EDITO

He estado pensando… (173). He estado pensando en qué país pedirle a la Virgen

Por Padre Alberto Reyes Pías.

 

En el corazón de la mayoría de los cubanos, estén dentro o fuera de la isla, hay un sitio para la Virgen de la Caridad del Cobre, aquella cuya imagen llegó flotando a nuestras costas, aquella que al elegir su nombre para nosotros, nos ofreció una identidad como nación: ser hijos de la Caridad.

Al celebrar su fiesta un año más, llega el momento de alzar hacia ella nuestra súplica: “Madre, en medio de la situación que estamos viviendo, haz que no dejemos de ser el pueblo de la Caridad”.

En medio de tanta escasez y pobreza, ayúdanos a tender la mano, a compartir lo que consigamos, a no olvidar que siempre hay alguien más desfavorecido que nosotros, más pobre, más carente, más necesitado.

En medio de tanta indiferencia institucional y de tanto maltrato social, ayúdanos a ser capaces de apoyarnos entre nosotros mismos, y a mostrarnos solidarios con los problemas y los proyectos de nuestros semejantes.

En medio de tanta violencia creciente y de todo tipo, protégenos, y ayúdanos a proteger a los demás, sean quienes sean, y a tratarnos con humanidad y paciencia.

En medio de tanta represión, ayúdanos a conservar el valor de decir la verdad, de no hacer el juego a los que nos oprimen, de mostrar en todos los modos pacíficos posibles nuestra sed de libertad y nuestro deseo de ser dueños de nuestro presente y de nuestro futuro.

En medio de tanta incapacidad educacional, ayúdanos a proveer a nuestros hijos de los medios necesarios para que su inteligencia se desarrolle, y sean capaces de ir labrándose un futuro digno y próspero.

En medio de tanta emigración y separación familiar, ayúdanos para que nuestras familias distanciadas y rotas puedan encontrar el modo de volver a unirse.

En medio de tanta confusión moral, ayúdanos a mantener clara la línea entre el bien y el mal, a ser capaces de elegir en todo momento el bien que construye, y a enseñárselo a nuestros hijos, para que la Cuba que debe nacer lo haga desde personas cuya acción personal y social tenga siempre como norma una vida hecha dentro de los límites del bien y nunca fuera de ellos.

En medio de tanta incertidumbre, de no saber qué va a pasar con este país, ni cómo, ni cuándo, ayúdanos a confiar en que tu Hijo tiene un plan sobre esta tierra y que, en su momento, ese plan será revelado. Y ayúdanos a confiar en que, cuando pase este tiempo de sombras y sufrimientos, vendrá sobre esta tierra un tiempo de primavera y de luz, un tiempo de más risas y menos lágrimas, un tiempo de más abundancia y menos precariedad, un tiempo de más justicia y menos miedo, un tiempo donde podamos vivir paz, en libertad y en verdad.

 

Padre Alberto Reyes Pías nació en Florida, Camagüey. Estudió Psicología Pura en España, antes de entrar al Seminario estudió 3 años de Medicina (en Cuba), lo dejó para entrar en el Seminario. Párroco en Esmeralda, Camagüey.

 

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