una bandana roja cuando compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006.

En 2013, Honor Crowther Fagan, publicó un libro infantil titulado El hombre de la bandana roja, ilustrado por su tío, John M. Crowther. Una de las bandanas de Welles, se exhibe en el Museo del World Trade Center. En un parque de Clinton, Tennessee, se erigió una estatua en su nombre y su historia fue documentada en el film Man in Red Bandana (2017); En 2025 el grupo Dropkick Murphys grabó la canción Un héroe entre muchos, incluida en su álbum For the People; el presidente Donald Trump le otorgó póstumamente la Medalla Presidencial de la Libertad (2026) por su valentía y noble sacrificio.

 

 

El héroe en la memoria

Ling Young, conserva en su casa, una foto con el rostro de Welles. Judy Wein recuerda sus ojos penetrantes, su voz firme y la bandana que llevaba puesta aquel día. La conexión con los Crowther aceleró su recuperación física y mental. Conocer a los Welles, fue como encontrarse con su propia familia. Para los Crowther, conocer los detalles del último día en la vida de su hijo, les dio el consuelo y la certeza de la bondad de su espíritu.

Tom Rinaldi está seguro de que la fuerza espiritual de una familia, el valor y el sentido de servicio y gratitud, así como la determinación y disciplina de una vida inolvidable, honra la memoria del ser humano: hijo, hermano leal y verdadero amigo, además de bombero voluntario, atleta campeón, profesional y al final, el ángel guardián en que se convirtió Welles.

La prioridad de Welles Crowther en las últimas horas de su vida fue precisamente el reconocimiento del sagrado deber de respetar la vida, algo que no hicieron por demás los que profanaron tantas. Es la diferencia abismal entre un ser humano especial, un héroe compasivo y los homicidas “religiosos”.

 

Gloria Chávez Vásquez escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos.

 

 

 

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