Por Modesta Key Torres.
El Condado, Santa Clara, 26 de junio del 2026; (Cartero Antitotalitario). Guillermo «Coco» Fariñas Hernández, Coordinador General del Foro Antitotalitario Unido (FANTU) resultó amenazado en Santa Clara, el 25 de junio último, por supuestamente incitar a ciudadanos a protestar en las calles.
En explicación dada por el propio Coco Fariñas, pasadas las 9:35 pm, salió de su vivienda a botar la basura, a un basurero cercano localizado en la calle Misionero y Río Bélico. Tras intentar retornar a su domicilio fue llamado por su apodo por un desconocido desde un vehículo, ubicado en la calle Misionero entre las calles Alemán y Paseo de la Paz.
Al llegar junto a un vehículo todoterreno marca «Niva» de color gris y que estaba tripulado por cuatro individuos desconocidos para el opositor político, uno de ellos le mostró a Fariñas Hernández una identificación, que no pudo ser leída por el anticastrista, a la vez que le decía: «…Fariñas acompáñanos, que estás detenido…».
Inmediatamente que le informaron eso a Coco Fariñas, los cuatro desconocidos se le encimaron y lo introdujeron en el asiento trasero del todoterreno «Niva» y se dirigieron por la Avenida Paseo de la Paz con dirección a la Carretera de Circunvalación y al atravesar la Carretera de Circunvalación, continuaron por la Carretera de Manicaragua.
Pasaron el barrio «El Caracatey» y antes de arribar a la intercepción con la Autopista Nacional el vehículo giró en dirección a Santa Clara y se detuvo al borde de la carretera. El represor desconocido que iba sentado al lado del chófer y que al parecer era el jefe, le dijo a Guillermo: «…Fariñas usted jugando con la paciencia de la Revolución y a los que tenemos el deber de cuidarla, se nos está acabando la paciencia con usted…».
Ante aquellas palabras enigmáticas dirigidas a él por el jefe de los represor Coco Fariñas le preguntó: «…¿Me pudiera explicar, qué me quiere decir? A lo que el funcionario represivo le contestó en un tono amenazante: «…Los que cuidamos a la Revolución, vemos como usted está dando indicaciones e incitando a los ciudadanos de Santa Clara, para que protesten en las calles durante los apagones…».
Fariñas le respondió a su inquisidor ideológico: «…¿De dónde la Seguridad del Estado ha sacado eso, de que yo le estoy dando indicaciones a los ciudadanos descontentos por los apagones, para que se lancen a protestar a las calles de Santa Clara?…». El que dirigía aquel secuestro político, le aclaró: «…Fariñas en primer lugar, nosotros no somos la CI -Contrainteligencia-, debe tener bien claro, que nosotros somos mucho peor que la CI…».
Cuando Fariñas Hernández escuchó aquella afirmación, le preguntó al represor: «…¿Si ustedes no son de la CI, entonces, quiénes son?…». El cuarteto se rió ante la interrogante hecha a ellos por Coco Fariñas y él que fungía como jefe, le acotó: «…Fariñas he leído varios artículos escritos por usted, donde describe nuestra existencia y trabajo como parte de los Órganos de la Seguridad del Estado. Pero no le voy a decir, quiénes somos, eso lo tiene que descubrir usted mismo. ..».
La contesta de Guillermo a su secuestrador fue: «…sé perfectamente, que además de la Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior, también existen otras entidades con funciones de Policía Política, como la Dirección de Contrainteligencia Militar del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Departamento de Opinión del Pueblo del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Al oír aquella explicación el jefe represivo le contestó: «…Entonces Fariñas, deduzca usted mismo, quiénes somos…».
Frente a la negativa de identificarse con el opositor político, Coco Fariñas indagó: «…De acuerdo ustedes traen indicaciones, de no decirme cuál es su institución, pero le pregunto, ¿por qué afirman, que les estoy dando indicaciones a los ciudadanos descontentos por los apagones eléctricos en Santa Clara? El jefe de los represores le respondió: «…Fariñas usted permanece, bajo una constante vigilancia de todos los organismos que protegemos a la Revolución y se ha observado, que usted sale en las noches a las cercanías de su casa y aprovecha para impartirle instrucciones a diferentes ciudadanos, que son ajenos a la vecindad…».
Fariñas Hernández riendose, le respondió al represivo: «…¿Usted de verdad se cree todo eso, que me está diciendo? ¿Usted se puede creer, que a los cubanos haya necesidad de incitarlos a protestar en las calles, si tienen entre 20 y 40 horas de apagones eléctricos, los precios de los alimentos son inalcanzables y falta de todos los medicamentos para los enfermos? ¿Usted de verdad piensa, que los opositores tengamos alguna necesidad de pedirle a los cubanos que protesten? ¿En qué momento ustedes Los Castristas reconocerán, que quiénes logran sacar a los cubanos a protestar a las calles, son ustedes mismos?
El jefe de los represores negados a identificarse con Fariñas, le ordenó al chófer del vehículo, que ya era hora restituir al opositor político a su vivienda y el «Niva» se dirigió a Santa Clara y virándose hacia el arrestado le dijo: «…No creas Fariñas, que no sabemos lo que haces y cuando la Revolución pierda la paciencia con usted, no lo dude, que lo neutralizaremos…». Al sentirse amenazado Coco aseguró: «…Desde que me hice opositor anticastrista, siempre he estado esperando ser asesinado por ustedes…». El represor esponsable le contestó: «…Fariñas, la Revolución tiene varias maneras de neutralizarlo a usted, sin necesidad de asesinarlo…».
A las 10:25 pm, Coco Fariñas fue bajado del automóvil «Niva» en la esquina de la Avenida Paseo de la Paz con calle Hospital, sólo a unos 80 metros de su vivienda y pudo regresar a su hogar.















