Política

Breve discurso de Diego Suarez tras recibir el Premio Herencia 2026

Por Redacción ZoePost/Wenceslao Cruz.

Diego Rolando Suárez Muñiz nació el 11 de noviembre de 1926 en el pueblo de Vereda Nueva en la provincia de La Habana. Era el cuarto de nueve hermanos, quedando huérfanos de padre a los once años. Cursó sus primeros estudios en la escuela pública de su pueblo. El 15 de enero de 1938, junto a su hermano mayor, Héctor, ingresaron pupilos en el “Centro Superior Tecnológico del Instituto Cívico Militar de Ceiba del Agua”. No sólo obtuvo el titulo de Diseño y Construcción de Maquinaria, sino que estudió música, llegando a ser trompeta solista en la banda de música de la escuela que estaba compuesta por sesenta estudiantes y también fue el corneta de la escuela.
Diego tuvo la suerte de tener dos prestigiosos mentores: el famoso escultor Fernando Boada y el Ingeniero Carlos Nodar Petit, director de la enseñanza técnica del Instituto y profesor de la Universidad de La Habana.
Al graduarse en 1944, se marchó a La Habana. Ingresó a la Escuela de Artes y Oficios para poder ingresar a la Universidad de La Habana sin examen. También tomó cursos en la Escuela de Arte de San Alejandro. Durante estos años estuvo trabajando en varios talleres de maquinarias.
A principios de 1946, fue nombrado jefe general de los talleres del Ministerio de Obras Públicas. En 1952, fue cofundador de la compañía “Camiones y Equipos Mecánicos”.
Siendo el director de la primera planta de ensamblaje de camiones Ford en Cuba, recibiendo su entrenamiento en Estados Unidos. Posteriormente fundó la compañía “Equipos Nacionales” para diseñar y fabricar equipos de transporte por carretera y carretas metálicas para la industria de la caña de azúcar. Diego diseñó y patentó una rueda especial para utilizar las gomas, que se desechaban en Estados Unidos de los aviones B52, para usos agrícolas y otros mecanismos.
El 15 de mayo de 1961, sin haberle confiscado nada, Diego sale al exilio junto a su esposa y sus tres niños pequeños rumbo a Curasao desde donde una semana después marchó toda la familia a Estados Unidos como residentes permanentes. Su cuarto hijo nació en Miami en 1964.
A finales de 1961, Diego estableció la corporación “Interamerican Transport Equipment Company”, para diseñar y fabricar equipos especializados para la mecanización y transporte de la caña de azúcar. También registró la marca” Vanguard” para todos sus equipos y patentó en Estados Unidos las patentes que tenía en Cuba.
Fueron sus primeros clientes la emergente industria azucarera de la Florida. A principios de 1962, viajó a Puerto Rico y luego a República Dominicana. Más tarde conquistó también el mercado de Centro y Suramérica. Posteriormente, desarrolló el mercado de los países que producían caña de azúcar en África, Filipinas, Irán y otros.
La compañía se convirtió en una referencia internacional de los programas de mecanización de la caña de azúcar.
En 1970, Diego adquirió la corporación “Interamerican Transport Equipment Company”, para diseñar y fabricar equipos especializados para la mecanización y transporte de la caña de azúcar. También registró la marca” Vanguard” para todos sus equipos y patentó en Estados Unidos las patentes que tenía en Cuba.
Fueron sus primeros clientes la emergente industria azucarera de la Florida. A principios de 1962, viajó a Puerto Rico y luego a República Dominicana. Más tarde conquistó también el mercado de Centro y Suramérica. Posteriormente, desarrolló el mercado de los países que producían caña de azúcar en África, Filipinas, Irán y otros.
La compañía se convirtió en una referencia internacional de los programas de mecanización de la caña de azúcar.
En 1970, Diego adquirió la corporación “Thomson Machinery” en Lousiana y su subsidiaria en Vera Cruz, Méjico. la cual fabricaba equipo similares a los de su otra corporación. Diego amplió las facilidades de la empresa en Vera Cruz para poder facilitar las necesidades de la industria azucarera de Méjico.
También en 1970, Diego viaja a Alemania para hacer un acuerdo comercial e industrial con la firma “Claas Machine Company”, siendo esta la fábrica más grande de Europa de cosechadoras combinadas de granos. El acuerdo era para diseñar y fabricar una cosechadora combinada para caña de azúcar con la marca “Vanguard Claas”. Siendo este proyecto un verdadero éxito.
Posteriormente, Diego adquirió en Mac Allen,Texas la corporación “Reynold International”, la cual fabricaba equipo para movimientos de tierra y nivelación de suelos. Más tarde, adquirió en Cider Town, Georgia, la fábrica de implementos agrícolas “Rome Plow Company”.
Diego logra consolidar un consorcio de compañía dedicadas al diseño y fabricación de implementos y equipos para la agricultura, incluyendo la preparación, nivelación y cultivo de suelos. Estas corporaciones tenían una nomina de sobre mil empleados. Este consorcio de compañía llegaron a convertirse internacionalmente en pioneras en la mecanización de la cosecha de la caña de azúcar.
En 1980, Diego funda y preside, anualmente, los seminarios académicos “Interamericanos de la Caña de Azúcar”, cuyo propósito era intercambiar conocimiento sobre la caña de azúcar entre las estaciones experimentales de Estados Unidos y los países productores de caña de azúcar del mundo. Por veinte años, fueron co-patrocinadores de los seminarios las universidades de: Lousiana State University, Nicole State University, Texas A&M, Georgia State University, Florida State University en Gainsville, la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, la Universidad de West Indies en Trinidad y Tobago y el Departamento de Agricultura de EU a través de sus estaciones experimentales de Texas y Florida y el Diario de las Américas. A estos seminarios académicos asistían delegaciones de más de cuarenta países productores de caña de azúcar del mundo. En el décimo aniversario de los Seminarios, cada una de las universidades y el Departamento de Agricultura le otorgaron placas y pergaminos de reconociendo por su contribución a la educación, la tecnología y las relaciones humanas.
A pesar de todos sus logros empresariales, Diego nunca olvidó su patria. En 1965, Diego fue cofundador y patrocinador de la Sociedad Pro Arte Grateli (gran teatro lírico) para mantener la cultura cubana. En 1976, Diego dona los fondos para establecer el Museo de Arte y Cultura para preservar la historia de la Cuba eterna. Este museo actualmente se llama “Museo Americano de la Diáspora Cubana”, del cual hoy él pertenece a su Junta Directiva. Fue también patrocinador de la Ópera, de la Liga contra el Cáncer y otras organizaciones culturales.
En 1978, Diego estableció una beca por diez años para los hijos de sus empleados en la Universidad de Miami, por lo que lo hicieron miembro de “Society of University Founders”.
Diego fue miembro del “Board of Trustees” de FIU y de la Junta de Directores del Republic National Bank por más de veinte años. Obtuvo varios reconocimientos de la Cámara de Comercio Latina de Estados Unidos, de la “Greater Miami Opera Association”, de la Sociedad Pro Arte Grateli. Por varios años, tuvo proclamas de la ciudad de Miami y Hialeah por sus contribuciones al desarrollo de la misma. También recibió reconocimiento del “Departamento of Wealth, Educación, and Welfare” por su ayuda a los refugiados cubanos.
Entre sus reconocimientos, también está el de “The United States Military Group, El Salvador” haciéndolo miembro honorario por sus servicios prestados a las causas de la libertad y la democracia. En 1990, el “Republican National Hispanic Heritage” le otorgó a Diego una escultura del águila por todos sus logros. También el “Interamerican Institute for Democracy” le otorgó la Orden Caballero de la República por su aporte y trabajo ejemplar a favor de la libertad, la democracia y los derechos humanos en las Américas. Posee muchos más pergaminos, reconocimientos y placas que harían interminable esta lista.
En la década del 60 dio su aporte financiero a la organización patriótica Comandos L y otras organizaciones patriótica más. En 1980, Diego fue cofundador y patrocinador con Jorge Mas Canosa, Felicitado Foyo, Domingo Moreira y Raúl Masvidal de la Fundación Cubana
Americana. Logrando llevar la causa de Cuba a Washington y más tarde el establecimiento de Radio y Televisión Martí el 20 de mayo de 1985. Logrando que se hicieran las leyes Torricelli y Helms Burton entre otros muchos logros.
Por sus negocios, Diego estableció excelentes relaciones en América Latina, logrando concertar reuniones con los presidentes incumbentes para poder, junto a Jorge llevar la causa de Cuba al sur del Río Grande. Para poder realizar estas entrevistas, Diego puso su jet a disposición de esta encomienda, realizando más de veintiséis viajes a diferentes países del hemisferio occidental. También acompaño a Jorge a diferentes países de Europa del Este y Moscú.
Diego ha dicho: «Tengo la ilusión de celebrar mis cien años en una Cuba libre bajo la Constitución de 1940 que es la única legitima y protege al pueblo cubano de sus gobernantes. Los abogados no son los que hacen constituciones sino quienes la defienden en los tribunales. Para hacer constituciones a espalda del pueblo y a conveniencia de sus redactores ya tenemos la de los Castro y cualquiera hecha sin la aprobación del pueblo cubano. Como dijo nuestro apóstol: “La patria es ara y no pedestal”.»

En este emotivo y poderoso discurso, tras recibir el Premio Herencia 2026, Diego Suarez un miembro del exilio histórico cubano nacido en 1926 (a las puertas de cumplir sus 100 años) comparte una profunda reflexión sobre la lucha por la libertad de Cuba, los errores del pasado y la esperanza del futuro. Este veterano de la lucha anticastrista lanza un llamado urgente a las nuevas generaciones: proteger los símbolos patrios y defender la Constitución de 1940 como el «Iron Dome» (escudo de protección) para la reconstrucción de la nueva República. Con la autoridad de haber vivido los acontecimientos desde 1959, haber presenciado el dolor del destierro por más de 60 años y recordar la valentía de la Brigada 2506, sus palabras son un puente entre la Cuba eterna y los jóvenes que hoy toman la antorcha de la libertad. Puntos clave del discurso: ✨ El valor de la Constitución de 1940 para reembolsar Cuba. ✨ Mensaje a Washington: Ayuda para recuperar la patria, no para ser un estado asociado. ✨ La unidad inquebrantable: «Los cubanos de adentro y del destierro somos un solo pueblo». ✨ Un mensaje de fe: «Ya estoy oliendo la nueva libertad». 👇 Déjanos tu opinión en los comentarios: ¿Crees que la Constitución de 1940 debe ser la base para la futura Cuba democrática?

 

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