Por Daniel Castropé/Diario Las Américas.
MIAMI.— La prevista incorporación de 24 aviones F-35 a la Base de Reserva Aérea de Homestead añadió este jueves un nuevo elemento al escenario de tensiones entre Estados Unidos y Cuba, marcado en los últimos meses por vuelos de reconocimiento, movimientos navales en el Caribe y advertencias cada vez más directas desde Washington.
El congresista federal Carlos Giménez probó una cabina de simulación del F-35 Lightning II durante una demostración organizada en el suroeste de Miami-Dade. Allí defendió la sustitución de los F-16 que opera actualmente la base y vinculó las capacidades del nuevo caza con la seguridad frente al régimen cubano.
“Este avión tiene capacidades que no tiene el F-16 y, además, es un avión que al régimen cubano no le va a gustar tener en su área”, declaró el legislador republicano, cuyo distrito comprende el extremo sur de Miami-Dade y los Cayos de Florida.
La actividad reunió al vicegobernador de Florida, Jay Collins; al presidente de Lockheed Martin Aeronautics, Orlando “OJ” Sánchez; proveedores de la compañía y representantes del sector político y empresarial.
El F-35 Lightning II es un caza de quinta generación capaz de alcanzar velocidades supersónicas. Combina tecnología furtiva, sensores avanzados, intercambio de datos y sistemas que integran información del entorno para ofrecer al piloto una visión más completa de la misión. El diseño dificulta la detección por radares enemigos y le permite ejecutar operaciones de combate, vigilancia y reconocimiento…
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